Felipe Paullier
Felipe Paullier

100 días de gobierno

Se cumplieron los primeros 100 días de gobierno del presidente Luis Lacalle Pou. Estos primeros meses de gestión nos han mostrado un gobierno firme, con un equipo sólido en las distintas áreas y, en particular, con un enorme liderazgo del Presidente.

Una “luna de miel” fuera de lo común, que no llegó a durar 2 semanas por la aparición de los primeros casos de Covid-19 anunciados el viernes 13 de marzo. El entusiasmo y esperanzas del arranque de cualquier nuevo ciclo de gobierno fue seguido por días de incertidumbre y presiones políticas. Por un lado, líderes sindicales y políticos opositores queriendo marcar el camino a un gobierno que recién comenzaba su gestión; por el otro, un equipo decidido a priorizar la salud de su gente, pero también entendiendo las consecuencias de apresurar decisiones como la cuarentena total.

El presidente se hizo cargo de la situación, demostrando su talante y capacidad para timonear el barco. Con el correr de los días, la incertidumbre se sustituyó por decisiones firmes y la certeza de un rumbo claro.

Dos cosas en particular han marcado el accionar del gobierno al enfrentar esta crisis. Por una parte, una enorme profesionalidad y capacidad de articular en equipo, convocando a los mejores sin importar banderas políticas, con el objetivo de tomar decisiones basados en la evidencia y no por oportunismo político. Complementariamente, un gobierno y en particular un presidente, que ha depositado una enorme confianza en su pueblo y tomó decisiones amparándose en la más potente de las certezas, que es la libertad.

La emergencia sanitaria ha requerido respuestas a todo nivel, no solo en lo que respecta al sistema de salud. Las consecuencias sociales no tardaron en llegar y con pocos días de una economía enlentecida, se multiplicaron los requerimientos de apoyo en prestaciones sociales y asistencia alimentaria.

Las señales del presidente fueron desde el inicio contundentes, promoviendo múltiples herramientas para paliar el impacto económico con flexibilizaciones para el acceso al seguro de desempleo, nuevas y mejores respuestas frente a las necesidades alimentarias, aumento de prestaciones sociales a población más vulnerable y acceso a créditos para pequeñas y medianas empresas. Además, sin dudarlo, se dieron señales de austeridad promoviendo un descuento excepcional a cargos políticos y empleados públicos de ingresos altos. Por último, se dejó bien en claro que no se subirán impuestos al grito de la tribuna, comprendiendo el rol central del sector privado en la reactivación económica y social.

Pero estos días no han sido solo de pandemia y sus consecuencias; el gobierno también ha logrado avanzar en su agenda y compromisos de campaña, por ejemplo, con la reciente aprobación en el Senado de la Ley de Urgente Consideración, que plantea reformas de fondo, con cambios positivos para el Uruguay.

En un escenario marcado por las adversidades, estos primeros 100 días de gobierno han demostrado que estar preparado y hacerse cargo eran mucho más que frases o un eslogan de campaña. Sin dudas, se avecinan enormes desafíos y el futuro no estará exento de complejidades, pero esta primera prueba que rindió nuestro presidente lo deja a él y a su equipo fortalecidos para continuar la batalla.

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