Felipe Algorta Brit
Felipe Algorta Brit

Crear o reventar

Hoy 21 de abril se celebra el día Día Mundial de la Creatividad y la Innovación. Los días internacionales dan la oportunidad de sensibilizar a la opinión pública y poner temas en la agenda pública.

En este año tan particular, vale la pena hablar de estos temas porque estamos viendo ejemplos muy interesantes de entusiasmo innovador de parte de la sociedad en general así como en las empresas y el propio Estado. Todo el país se ha visto en la obligación de poner un freno, repensar y replantearse para poder seguir adelante.

Muchos hábitos y paradigmas quedan tambaleando y por fin tendremos la posibilidad de simplificar y erradicar burocracias innecesarias. Por ejemplo habrá que cambiar la presencia en una oficina pública para un sinfín de trámites, como solicitar una partida de nacimiento, pedir un certificado, solicitar la presencia de una inspección, etc. En el ámbito privado también sucede que se han simplificado procesos, reducido horas de reuniones sin sentido y una mayor flexibilización de normas internas. Los legisladores deberán tomar nota para poder trabajar en normas jurídicas que beneficien el futuro del trabajo. Si culminada esta crisis estas cosas no cambian, no habremos entendido nada.

Por otro lado, los avances científicos más significativos para la humanidad han sido aquellos que se han desarrollado en tiempos de guerra, es decir, en tiempos de extrema dificultad. Es allí, en momentos de necesidad y urgencia cuando los seres humanos sacan todo su potencial creativo y avanzan hacia la solución concreta que quieren desarrollar.

A su vez, en estos casos el miedo al fracaso se ve minimizado pues errar haciendo será mejor que no hacer. Y si hablamos de hacer, las patentes de invención son un termómetro interesante con el cual se mide la trascendencia que le dan los países a la posibilidad de crear valor.

Es que en el siglo XXI esta variable se ha convertido en la verdadera riqueza de las naciones dejando de lado a quienes exportan materias primas. Más de la mitad de las solicitudes internacionales de patentes en 2019 procedieron de Asia, sobre todo de China, India y Corea del Sur.

Estados Unidos sigue siendo el país con más patentes registradas. Por otro lado, un país como Israel, de 7 millones de habitantes y cuyo recurso más importante es el capital humano, es el que cuenta con más empresas tecnológicas del mundo. Todos estos países invierten cerca del 4% de su PBI en investigación y desarrollo. No es casualidad que todos estemos esperando que la solución a esta pandemia venga de allí.

Uruguay tiene un debe muy grande porque destina solo el 0,4% de su PBI en I+D. Es necesario aprovechar el envión del cambio de autoridades en el gobierno y sobre todo en el gobierno de la educación para reformular desde la base. Alarmados nos dejó el último informe del INEED, que indica que más del 80% de los estudiantes que cursan 3° de liceo no realizan una lectura crítica de un texto, algo básico a los 15 años. Base fundamental para que se pueda pensar en clave de futuro. Este es un tiempo de oportunidades.

Tenemos que generar a través de la educación, uruguayos creativos, innovadores, que generen así más fuentes de trabajo, más productos de exportación o que den más valor a los que ya tenemos, pero sobre todas las cosas, para que vivamos en un país más sencillo en lo esencial y más fuerte en lo difícil, transformando problemas en nuevos desarrollos.

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