RODOLFO SIENRA ROOSEN
La integración del gabinete con todos los jefes de grupo de la coalición frenteamplista para algunos fue una demostración de estrategia política de Tabaré Vázquez. Los hechos están demostrando que no es así, Vázquez no es un buen estratega, es un buen bombero, que es otra cosa.
Pero en estos tiempos de incendios políticos internos de alta intensidad el Presidente está demasiado quieto, quizá porque tema un fracaso que le quitaría autoridad -y entonces te quiero ver escopeta como se arregla esa jauría- quizá porque crea que no llegó todavía el momento de hacer algo. En fin, él sabrá….
El problema de Maldonado es gravísimo. Más allá de la discusión sobre el veto y más allá todavía del quiebre de la unidad en el gobierno departamental, la decisión del Intendente de adjudicar sin licitación a una empresa la publicidad exterior en todo el departamento por varios años y montos millonarios, es una monstruosidad política viciada además de ilegalidad como se lo observó el Tribunal de Cuentas.
Si la decisión en sí misma es sorprendente, mucho más lo es que se haya dividido el gobierno entre críticas y solidaridades con la barbaridad. Éramos tan felices con esta conducción transparente y honesta de la izquierda que podía meter la pata pero no la mano en la lata, que es una pena comprobar que no son semidioses, que no tienen autoridad para juzgar la conducta de nadie, y que son capaces de cualquier cosa.
Porque si se han sucedido en lo que va de la gestión varias irregularidades, como ésta ninguna. Aquéllas las explicaban argumentando con que tenían que aprender a gobernar. Esto en cambio, supera cualquier margen de tolerancia para juzgar lo actuado.
Insistimos en que nos referimos al indefendible acto administrativo, pero también y con más énfasis, a que el responsable tenga defensores en el gobierno.
Este bien puede ser un punto de inflexión en la historia del Frente Amplio. Y las secuelas que puede traer, sugerir también que aquella decisión de integrar los ministerios con los jefes de grupo, con las cartas a la vista, resultó un error porque no deja margen para negociar acuerdos políticos. Por ejemplo, si discrepan Asamblea Uruguay y el MPP se enfrentan de salida Astori y Mujica, cuando el nivel superior de cada sector debería ser siempre el de última instancia.
Se podría entender que el Intendente de Maldonado no tuviera la formación política o de otro orden suficiente como para comprender que hay cosas que no puede hacer, pero entonces necesita asesores, y por lo visto o no los tiene, o no los consulta, lo cual agrava la imagen de irresponsabilidad del gobernante, o los que tiene se los puso un enemigo.
Es que ha llegado el momento que a esta gente -gobernantes y militantes de la izquierda- se les haga sentir de una vez que no gozan de impunidad para hacer lo que se les dé la gana.
El Partido Nacional ya ha tomado disposiciones para llevar adelante acciones y denuncias y no debe ceder un paso en proceder como corresponde, contra el Intendente y publicitar quiénes son los que lo apoyan.
Es que no se puede entender ni siquiera el respaldo dentro de su propio grupo, en el cual gravitan presencias demasiado importantes, como lo es la figura del Vicepresidente de la República.
En política, como en la vida hay amores que matan.