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El principio del fin

Cuando el ministro Lavagna viajó a Miami para encontrarse con el subsecretario de Asuntos Internacionales del Tesoro norteamericano, John Taylor, llevaba una consigna : Argentina no puede reducir la quita del 75% a su deuda en bonos.

El presidente Kirchner sigue diciendo todavía : les damos 25% o nada. Pero a partir del martes 10 de este mes, empezó el deshielo.

Lavagna habló el lunes 9 con el jefe del FMI, Horst Köhler y giró 180‚:

— "En el plazo más breve posible, es interés del gobierno empezar a dialogar con los acreedores" - dijo al volver

A esa fecha el Banco Mundial ya había negado (postergado por segunda vez ) un crédito a la Argentina por 5.000 millones de dólares, 500 de los cuales hubieran llegado de inmediato a Buenos Aires. Y el rechazo no se debió al Fondo Monetario Internacional, sino a la opinión —y hasta la presión— de los principales países del mundo, el G-7, que tienen un poder decisivo en ese Banco.

— "El gobierno argentino en ningún momento se vio cerrado a cualquier tipo de negociación", aseguró el miércoles el ministro del Interior, Aníbal Fernández, la puerta nunca estuvo cerrada a una posición lógica en el diálogo con los tenedores de bonos.

Según La Nación: Cerca del jefe del Gabinete, Alberto Fernández, los ademanes cambiaron : "En rigor, el Gobierno tiene preparadas diferentes estrategias de negociación", pero deslizan que no las harán conocer hasta el momento oportuno.

Lavagna pasó a ser muy concreto:

— Dentro de 40 días tendré terminada una propuesta alternativa para ofrecer a los acreedores en la renegociación de los bonos en default.

Sin embargo, ese mismo miércoles, el señor Kirchner decía en San Nicolás:

— "Es hora de que el mundo les ponga un freno a los fondos buitres y a los bancos insaciables que quieren cobrar en una Argentina quebrada" - y agregó: -"Desde este lugar de la patria y de la dignidad les digo: "no nos van a meter miedo".

Pero la maniobra ya se había cumplido: el día anterior, el antedicho martes 10, el gobierno argentino había designado el sindicato de bancos que lo asistirá en la colocación de los nuevos bonos que intenta canjear.

— "Es un buen progreso", opinó John Taylor, sobre esa designación bancaria que Köhler había impuesto.

COMENTO: Pudo agregar : ¡Por fin el gobierno argentino empieza a hacer buena letra! Porque es inequívoco: si el sindicato va a negociar es porque Argentina se bajó del caballo, se reconoce derrotada en su ademán de imponer condiciones y está dispuesta a tratar en el plano de las concesiones recíprocas.

Conclusión: La pretensión inflexible acompañada de agravios y desprecios no sirvió para nada, como no sea para envenenar por anticipado, las negociaciones que ahora van a iniciarse.

La Nación divulga:

— Una fuente cercana al Ministerio de Economía explicó que se podría lanzar una poda del 75% del valor nominal que en términos reales también ronde esa cifra. "Sería una oferta 150% mejor a la que se hizo en Dubai: bonos que tomen en cuenta el repunte actual y el venidero" -confía la fuente. Para ello deberían incorporarse algunas modificaciones al planteo inicial, como el pago de los intereses vencidos desde 2001, un mejor rendimiento de los bonos ofrecidos, el acortamiento de sus plazos.

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