Diego Fischer
Diego Fischer

Uruguay al natural

Dejó de ser un episodio esporádico para convertirse en un tema recurrente y preocupante. Hace semanas que la bandera que se iza en las playas de Montevideo es la sanitaria.

La que prohíbe bañarse por razones de salud. También se ha visto en playas de Canelones y Maldonado; hay quienes han denunciado que la situación se ha registrado, además, en las costas de Rocha. Lo cierto que durante varios días de enero y, ahora, en febrero, las aguas del Río de la Plata se han teñido de verde. Se habla de las cianobacterias, término con el que los científicos definen "a las algas verdes azuladas, originadas por bacterias capaces de realizar la fotosíntesis oxigénica". El pabellón sanitario que ondea en las playas advierte sobre los serios riesgos que para la salud tiene bañarse en las aguas contaminadas.

El miércoles pasado, un informe publicado en El País nos alertó del riesgo de esta situación que, según científicos consultados, era previsible y fue advertida años atrás. Indicaron que su origen son los agroquímicos, el aumento del nitrógeno y del fósforo en el agua, asociado al agua dulce que proviene de los ríos Uruguay, Negro y Paraná.

En la última década y media, en Uruguay y la región se registró el boom de la soja y de la producción de granos. Desde entonces enormes extensiones de campo se destinan a estos cultivos que, luego, son exportados. Esta suerte de revolución trajo muchos beneficios para los productores agrícolas y el país en su conjunto. No hay dudas. La siembra sin control comienza a mostrarnos la contracara: ríos y arroyos contaminados, y ahora la costa turística también afectada.

Hace tres años, nos desayunamos con que el río Santa Lucía, la fuente que surte de agua potable a más del 50 por ciento de la población del país, tiene niveles de contaminación críticos. Los uruguayos que nos ufanábamos de beber en nuestros hogares una de las aguas de mayor calidad del mundo, nos dimos cuenta que, como tantas otras cosas de las que nos sentíamos orgullosos, era parte del pasado.

El Santa Lucía no es el único río que está contaminado, el río Negro muestra una situación similar que viene siendo denunciada —sin éxito— por muchos productores y vecinos de la zona. La preocupación ha aumentado ante la casi segura instalación de una nueva planta de la empresa UPM. Quizás la construcción de la nueva pastera no debería ser la mayor preocupación, si nos guiamos por lo que la mencionada empresa significa para Fray Bentos, para la producción forestal del país y el cuidado del medio ambiente que ha mostrado tener donde opera. Sí el río Negro tal como se encuentra hoy. Nada dicen y nada hacen las autoridades competentes.

En todos estos años, el gobierno ha enarbolado la bandera de Uruguay Natural. Una marca que le ha permitido al país conquistar mercados para colocar, entre otros productos, carne de alta calidad. También ha servido para atraer turismo de Europa y Estados Unidos.

Una de las peores cartas de presentación que tiene hoy Uruguay, a los ojos de los turistas es Montevideo. Quienes ingresan al país por la capital, la gran mayoría, son recibidos por una ciudad inundada por la basura y ahora con sus playas visiblemente contaminadas. ¿No será el momento de hacer algo?

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)