Diego Fischer
Diego Fischer

Socialismo Factor 60

Esta semana nos enteramos que los guardavidas de Montevideo se declararon en conflicto. Una vez más Adeom antepone sus intereses a los de los montevideanos, podría ser la reacción de muchos, cansados de que el gremio Municipal haga lo que se le cante.

Pero esta vez no es el caso. Montevideo, ciudad abandonada y maltratada por treinta años de gobiernos del Frente Amplio, tiene en sus playas y en su Rambla su mayor atractivo no solo turístico sino para sus propios habitantes. Desde ese punto vista es una ciudad privilegiada.

La ciudad tiene dieciocho playas habilitadas para baño, ocho corresponden al oeste (Cerro a Punta Espinillo) y diez al este (Ramírez a Carrasco). El pasado 8 de diciembre, día en que se inauguró la temporada playera, la Intendencia anunció que serían ciento ochenta los guardavidas que trabajarían, distribuidos en treinta y dos casillas y en dos turnos. La cobertura sería de 8 a 20 horas.

Un mes y medio después y en pleno enero, nos enteramos que son ciento treinta los guardavidas (cincuenta menos de los anunciados), que cumplen tareas en condiciones deplorables. Carecen de la ropa adecuada para la función (la que usan es una donación de una marca deportiva), se les entregó protector solar con fecha de vencimiento en enero (Uruguay rankea en los primeros puestos en cáncer de piel a nivel mundial) y no tienen baños las casetas para hacer sus necesidades ni en sus alrededores. Eso se llama respeto al trabajador y socialismo puro.

Por mucho menos, en una empresa privada, ya se habría declarado una huelga y dispuesto la ocupación del lugar del trabajo. El Ministerio de Trabajo hubiera sancionado a sus responsables; y su dueño hubiera sido defenestrado en todas las redes sociales.

Haz lo que yo digo y no lo que yo hago, dice una vez la Intendencia de Montevideo, cuyos jerarcas largaron hace tiempo la carrera electoral con miras a mayo. Es que en el Frente Amplio están muy preocupados por el resultado electoral de mayo. Saben que las heladeras no suman votos y que la historia que se dio en noviembre puede repetirse en mayo. ¿Quiénes serán los candidatos que intentarán retener el gobierno de Montevideo, una vez más? A Carolina Cosse, Pablo Ferreri y Álvaro Villar, les ronda por estas horas el fantasma de Daniel Martínez.

El ex intendente, ex candidato presidencial, que en diciembre anunció que se retiraba de la contienda electoral departamental, amenaza con volver. Al parecer, los oligarcas de José Ignacio en el restorán La huella, lo convencieron de que debe dar batalla en Montevideo, porque le quedaron varias asignaturas pendientes. Algunas de esas materias son: la limpieza, el tránsito, el transporte colectivo, la gente durmiendo en las calles, el endeudamiento de la comuna y, ahora, la situación de los guardavidas.

Mientras José Mujica, se encarga de insultar a los argentinos y dejar a los uruguayos todos muy mal parados una vez más frente al mundo, el Frente Amplio parece no advertir que un aire de renovación, de cambio se ha instalado en el país. Que es hora de mostrar y demostrar lo que se ha hecho. Que pregonar la justicia social está muy bien, pero mejor es aplicarla en casa; en una casa que ocupan hace tres décadas. ¿O será culpa de la oligarquía que los guardavidas de Montevideo trabajen en condiciones deplorables?

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