Diego Fischer
Diego Fischer

¡¡Gracias!!, María Noel

El miércoles pasado María Noel Riccetto, confirmó su retiro del ballet.

La primera figura del Ballet Nacional del Sodre (BNS) y la mayor bailarina que ha dado el Uruguay en su historia, hasta ahora, dejará los escenarios a fin de año. Así como es imposible entender el resurgimiento del BNS sin el trabajo de Julio Bocca, tampoco se puede analizar este fenómeno sin precedentes en nuestro país y en la región, sin el aporte de Riccetto.

Muy lejos estoy de ser un entendido en la materia; pero sí he seguido de cerca cómo el BNS, a partir del 2010, se convirtió en un hecho cultural de dimensiones desconocidas para el Uruguay. Agota localidades en cada una de sus presentaciones y convoca anualmente a un promedio de cien mil espectadores. Se ha presentado con igual suceso de público y crítica en Europa, Israel, y México. A ese proceso de refundación y consagración se sumó Riccetto en 2012.

Riccetto es hija de una familia de clase media. Su padre, Hugo, fue productor rural en Durazno y su madre María Luisa, fue una figura clave en su carrera. María Noel, estudió en colegios católicos, el último en el Inmaculada Concepción, (los Vascos). Sus condiciones para la danza fueron advertidas cuando tan solo tenía seis años y acudía a la academia que dirigía la profesora Graciela Martínez. “Mis recuerdos de aquella época son de un lugar de juego, en el que disfrutaba mucho”, contó en varias ocasiones. Alentada por su madre y apoyada por su padre, continuó con sus clases de ballet, sin abandonar sus estudios curriculares. A los diez años ingresó a la Escuela Nacional de Danza, donde se destacó por su enorme talento y sus ansias de superación. Siete años después, ganó una beca para estudiar en Estados Unidos. Ensayaba un promedio de catorce horas diarias. Desde entonces, solo conoció triunfos y reconocimientos. Dos años más tarde, en 1999, ingresó al American Ballet de Nueva York. Allí permaneció durante trece años como una de sus figuras de mayor destaque, para volver en 2012 a Montevideo e incorporarse al BNS. En 2017 obtuvo Benois de la danse el Óscar de la danza. El premio lo recibió en el emblemático teatro Bolshoi de Moscú.

“Estoy agradecida de haber podido volver al país. Estoy feliz”, dijo emocionada el miércoles pasado, en la conferencia en la que anunció su despedida de la danza”. Entre sonrisas y lágrimas, Riccetto, recordó que hace treinta y tres años que se dedica al ballet y que de aquí en más se vienen cosas importantes. (…) “Hay que dar paso a las nuevas generaciones”, concluyó.

Riccetto, hace ya tiempo que pasó a formar parte de esa nómina de figuras notables de nuestra cultura, que hicieron conocer al Uruguay en el mundo. Salvando las diferencias de edades y épocas, integra la lista de artistas en las que figuran: China Zorrilla, Antonio Larreta, Hermenegildo Sabat, Nibia Mariño, Ruben Rada, Jorge Drexler, Hugo Fattoruso, Pablo Atchugarry e Ida Vitale, entre otros. Todos ellos se consagraron por su inmenso talento y por el trabajo y el esfuerzo constante. Riccetto nos dice que la verdadera cultura y el auténtico arte, siguen siendo enormes capitales intangibles del Uruguay. María Noel, desde el lugar que tú elijas, ojalá nos sigas regalando tu talento.

¡¡ Gracias !!

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