Diego Fischer
Diego Fischer

Las embarradas de Martínez

Confieso que a esta altura me cuesta diferenciar cuándo Daniel Martínez habla en serio o cuándo usa una de sus ya reiteradas expresiones indescifrables que caracterizaron no solo su gestión en el Palacio Municipal, sino su fracasada campaña para llegar a la Casa de Gobierno

¿Se acuerdan de la tarde de octubre de 2019 cuando, frente a las cámaras de televisión recorría el barrio Santa Catalina junto a Graciela Villar y se abrazó con el dirigente histórico del MLN, Jorge Zabalza? El diálogo entre ambos fue el siguiente: “Yo me levanto todas las mañanas y lo primero que veo es eso", dijo Zabalza y señaló al río. "Qué hermosura", respondió Martínez observando el paisaje. Zabalza prosiguió: "150 millones de dólares" tirados al agua (de la regasificadora).

“Mis zapatos han pisado mucho barro de Montevideo”, sentenció el candidato a la Intendencia por el FA, en Radio Universal. El hombre que perdió la memoria y la recuperó para la actual campaña, añadió que “el gobierno viene retrayendo la inversión en vivienda. Para luego afirmar: “ser intendente tiene un montón de dolores de cabeza pero también tiene la belleza de solucionar los problemas de la gente. Hay un contacto humano con muchísima gente en todo el territorio”…

Estoy de acuerdo con Martínez en esto último. Para un político y para cualquier persona de bien con responsabilidades de gobierno que tiene la obligación, la potestad y los recursos, no debería haber mayor satisfacción que resolver los problemas de una ciudad que afectan a su gente. Hablamos de saneamiento, de la reparación de las calles y avenidas, de la iluminación, de la limpieza, del transporte y del cuidado de las plazas. No es nada más ni nada menos que cumplir con los cometidos básicos y elementales establecidos por la ley para una administración departamental. Se sabe, no existe cargo público que tenga la posibilidad de mejorar la calidad de vida diaria de los vecinos como el de Intendente.

Ahora bien: ¿qué pasó en Montevideo en los últimos treinta años? ¿Cuáles son las obras que se hicieron a lo largo de estas tres décadas que avalen los dichos del candidato del FA? ¿Serán el corredor Garzón o el de la avenida General Flores?

¿Esas embarradas de Martínez (las que mancharon sus zapatos) se registraron en los trescientos cuarenta y seis asentamientos que hoy tiene la capital? Para el resto del país la cifra trepa a seiscientos cincuenta y seis. El incremento de casi un 50 por ciento de los asentamientos se produjo en los últimos quince años, durante los gobiernos nacionales del FA. Son más de ciento veinte mil los compatriotas que viven en condiciones miserables en la capital.

Por estas mismas horas Martínez salió a acusar (sin nombrarla) a la candidata de la coalición multicolor Laura Raffo de dividir y enfrentar a la sociedad. Otra vez le falló la memoria.

“Las dos opciones que están sobre la mesa, se dirimen entre la oligarquía y el pueblo”., afirmó su amiga y compañera de fórmula Graciela Villar el día que ambos se presentaron como candidatos para las elecciones nacionales de 2019. ¿Quién dividió a quién? Ahora, los montevideanos elegiremos, entre los que postergaron y abandonaron la ciudad durante treinta años y una mujer de reconocida capacidad que nos muestra, con proyectos concretos, que una Montevideo mejor es posible.

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