Diego Fischer
Diego Fischer

El comienzo del otro cambio

Es una decisión para celebrar. El lunes pasado la economista Laura Raffo hizo pública su resolución de no asumir la presidencia de República AFAP y confirmó que continuará trabajando en política. Lo hará desde el Partido Nacional, su partido y por Montevideo.

El anuncio se produjo a días de que asuma como Intendenta de Montevideo la ingeniera Carolina Cosse. Con ella se inaugurará el séptimo período consecutivo de gobiernos del Frente Amplio en la capital del país. No es un dato menor que los partidos de la oposición separados o juntos no hayan podido (en la capital) derrotar en las urnas a la coalición de izquierda en los últimos treinta años.

Raffo -sin otros candidatos que sumaran al lema- obtuvo el 40 por ciento de los votos de los montevideanos, en una campaña electoral maratónica y atípica por la emergencia sanitaria. Sola dio batalla. Fue una tarea encomiable que puso a prueba su capacidad y su talento, y que significó la revelación de una figura política de extraordinario potencial.

La economista, mujer de empresa y emprendedora ella misma, viene del ámbito privado y está allí una de sus mayores fortalezas además de su notable don de comunicación. Forma parte de una nueva generación, la del presidente Luis Lacalle Pou, de hecho, tienen la misma edad, 47 años. Es sabido que entre los muchos cambios que ha introducido la coalición de gobierno desde que asumió el 1° de marzo, está el haber designado a ministros, subsecretarios y jerarcas en los organismos del Estado, que en su conjunto tienen un promedio de edad 25 años menos que los integrantes de las administraciones pasadas. Un gobierno un cuarto de siglo más joven no es un dato menor y mucho menos en el Uruguay. Ahora Raffo, en sintonía y comunión con dicho gobierno, emprende la tarea de repensar el departamento en el que vive casi 40 por ciento de la población del Uruguay.

En setiembre, las voluntades que sumó no fueron las suficientes para desplazar al FA del Palacio Municipal, es cierto. Pero no menos cierto es que Raffo dejó al descubierto varias de las graves falencias de los gobiernos de izquierda. Por ella, nos enteramos todos, el Frente Amplio incluido, de la existencia de un Montevideo olvidado en el que decenas de miles de compatriotas viven en condiciones deplorables. Curioso, treinta años gobernando los campeones de la sensibilidad y la solidaridad social y el resultado -solo en la capital- es la duplicación de los asentamientos irregulares.

“En esto hay que ser humildes. Si bien estamos contentos con ese 40%, no alcanzó para ganar. Tenemos que reflexionar por qué ese resto de personas que nos podría haber dado el triunfo no nos votó", declaró la economista a El País. Y como autocrítica expresó: “Los partidos que integran la coalición de gobierno no han trabajado con profundidad Montevideo".

Construir desde las propuestas es el lema que Raffo ha elegido en este su nuevo desafío. Lo hará desde un Centro de estudios que constituirá en breve. Seguramente y de una vez la tan necesaria y sana alternancia de las fuerzas políticas en el gobierno se logre. Habrá un equipo que trabajará para ello y una mujer inteligente, bien plantada y preparada que demostró que las cosas pueden hacerse mejor y de otra manera.

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