Danilo Arbilla
Danilo Arbilla

La siesta

En verano y con estos calores, la siesta es casi ineludible. Difícil en enero salir a explicar la LUC y méritos y deméritos del referéndum y que te atiendan. La gente está en otra.

La cosa se va a poner caliente en serio, en marzo. Va a ser de alquilar balcones. De acuerdo con lo visto, no es de descartar que este matizado de paros y huelgas en el puerto, en aduanas, en la banca pública y quizás hasta en la privada, Sutel a todo trapo, apagado de la llamita de Ancap, muchos piquetes como abuso del derecho de huelga -el derecho de los trabajadores a bajar los brazos- y los docentes en lo suyo -¿cuándo pensarán dar clases?- continúe pese al verano. Golpear casa por casa con esta canícula y con el ómicron al acecho y a los zarpazos -reíte de Marcelo Abdala-, ¿quién te va a abrir la puerta?

Tampoco es cuestión de echarse a dormir la siesta como si nada. ¿Recordar la fábula de Esopo sobre la carrera de la liebre y la tortuga? ¿Se acuerdan quién ganó?

Hoy por hoy da la impresión que la que menos lo tiene presente es la coalición democrática, y muy especialmente el partido de gobierno. El presidente banca; sí, puede ser, es incuestionable su carisma, el apoyo popular con que cuenta, pero no hay que confiarse ni dejar de tomar en cuenta los imponderables. Aumento de los contagios, sequía, ¿tarifas?, ¿cómo se da el resto de la temporada? Hay muchos factores que entran o pueden entrar en juego y es muy versátil la voluntad de la gente.

En este aspecto los partidarios de la derogación están más activos. Y aunque se pueda pensar que en enero no pasa nada, no hay que engañarse y para ello no es preciso remontarse a Esopo, basta con recordar lo ocurrido con las firmas. Se pensaba que no iban a llegar y al final consiguieron casi 740 mil firmas válidas. Lo de las 800 mil es cuento, no es cierto, es el relato, es propaganda, es tratar de confundir; hubo muchas repetidas, de muertos y de inexistentes. Es parte de la política, mentir, tergiversar y machacar.

Están en su derecho y si la gente cree que estaban mejor sin los 135 artículos, que deroguen. Y “ojalá y te quede bien” como le gritaba el jorobado al que le robó la ropa mientras se bañaba.

El asunto es no descuidarse, y si es preciso no ir ni a la playa. Y menos en el Este. Mira lo que le pasó al expresidente del Pit-Cnt y presidente del FA, Fernando Pereira. Lo pescaron en el “paquete” José Ignacio (si fuera Graciela Villar, hablaría de “oligárquico”). Se supone que en uso de licencias acumuladas. Tiene derecho. ¿Por qué no? No debió salir a explicarlo, ni a decir que se quedaba en otro lugar menos chic. El que explica se rebaja, decía Hemingway.

Y dijo más y le erró; en el tono de maestro que nos da clases y en el contenido. Resaltó que las playas en nuestro país son de todos y para todos y que no hay diferencias. Y efectivamente es así, y lo es desde siempre; no nos venga a decir ahora que es una conquista de la izquierda, del Pit-Cnt y del FA.

Es el modelo del país, del que Pereira reniega. Lo ha dicho repetidamente en cuanto a que su visión y su lucha es por otro modelo. No se anima a decir marxista-leninista -como lo hizo desafiante Fidel en su momento-. Lo que sí Pereira ha proclamado es su apoyo a Cuba. ¿Sabrá que allí no todas las playas son para todos?; que las hay exclusivas, a las que no pueden ir los cubanos de a pie.

En fin; a no dormirse y prepararse para el jaleo de marzo.

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