Danilo Arbilla
Danilo Arbilla

¿Cínicos nosotros?

Cínico: que actúa con falsedad o desvergüenza descaradas. Lula censuró al dictador Ortega. Un poquito. Le aconsejó que no “abandone la democracia” y “ la libertad de expresión”. Parece que cree que en Nicaragua restan algunas pizcas de “democracia” y “libertad de prensa”.

Dijo Lula que hace diez años que no tiene contactos con Nicaragua: “No sé muy bien lo que está sucediendo, pero tengo informaciones de que las cosas no están nada bien ahí”. Cómo, ¿no leyó los diarios en tantos años? ¿Ni cuando estuvo preso? (Lula como explicamos en una columna hace tres semanas es algo distraído o se hace).

También recién se enteraron de lo que ocurre desde hace más de 20 años en Nicaragua unos 150 políticos e intelectuales “progresistas y de izquierda” que hará un mes condenaron a Ortega. Los intelectuales hicieron una cierta autocrítica: “no es digno ni decente defender a dictadores y violadores de los DDHH cuando, por ‘razones políticas’, nos conviene y callar cuando no”.

Un doble discurso tan flagrante como descarado.

Y ocurre a cada rato. Pasó aquí en estos días a raíz del insuceso de notoriedad. El de la casa. Se enmarca en una conducta común a muchos uruguayos “avivados” o despelotados o que se resisten a pagar sueldos a “bacanes” públicos, pero en el caso se trata de un senador. Tiene otro tipo de connotaciones. Además ¿qué necesidad de dar ese changüí?

Lo que asombra y sí es grave es la reacción de sus correligionarios frenteamplistas. Solidaridad total y unánime. No dejaron ni una reserva moderada -de “pose astorista”-. Hasta Orsi, en sorprendente metamorfosis, y eso que era uno de los damnificados.

Quien decía, refiriéndose a un integrante de un partido histórico, que “la evasión de impuestos es una estafa al Estado, una estafa a todo el pueblo”, ahora de su amigo dice que es pobre, honesto y que “las campañas de enchastre solo muestran el miedo que les genera a los poderosos”. Y unos y otros y todos “bancan”. Y anda que te cure Lola.

Si hubiera ocurrido con un miembro de la coalición democrática votaban interpelaciones y pedían renuncias, tal como lo hacen. Les da resultados. Los asustan. Se confían y se valen de que sus adversarios no actúan de la misma manera que lo hacen ellos.

Solidaridad total. ¿Solidaridad con qué? ¿con el no pago de la contribución y al BPS? Solidaridad contra la campaña mediática. Este es el caballito.

¿Les parece? Pero es que no saben que los senadores, los gobernantes, los hombres públicos están sometidos al escrutinio público. Es parte del trato. Ellos no son obligados, se postulan, piden y si se los elige, se les paga un sueldo (muy buen sueldo), pero deben dar cuenta de lo que hacen; y con las manos a la vista.

De que eso ocurra así es de lo que se ocupan los periodistas y la prensa y es lo que hizo Santo y Seña. Es la base de la doctrina democrática. Quizás no lo entiendan por estar atados a la “leninista” que sostiene todo lo contrario.

Pero así es en la democracia, esa de la que últimamente hacen tanta gárgara.

Y además está lo de “ladran Sancho”. Nada que ver con El Quijote y Cervantes, quizás con Goethe. Hay un cuento de Rulfo -¿No oyes ladrar los perros?- maravilloso.

En mi pueblo cuando ladraban los perros había que salir corriendo para el gallinero por si te estaban robando las gallinas. No había periodistas que te avisaran.

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