Claudio Fantini
Claudio Fantini

Sorpresas europeas

La ola de populismo ultraderechista finalmente no se abatió sobre las urnas europeas.

El bipartidismo conservador-socialdemócrata que predominó siempre en la euro-cámara quedó debilitado, pero la novedad fue el ascenso de los partidos ecologistas; no el terremoto anunciado por el extremismo.
La sorpresa de las urnas del Viejo Continente es que creció la conciencia sobre el calentamiento global y lo que implica el deterioro del medio ambiente.

Salvo en Gran Bretaña, donde el bipartidismo fue barrido por el Partido del Brexit, que lidera el ultranacionalista Nigel Farage, y por los liberal-demócratas, eternos terceros ahora convertidos en segunda fuerza, no hubo mayores sorpresas y, en algunos caso, hasta hubo recomposición en la dirección de los partidos tradicionales.

Aún cayendo casi ocho puntos porcentuales, el conservadurismo democristiano sigue estando a la cabeza en Alemania, donde la novedad fue que los socialdemócratas cayeron al tercer puesto porque en segundo lugar, por primera vez, se situaron Die Grünen (los verdes ecologistas).

El lepenismo superó al partido de Macron, pero no fue la primera vez que ganaron una elección: en el 2014 se impusieron con dos puntos más de los que obtuvieron en estos comicios. Por tanto, la novedad en las urnas galas fue el derrumbe de la centroderecha y la centroizquierda que tradicionalmente dominaban la escena política, el fuerte retroceso de la izquierda dura que lidera Jean-Luc Melenchon y la irrupción de los ecologistas logrando el tercer lugar.

En Italia, la novedad no fue que se impusiera La Liga, el radicalizado partido que lidera Matteo Salvini, sino que el Partido Democrático, creado en el 2007 como confluencia de las tradiciones socialdemócrata y democristiana, desplazó del segundo puesto al Movimiento 5 Estrellas.
La centroderecha que había reinado con Berlusconi quedó en estado de coma, pero la centro-izquierda resucitó de golpe, dando la sorpresa en las urnas italianas.

España fue uno de las excepciones de sobrevivencia del bipartidismo tradicional. Los socialistas confirmaron la increíble recuperación que experimentan desde que Pedro Sánchez entró por la ventana al Palacio de la Moncloa. Igual que su líder actual, el PSOE de perdedor serial a vigoroso vencedor. Pero lo menos esperado es que el centroderechista Partido Popular se recuperara y conservara el segundo lugar, mientras se estancaba su competidor, Ciudadanos, y se desplomaban el izquierdista Podemos y el ultraderechista Vox.

Mientras España le aportó a la Unión Europea un gran triunfo centrista, en Grecia lo inesperado fue la recuperación de Nueva Democracia, el partido de la dinastía política Karanmalis, imponiéndose sobre Tsiriza, la fuerza de izquierda del primer ministro Alexis Tsipras.

Igual que en España, la recuperación del centroderecha ocurrió por el derrumbe de la derecha extrema, en el caso heleno representada por Amanecer Dorado.

En los porcentajes generales, el vigor ultraconservador se mantuvo por las victorias del partido de Viktor Orban en Hungría y del partido Ley y Justicia, en Polonia. También por lo ocurrido en las urnas británicas, aunque, de concretarse el Brexit, los eurodiputados ultranacionalistas del Reino Unido ocuparán sus bancas estarán apenas un par de meses.

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