Claudio Fantini
Claudio Fantini

Hemiplejía moral

En el prólogo de una de las ediciones de “La Rebelión de las Masas”, Ortega y Gasset habló de “hemiplejía moral” para referirse a las visiones sesgadas. Jean-Francois Revell usó el mismo término para denunciar “el maniqueísmo izquierdista”.

En rigor, también hay maniqueísmo derechista. Ambos impusieron sus respectivos relatos sobre las convulsiones que sacuden a Bolivia y podría desgarrar su mapa. Cada uno le relata a la parcialidad dispuesta a creerle, lo que percibe su mirada sesgada.

La región se vuelve hemipléjica frente a Bolivia. Los que callaron todas las gambetas que Evo Morales le hizo a los límites que la Constitución y las urnas le pusieron a su continuidad en el poder, denuncian el golpe de Estado y la avanzada sobre el poder de una dirigencia ultraconservadora y violenta. Mientras que, los que callaron ante las maniobras golpistas y ante la conformación de un gobierno sin legitimidad, antes habían denunciado la maniobra fraudulenta que causó el estropicio electoral del 20 de octubre, desatando el caos del cual es responsable Evo Morales.

Quienes realizan una lectura completa, describiendo la totalidad de lo que ocurre, son atacados desde las dos tribunas en las que el ciudadano se vuelve barrabrava y las dirigencias actúan como parcialidades, describiendo la realidad y tomando posiciones tan parciales como las de las hinchadas de fútbol.

Describir lo ocurrido impone decir que el gobierno del MAS desató el caos al arruinar la elección y que, antes de producirse las maniobras golpistas que determinaron la renuncia del presidente, hubo un estallido social contra el fraude y, desde la Central Obrera Boliviana (COB) hasta organizaciones indígenas, pasando por la federación de estudiantes, denunciaron la trampa electoral y reclamaron a Morales y García Linera que renuncien.

La descripción de lo ocurrido impone también señalar las maniobras golpistas: por el estatuto militar, los generales deben asesorar al presidente. Pero es obvio que el asesoramiento debe ser solicitado por el presidente y debe realizarse en un ámbito adecuado. Si la sugerencia no es por pedido presidencial y se realiza de forma pública, no es un asesoramiento sino un pronunciamiento.

También está a la vista que la policía dejó territorio liberado a las turbas que atacaron blancos selectivos: viviendas y familiares de funcionarios y de legisladores del MAS.

La designación truculenta de Jeanine Añez y su ingreso al palacio presidencial levantando la misma Biblia que llevó a La Paz el líder ultraconservador y fundamentalista cruceño Luis Camacho, dejaba en claro que una dirigencia extremista había sacado del escenario a la oposición democrática y moderada que, hasta la fallida elección, había representado Carlos Mesa.

Si las trampas de Evo Morales para eludir los límites a sus candidaturas comenzaron en el 2016 ¿por qué no se produjo hace dos años el estallido social y por qué la derecha dura de la llamada medialuna oriental no lanzó entonces la ofensiva para adueñarse del poder?

Por dos factores: el primero es que hace dos años la economía no se había estancado como en el último año y medio, sino que crecía vigorosamente para satisfacción de todos. El segundo es que en el 2016 no estaba Bolsonaro en el Palacio del Planalto.

Con la economía estancada y con Bolsonaro cubriéndole las espaldas, Camacho sintió que es el momento de ir por el gobierno nacional, sabiendo que, si pierde la batalla del Altiplano, puede recluirse en su bastión y azuzar el separatismo cruceño, apostando a que el presidente de Brasil defenderá al Estado secesionista.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)