Bonificaciones tardías

El gobierno ha incorporado otra nueva característica, y es la de tomar tarde y mal las medidas que el país necesita.

Así ocurrió con el campo, donde los paliativos para una solución a los problemas de la sequía se adoptaron semanas después que la tierra se resquebrajara y los animales se murieran; en el caso de los incendios forestales, cuando las carencias de la Dirección de Bomberos para combatirlos se atendieron luego de que el personal las denunciara públicamente, y acaba de ofrecer un tercer ejemplo con el otorgamiento de una serie de beneficios a los turistas, que se decretaron prácticamente a mediados de enero, cuando ya habían abandonado el país muchos de ellos.

Todo eso debería estar programado y dispuesto al comienzo de la temporada y no durante su transcurso.

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