Anibal Durán
Anibal Durán

“Guapeando” en el fango

Las “lumbares” no descansan… Compete decir que me unen lazos de afecto con el Ministro del Interior, de viejísima data, nacidos en la “heroica” Paysandú.

Pero esta primera acotación, no será óbice para que desgrane lo que viene significando la actuación del Ministerio en la actualidad, con la mayor objetividad que me sea posible.

Jorge Larrañaga, perdió un plebiscito donde se planteaban reformas a la legislación; hubo algunas sospechas de tropelías.

Con muy buen tino el Presidente de la República lo invistió en el cargo de Ministro del Interior, sabiendo que iba a tener un todo terreno y que además esa actitud que le caracteriza a Larrañaga, iba a ser pasible de contagio.

No pretendo trazar un panegírico del citado Ministro, porque obviamente su vida política ha sabido de equivocaciones aunque tiene la virtud de reincorporarse rápidamente, sin perjuicio de que no le conocemos mala fe en su accionar.

“El coraje es una especie de salvación” decía Platón y vaya que había que tenerlo para emprender el Ministerio, a priori, más complicado que tenía el gobierno. La seguridad era un verdadero caos, la indefensión de la gente era palmaria, ante la pasividad contumaz del occiso Presidente Vázquez Rosas, obstinado en mantener la dupla Bonomi-Vázquez al frente del Ministerio. Cuando además los números hacían agua por todos lados.

La diferencia entre un ciego y un fanático es que el ciego sabe que no ve. Y como fanáticos actuaron los citados ex jerarcas. No se rendían ante la evidencia.

Existen datos que corroboran la eficiencia policial. Descendieron de marzo a diciembre los homicidios, las rapiñas, los hurtos, la violencia doméstica y el abigeato. ¿Estamos en una situación ideal? Pamplinas. Pero como dice el Director de Convivencia y Seguridad Ciudadana, Santiago González, se frenó ese espiral nocivo y concomitantemente, comenzó a revertirse.

Me tomé el trabajo de cara a esta prosa de conversar con varios Comisarios, jefes de comisarías o no y el común denominador en sus respuestas, fue el respaldo pleno que ahora sienten a su tarea.

Y esa confianza de los jerarcas policiales desciende a los estamentos de abajo, creando un verdadero círculo virtuoso, dejando como marca indeleble que a la policía se le respeta en cualquier circunstancia y que si aquella se excede, se aplicarán sanciones. No es el vale todo como la oposición lo quiere hacer aparecer y allí están los artículos de la LUC vinculados al tema, que tal vez sean sometidos a referéndum.

La mayoría de la gente tiende a pensar en el coraje como una virtud guerrera que pertenece al campo de batalla, en donde sean necesarias la resistencia, el tesón y la determinación frente a un desafío físico.

Y esto es cierto. Pero el coraje se demuestra con frecuencia, porque es necesario aplicarlo en la vida diaria. Es un tema de actitud ante la responsabilidad. La impronta que surge desde el Ministerio del Interior, es que la gente importa y que ningún delito se intentará que quede impune. La actitud es de respaldo al ciudadano y consecuentemente a la convivencia en paz.

Decía el subsecretario de esta cartera, Guillermo Maciel (quien ya ocupó un cargo de jerarquía en épocas del muy buen Ministro del Interior, Esc Guillermo Stirling), que estos éxitos de hoy son debidos al compromiso diario y persistente de la policía.

Apenas asumidos los nuevos jerarcas del Ministerio del Interior, Larrañaga convocó a todos los comisarios del país, para expresarles el apoyo que desde la cartera tendrían en su función, algo inédito había sucedido.

Se abrieron más de 40 destacamentos policiales en todo el territorio, se descentralizó el PADO y se creó una Brigada Departamental de droga en Montevideo y Canelones. Palo y palo contra el narco grande y el narco pequeño. Las bocas de pasta base y el narco de relevancia son un objetivo de este Ministerio y ambas modalidades delictivas, las tendrán tiesas como ya viene aconteciendo. La incautación de cocaína y marihuana en Maldonado, tiene una diferencia abismal entre el año 2019 y el año pasado, a favor del 2020.

Puntualizaba Maciel que en el 2020 se realizaron 900 allanamientos más que en el 2019 y hubo un 58% más de bocas de venta de drogas cerradas.

Además se simpatice o no con la disposición legal, la misma supone límite coactivos para la libre determinación. Es de rigor adaptarse a la ley en razón de su imperio, de su fuerza conminatoria y hasta por simple gravitación de respeto. Eso hace la policía; se somete a la ley.

No inventen excesos como los de la Plaza Seregni. Este Ministerio del Interior no comulga con los mismos.

La cirugía de sus vértebras lumbares de días pasados, radió circunstancialmente al Ministro de la cancha. Nos consta ya está en funciones, cumpliendo la cuarentena.

Nos place por su salud y nos tranquiliza por nuestra seguridad.

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