Agustín Iturralde
Agustín Iturralde

Refugio de perezosos

Lo que pasa es que nosotros somos un desastre comunicando”. Esta idea, o su contracara: “ellos (los adversarios) son muy buenos comunicando”, son un lugar común que refleja una tremenda pereza para mirar hacia adentro con verdadero espíritu autocrítico.

El mensaje de fondo que, consciente o inconscientemente, traen estas afirmaciones es: “nosotros somos mucho mejores, y es muy injusto que haya tanta gente que los apoye a ellos.” Un infantilismo que se describe solo. Como aquellos niños que cuando pierden a un juego necesitan convencerse que hubo alguna ilegitimidad que les dé el alivio de que no “perdieron en serio”.

En los últimos días, creo que fruto de las encuestas de aprobación del gobierno, fueron varios los dirigentes del Frente Amplio que cayeron en esta línea. Anteriormente ya había un grupo de fanáticos de redes sociales que machacaban con la consigna “nos gobierna una agencia de publicidad”, pero ahora el propio expresidente José Mujica se sumó y dijo que el asesor en comunicación es el ministro más destacado del gobierno.

Pero cuidado, nada de esto es exclusivo de ningún grupo. Durante los últimos 15 años, sobre todo en el período de Mujica “rockstar”, fueron muchísimos los integrantes de partidos tradicionales que invocaban “problemas de comunicación” para explicar sus reiterados fracasos políticos.

¡Qué comodidad esta forma de ver el mundo! Cuando la ciudadanía no ve las cosas como yo lo hago, asumo que el problema es de comunicación y no de fondo. Cuanta pereza y soberbia. ¿Tan poco creemos en las personas? ¿Tan poco capaces las consideramos de entender la realidad y sacar sus propias conclusiones?

En la actual coyuntura, en la búsqueda de explicar por qué la gente ve la realidad de forma distinta que algunos iluminados, se suma una línea argumental que incluye una conspiración de los grandes medios. Algunos hasta se quejan de que el Presidente tenga tanta cobertura mediática. ¿No será que al común de las personas les interesa escuchar al Presidente? ¿No será que poner al Presidente simplemente da rating? ¿No será que su institucionalidad le da importancia a su opinión? Las explicaciones simples son menos interesantes que las conspirativas, pero suelen ser las correctas.

Mujica fue el político con más minutos en los espacios centrales de televisión durante muchos años, con diferencia. Evidentemente tampoco era parte de ninguna conspiración. Simplemente era una figura interesante, impredecible, un político que la gente se quedaba escuchándolo. Por eso, cada vez que él quería tenía un micrófono.

Hay que enojarse menos, moralizar menos y tratar de entender más. Y sobre todo respetar más a las personas y sus opiniones. No tengo dudas de que enojarse o subestimar a la gente es una pésima forma de hacer política.

Obviamente hay políticos, partidos y grupos que comunican mejor que otros. Pero comunicar no es algo distinto que hacer política, es una parte esencial de la política. La idea de que yo hago la mejor política pero la comunico mal suena más a berrinche que a otra cosa.

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