Andrés Oppenheimer
Andrés Oppenheimer

Trump y la ofensiva de China

Una de las cosas importantes que pasaron casi inadvertidas en el cambio de año es la nueva ofensiva de China para aumentar su presencia en América latina.

Una de las cosas importantes que pasaron casi inadvertidas en el cambio de año es la nueva ofensiva de China para aumentar su presencia en América latina.

Mientras Donald Trump está impulsando una agenda negativa para América latina -el muro en la frontera con México, renegociar el Nafta y aniquilar el Acuerdo de Asociación Transpacífico con países asiáticos y latinoamericanos-, China está buscando llenar el vacío que podría dejar EE.UU. en la región.

A mediados de noviembre, poco después de las elecciones en EE.UU., el presidente chino, Xi Jinping, visitó Ecuador, Perú y Chile. Fue la tercera visita del líder chino a América Latina desde que asumió el cargo en 2013. Xi ha visitado en tres años 10 países latinoamericanos, casi tantos como los 11 a los que ha ido Obama durante sus ocho años en el cargo.

A juzgar por lo que escucho de presidentes y diplomáticos latinoamericanos, Xi ve una oportunidad para incrementar la presencia de China en América latina.

El comercio de China con la región, que se disparó en los últimos 10 años y alcanzó su pico en 2013, disminuyó un 11% en los últimos dos años en gran parte debido a la desaceleración económica de China, según cifras de las Naciones Unidas. Sin embargo, China sigue siendo el primero o segundo socio comercial de Brasil, Chile, Perú, Ecuador, la Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay.

Según me dicen varios diplomáticos, las continuas críticas de Trump a México, su nombramiento del crítico del Tlcan Wilbur Ross como secretario de Comercio y el anuncio del presidente electo de que anulará el Acuerdo de Asociación Transpacífico con países asiáticos y latinoamericanos serán una oportunidad de oro para China en la región.

Diego Guelar, embajador de la Argentina en China, dice que en medio del actual clima contra el libre comercio en Estados Unidos y el voto de Gran Bretaña por salirse de la Unión Europea, China está emergiendo como el nuevo campeón del mundo del libre comercio.

China ya tiene acuerdos de libre comercio con Chile, Perú y Costa Rica, y puede firmar nuevos acuerdos con países latinoamericanos o expandir sus negociaciones de la zona de libre comercio asiático a países latinoamericanos en un futuro cercano.

“El anuncio de Trump de que va a eliminar el Acuerdo de Asociación Transpacífico fue un regalo para China -me dijo Guelar desde Pekín. Es un regalo que China no esperaba, envuelto en una caja de Tiffany con una cinta de seda”.

Mi opinión: la mayoría de los países latinoamericanos quisieran aumentar mucho más sus vínculos económicos con Estados Unidos que con China. Esto se debe a que mientras que China compra principalmente materias primas como petróleo, minerales y soja de América latina, cuyos precios están deprimidos y que producen relativamente pocos empleos, Estados Unidos importa más productos manufacturados de la región, que son más lucrativos y generan más y mejores empleos.

Sin embargo, si toda la oferta de Trump para América latina se reduce a una agenda negativa -anticomercio, antiinmigración y antiacuerdos contra el cambio climático-, China llenará el vacío y ganará aún más influencia en la región.

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