25 de Agosto

Hoy, 25 de agosto, es la última fecha patria que se conmemora bajo el gobierno de Tabaré Vázquez, un presidente que hizo cuanto pudo por opacar las tradicionales efemérides. Es que fue evidente su intento de devaluar los grandes episodios nacionales como el que se evoca en esta jornada, nada menos que la Declaratoria de la Independencia.

A ello se añadió un malhadado decreto presidencial que pretendió concentrar todas las celebraciones en el día del aniversario del nacimiento de Artigas en desmedro de las demás fechas patrias. El apoyo popular a esa iniciativa de Vázquez fue nulo.

Sin duda, el próximo gobierno deberá evaluar la mala experiencia recogida en la materia durante este quinquenio y devolverle a las clásicas celebraciones el fervor y el brillo de antaño. Tendrá que empezar honrando, precisamente, los 25 de agosto, en homenaje a aquel día del año 1825 en que un puñado de patriotas reunidos en la piedra alta de la Florida, señalaron el camino hacia la independencia. Y luego deberá reivindicar uno a uno los hitos de la historia nacional como el 19 de abril, el 18 de mayo, el 19 de junio y el 18 de julio, sin omitir ninguno y con respaldo oficial a los actos conmemorativos.

No faltarán quienes discutan el sentido histórico de esas fechas y hasta la pertinencia de cada una de las celebraciones, pero lo cierto es que ellas están impresas desde hace largas décadas en el calendario patrio y, sobre todo, en el imaginario colectivo. Por tanto, carece de sentido cualquier tentativa de opacarlas o sustituirlas como se procuró hacer, sin éxito, en estos últimos tiempos. Ya se sabe que la historia de las naciones suele integrarse con hechos históricos precisos, sazonados con elementos míticos que enriquecen lo que usualmente se denomina identidad nacional.

Ello no significa dar por cerrada la investigación y la discusión sobre la historia patria sino simplemente honrar algunas tradiciones en las cuales los uruguayos nos reconocemos en nuestro pasado. Como dijo Ernesto Renán, una nación es "un principio espiritual" que se afirma en la seguridad de "tener glorias comunes en el pasado".

Se impone celebrarlas.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar