La falta de lluvias en el país, principalmente en el interior, ha generado una situación sumamente complicada para el sector agropecuario. Día a día los pastizales se secan y cada vez hay menos agua para alimentar los animales y para el consumo de quienes viven en esas zonas.
Para la Asociación Rural del Uruguay (ARU) es necesaria una urgente agilización de medidas que apunten a flexibilizar las exportaciones de ganado en pie y la importación de forraje desde varios países de la región. En ese sentido hoy mantendrán una reunión para discutir posibles soluciones.
El presidente de la ARU, Manuel Lussich, dijo a EL PAÍS digital que la gravedad viene por el lado de la cantidad del país que está siendo afectado por la sequía.
La información que maneja el organismo rural es que los departamentos de Artigas, Cerro Largo, algunas zonas de Rivera y el norte de Salto son los menos afectados. "Pero eso representa el 15% del país que está con poco problema", explicó Lussich. Colonia, Soriano y Florida son los más afectados por la grave situación.
Además explicó que cuando la sequía es puntual y en una zona chica del país, el ganado que se encuentra en esa zona afectada se puede llevar a una zona que no.
Pero agregó que si la situación sigue como ahora, esa posibilidad no existe porque no se puede colocar el 100% de la dotación en el 15% del territorio.
GANADO. Lussich dijo que lo propuesto por el gobierno tras el Consejo de Ministros no fue del todo claro. "Tal vez la más clara es que se asistirá a los predios familiares, cosa que nos parece correcta", afirmó.
Sobre si esta medida es suficiente, Lussich dijo que el tema no corre por ese lado ya que no es responsabilidad del gobierno solucionar el problema de la sequía, sino que se deben buscar mecansimos que agilicen las políticas vigentes en materia de exportación de ganado en pie.
Y ese camino es una reducción de los costos de los trámites necesarios lo que generaría un desabastecimiento parcial de los campos de ganado. Lussich aclaró sin embargo que estas son medidas parciales y no soluciones mágicas ya que no hay una de este tipo para un problema de esta envergadura. "Pero descongestionar los campos es apuntar en la dirección correcta", puntualizó.
FORRAJE. La importación de forraje desde varios países de la región es otro "camino cantado", dijo el jerarca. Pero enfatizó que se esta ante un problema de tal magnitud que quien piense en alimentar entre 7 y 8 millones de cabezas de ganado con forraje traído desde Argentina en camiones no está tomando una decisión acertada.
"Cualquiera que saque una cuenta de cuántos camiones son necesarios verá que la ecuación es inviable", sentenció Lussich.
Respecto al tema del precio del forraje para los productores uruguayos, la ARU está agotando todos los caminos que permitan una considerable reducción de los precios tomando en cuenta las circunstancias especiales que vive el campo nacional.
Aunque esto pueda solucionar el problema de algunos no soluciona el problema en general, agregó. "Yo creo que hay que ser imaginativo y pensar en varios caminos. En algún momento va a llover y lo que ya se perdió no se recupera", dijo.
Y en ese sentido el mayor problema será cómo llegan los animales para el próximo invierno: en mal estado y con poco forraje, explicó el presidente de la ARU. "Hay que ir previendo a corto, mediano y muy largo plazo", argumentó Lussich.
"Gobierno debería volver al Prenader"
El jerarca agropecuario opinó que para encontrar una solución a largo plazo el gobierno uruguayo debería seguir con el Prenader , un instituto que se encargaba de administrar fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para la construcción de represas de riegos.
"La solución para la sequía es que llueva, y si no lo hace es el riego. Es simple", sentenció Lussich. Además dijo que acumular forraje para darle de comer a los animales es inviable desde el punto de vista económico.
Pero el riego de un 5% o 10% de la zona afectada solucionaría el problema.
Lussich también se refirió a las críticas que desde el gobierno se le hicieron a los productores en referencia a una supuesta falta de previsión ante este problema.
En ese sentido el titular de la ARU recordó que la meteorología no es una ciencia exacta y por ende no se puede culpar a los productores por no tomar en cuenta advertencias que a veces se cumplen pero la mayoría de las veces no.
"Tampoco es culpa de los meteorólogos", dijo pero explicó que tomar previsiones para sequías de esta magnitud tienen enormes costos que no todos pueden afrontar con facilidad.
AGUA PARA EL CONSUMO. Un problema que sí necesita urgente solución es la falta de agua potable para consumo de animales y personas. Lussich dijo que desde el gobierno se podría apoyar la realización de alumbramientos de agua subterránea.
La ayuda puede venir con maquinarias y personal de las intendencias o créditos blandos por parte del Banco Hipotecario para que la gente pueda hacer el pozo y llegar al agua.