SITUACIÓN

Las obras por más de US$ 100 millones trancadas por “juego político” que “preocupan” a la construcción

Aspectos políticos trancan formas de financiar inversiones en obras de infraestructura por más de US$ 100 millones en Río Negro y Canelones.

Trabajadores en una construcción en Uruguay. Foto: Fernando Ponzetto
Trabajadores en una construcción en Uruguay. Foto: Fernando Ponzetto

Las intendencias de Canelones, Río Negro y Rocha, preparan inversiones en obras de infraestructura por más de US$ 100 millones, pero aspectos políticos tienen trancadas las formas de financiarlas, lo que preocupa a las empresas del sector de la construcción.

“Nuestra preocupación fue porque, primero, la Intendencia de Rocha presentó a la Junta Departamental un fideicomiso para llevar adelante obras, y la junta no aprobó el proyecto. Ahora tenemos una situación parecida en Canelones, hay una intención del intendente (Yamandú Orsi) de llevar adelante un fideicomiso para hacer obras en el departamento, que tampoco tenía los votos en la junta. En Río Negro pasa algo parecido”, sostuvo el presidente de la Cámara de Construcción, Diego O’Neill, en diálogo con El País.

Esto se basa, según O’Neill, en la necesidad de los fideicomisos (deuda) para llevar adelante obras “necesarias”, las cuales impactarían en la reactivación económica, a través de la generación de empleo.

En tanto, sostuvo que la construcción, es un “gran generador de empleo”, el cual “capta gente que no tiene mucha preparación, que son quienes más están sufriendo”.

Los fideicomisos de Rocha, por US$ 20 millones, y Río negro, por US$ 12 millones, serían a pagar en 15 años y el fideicomiso de Canelones, que es por US$ 80 millones para financiar las obras de la administración, a pagar en 20 años.

En cuanto al fideicomiso de Rocha, busca financiar obras, cediendo al fideicomiso el 30% de los ingresos futuros de la patente de rodados a través del Sistema Único de Cobro de Ingresos Vehiculares (Sucive).

Por otra parte, el fideicomiso de Río Negro pretendía cubrir el endeudamiento bancario y con proveedores de la anterior administración, generar trabajo, otorgar alimentación y cumplir con lo proyectado en materia de vivienda.

Estas obras, que superan el presupuesto municipal de estos departamentos, requieren un permiso especial de la Junta Departamental, de cada municipio, que se aprueba con 21 votos de los ediles.

“Esta no es una situación nueva, ha pasado en el pasado también. En las Juntas Departamentales, hay ediles de oposición de distintas corrientes, entonces hay distintas visiones y distintos intereses, es parte del juego político”, señaló O’Neill.

A pesar de la diferencia de signos políticos, siendo las intendencias de Rocha y Río Negro nacionalistas y, la de Canelones, frenteamplista, concluyó que le “parece muy necesario que todos tiremos para la misma dirección y se priorice la importancia de estos instrumentos, para generar inversión y dar trabajo a tantos que necesitan”.

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