INESTABILIDAD ECONÓMICA

La moneda que perdió la mitad de su valor desde febrero y alcanza mínimos históricos

El miedo al colapso de la economía ha llevado a las personas a refugiarse en el oro y en el dólar, lo que ha provocado un alza en los tipos de cambio.

Un hombre cuenta billetes de kyat. Foto: EFE.
Un hombre cuenta billetes de kyat. Foto: EFE.

El kyat birmano ha perdido un 50% de su valor frente al dólar estadounidense desde el golpe de Estado militar del 1 de febrero y alcanza esta semana mínimos históricos en el tipo de cambio en un país que permanece sumido en el caos político y social.

Tras la sublevación militar, la moneda birmana se cambiaba a alrededor de 1.300 por US$ 1, mientras actualmente el tipo de cambio asciende a unos 2.700 kyat por dólar a raíz de los temores a un agravamiento en la inestabilidad económica del país.

El miedo al colapso de la economía, con una caída estimada por el Banco Mundial en un 18% del PIB durante 2021, ha llevado a los birmanos a refugiarse en el oro y en la moneda estadounidense, lo que ha provocado un alza en los tipos de cambio.

La alta demanda del dólar ha agotado las reservas de esta divisa en muchas casas de cambio de Rangún, la antigua capital y ciudad más poblada del país, a pesar de que el Banco Central birmano sacará al mercado solo en septiembre unos US$ 60 millones de sus reservas, señala el portal de noticias The Irrawaddy.

Birmania también afronta una fuerte inflación en los precios de alimentos y combustibles que está ahogando a la población y que unido a otros factores, entre los que destaca la actual fuerte ola de la pandemia de la COVID-19, hará que se incrementen notablemente las tasas de desempleo y pobreza, apunta el Banco Mundial.

En abril, el Programa Mundial de los Alimentos (PMA) de la ONU alertó de que hasta 3,2 millones de personas en Birmania podrían correr riesgo de caer en hambrunas debido a la crisis desatada tras la toma del poder por parte del Ejército.

El Ejército justifica la toma de poder por un presunto fraude masivo durante las elecciones generales del pasado noviembre, cuyo resultado ha sido anulado y en las que el partido de Suu Kyi arrasó, como ya hizo en 2015, con el aval de observadores internacionales.

El rechazo al golpe de los militares se ha puesto de manifiesto con protestas a lo largo del país y un movimiento de desobediencia civil que ha conseguido parar a parte de la Administración y del sector privado.

Al menos 1.139 personas han muerto a raíz de la brutal represión ejercida por policías y soldados desde el golpe, que han disparado a matar contra manifestantes pacíficos, según datos de la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos.

El golpe también ha recrudecido el conflicto armado en el país con el nacimiento de nuevos grupos de defensa contra la junta militar.

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