CLASIFICACIÓN

¿Cómo le fue al sistema jubilatorio uruguayo según un ranking mundial?

El país se ubicó en la posición 20ª y fue el segundo mejor de la región

Fachada del BPS. Foto: Estefanía Leal.
Fachada del BPS. Foto: Estefanía Leal.

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Cuatro de cada 10 personas en Uruguay tienen un concepto negativo del funcionamiento del sistema de jubilaciones, según una encuesta de Equipos Consultores publicada en el mes de noviembre. El dato es relevante si se tiene en cuenta el marco de la reforma previsional en la que el país avanzó en 2021 de la mano de la Comisión de Expertos en Seguridad Social (CESS).

Pese a que el relevamiento de Equipos Consultores encontró que el 31% de los encuestados respondieron “mal” y el 9% “muy mal”, en relación a su percepción del funcionamiento del sistema, a nivel internacional Uruguay logró un buen posicionamiento si se lo compara con el resto de los países de la región.

Según el Índice Global de Pensiones 2021 de la empresa estadounidense de gestión de activos, Mercer, el sistema jubilatorio uruguayo se ubicó en la posición número 20 a nivel mundial entre otros 43 países relevados. Uruguay fue el segundo mejor de la región latinoamericana, solo por detrás de Chile que ocupó el puesto 16.

Con una calificación de 60,7, el país entró en el grado C+. Dicha categoría implica que es “un sistema que tiene algunas buenas características, pero también tiene grandes riesgos y/o deficiencias que deben corregirse”, puesto que en caso de no realizar esas mejoras, “su eficacia y/o sostenibilidad a largo plazo pueden ser cuestionadas”, explicó el informe de Mercer.

De los 43 países analizados, Uruguay compartió la categoría C+ junto con Bélgica, Hong Kong, Estados Unidos y Francia.

Entre los países con mejor desempeño estuvieron Islandia, Países Bajos y Dinamarca, los tres con una puntuación mayor a 80 lo que los colocó en el grado A, dado que según Mercer estos países tienen “un sistema de ingresos de jubilación sólido y de primera clase que ofrece buenos beneficios, es sostenible y tiene un alto nivel de integridad”.

Por debajo de los tres países con mayor puntuación y por encima de Uruguay, se posicionaron otros 13 países cuyo grado alcanzado fue B+ y B. En el primer grupo, con un puntaje de entre 75 y 80 se ubicaron: Israel, Noruega y Australia. En tanto, un grado por debajo estuvieron: Finlandia, Suecia, Reino Unido, Singapur, Suiza, Canadá, Irlanda, Alemania, Nueva Zelanda y Chile, todos con una puntuación de entre 65 y 70.

Región.

¿Cómo les fue a los países vecinos en el índice global? Brasil tuvo un desempeño mejor que el de Argentina pero peor que el de Uruguay. Con una puntuación de 54,7 el país norteño quedó incluído en el grado C (países cuyo puntaje fue de entre 50 y 60), categoría que compartió junto con Colombia, Perú, España, Italia, entre otros.

En tanto, Argentina se posicionó en el penúltimo lugar del ránking global al ocupar el puesto 42 con un puntaje de 41,5. De esta forma, el país vecino se ubicó en el grupo de países de entre 35 y 50 con lo que quedó con grado D junto con México, Japón, Corea del Sur, Turquía, India, Filipinas y Tailandia. Según Mercer los países con grado D son aquellos que tienen un sistema jubilatorio con “algunas características deseables, pero también tiene importantes debilidades y/u omisiones que deben corregirse” dado que “sin esas mejoras, su eficacia y sostenibilidad están en duda”.

Tres subíndices clave.

Para la elaboración del índice general de los sistemas jubilatorios, la investigación de Mercer se basó en tres subíndices: adecuación, sostenibilidad e integridad y las ponderaciones utilizadas fueron 40%, 35% y 25%, respectivamente.

El subíndice de adecuación representa los beneficios que los sistemas están brindando junto con algunas características importantes del diseño, mientras que el de sustentabilidad tiene un enfoque de largo plazo y mide varios indicadores que influirán en la probabilidad de que el sistema actual sea capaz de proporcionar beneficios en el futuro.

En tanto, el de integridad incluye los requisitos legales que influyen en la gobernanza general y las operaciones del sistema que afectan el nivel de confianza que los ciudadanos tienen en su régimen previsional.

En este sentido, el desempeño de Uruguay por subíndice reflejó una situación heterogénea al estar alineado con el promedio global en el subíndice de adecuación, por debajo en sustentabilidad y por encima en lo que respecta a la integridad.

En el primer subíndice tuvo un puntaje de 62,1, alineado con el promedio global de 62,2. En tanto, en el de sustentabilidad, el país recibió una puntuación de 49,2 mientras que el promedio global fue más elevado (51,7). Por último, el país logró ubicarse por encima del promedio internacional (72,1) en el subíndice de integridad al recibir una puntuación de 74,4.

La brecha de género en los sistemas globales

La investigación de Mercer indagó en otros componentes del bienestar financiero de una persona jubilada. En este sentido, encontró que “existe una brecha de género” en los sistemas de pensiones y jubilaciones de todo el mundo. Según los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) procesados por Mercer, la brecha entre los países miembros “es muy amplia” dado que por ejemplo, Japón tiene una brecha de género de casi el 50%, mientras que en Estonia resulta inferior al 5%.

“Cerrar la brecha de género en las pensiones es un desafío enorme (...) pero, dado que la pobreza entre los ancianos es más común entre las mujeres, no podemos darnos el lujo de quedarnos sin hacer nada”, indicó. En este sentido, recomendó eliminar las restricciones de elegibilidad para que las personas se incorporen a planes de pensiones, independientemente de cuánto gane, cuánto trabaje o durante cuánto tiempo haya estado en el mercado formal.

Consejos hacia un sistema previsional “ideal”

La investigación de Mercer afirmó que si bien “no existe un sistema de pensiones perfecto que se pueda aplicar universalmente”, hay “muchos objetivos comunes” que pueden ser compartidos entre los diferentes sistemas previsionales a nivel mundial para que los países obtengan mejores resultados.

En líneas generales, el análisis recomendó aumentar la cobertura de los empleados y de los trabajadores autónomos en pensiones privadas, así como también incrementar la edad mínima de jubilación “para reflejar el aumento de la esperanza de vida”.

Por otra parte, la investigación sugirió promover una mayor participación en la fuerza laboral a edades más avanzadas; fomentar mayores niveles de ahorro privado para reducir la dependencia futura de las pensiones públicas así como mejorar la gobernanza de los planes privados de pensiones e introducir una mayor transparencia para mejorar la confianza de los miembros del sistema y la comunidad en general.

Adicionalmente, Mercer recomendó reducir la fuga del sistema de ahorro para el retiro antes de la jubilación e introducir una serie de medidas para reducir la brecha de género en los sistemas previsionales.

¿Qué debe mejorar Uruguay?

A nivel local, el análisis de Mercer sugirió que el país aumente la jubilación mínima a las personas pobres de edad avanzada; mejorar los requisitos para el sistema de pensiones privado y aumentar la edad mínima de jubilación estatal a medida que aumenta la esperanza de vida. Asimismo, el informe concluyó que para que Uruguay mejore su sistema previsional debería requerir que parte del beneficio de la jubilación se tome como flujo de ingresos.

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