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El tema que enfrenta a Lacalle con Fernández: ¿es tan fácil cambiar la residencia fiscal?

Turistas argentinos en Punta del Este. Foto: Darwin Borrelli

POLÉMICA DE VERANO

En Punta del Este, las estrellas son los abogados tributarios y sus conferencias sobre cómo obtener la residencia fiscal en Uruguay a la que acuden argentinos.

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Veranos atrás eran los desfiles organizados por Pancho Dotto o Roberto Giordano, las fiestas musicales con DJ o artistas internacionales, o las cenas con la presencia de personajes famosos; sin embargo esta temporada los eventos de moda en Punta del Este son de temas tributarios.

Es que hubo al menos cuatro en los últimos días -en uno se realizó una segunda edición frente al interés observado- enfocados en cómo lograr la residencia fiscal en Uruguay, principalmente para ciudadanos argentinos. Esto comenzó a debatirse luego que el presidente electo, Luis Lacalle Pou , planteara su intención de flexibilizar algunas regulaciones sobre la residencia legal y fiscal en Uruguay para posibilitar la llegada de extranjeros que inviertan en el país.

La noticia tuvo repercusión a nivel político, con críticas del presidente Tabaré Vázquez, el ministro de Economía, Danilo Astori, y las recientes polémicas declaraciones de José Mujica. Incluso en Argentina, el presidente Alberto Fernández se refirió al tema y señaló que si Lacalle Pou lo consulta le diría u201cpensalo dos vecesu201d .

Más allá de esto, la posibilidad de radicarse en Uruguay es un tema de conversación entre empresarios argentinos que veranean en Punta del Este. u201cUruguay es uno de los países en que algunos (argentinos) han puesto la atención como alternativa para pagar menos al fiscou201d y u201cla mayoría han instruido a sus contadores a analizar situaciones patrimonialesu201d, escribió días atrás el columnista Francisco Olivera en el diario La Nación.

¿Uruguay ofrece un esquema tributario más benévolo que Argentina? ¿Qué tan fácil es conseguir la residencia fiscal en el país? ¿Es sencillo dejar de ser residente en la nación vecina? ¿Qué papel juegan los convenios de cooperación en materia impositiva que tienen firmados ambos países? Estas y otras preguntas fueron respondidas en los eventos en Punta del Este y El País habló con alguno de los disertantes, así como también con otros especialistas en la materia.

u201cParece ser el tema del verano, la gente nos interroga sobre cuáles son las condiciones de la residencia legal y la residencia fiscal en Uruguayu201d, dijo a El País la abogada argentina Patricia López, que disertó el martes en un evento que organizó el estudio Bergstein en Punta del Este. En su mayoría, asistieron u201cempresarios y profesionales argentinosu201d de avanzada edad, u201cen el retiro o cerca de la jubilaciónu201d.

También el estudio Andersen Tax & Legal realizó el evento u201cResidencia fiscal: adquisición en Uruguay y baja en Argentinau201d en el balneario esteño, donde entre otros expuso el contador y socio de la firma Juan Ignacio Troccoli. En diálogo con El País, explicó que la residencia fiscal sirve u201cpara definir la potestad tributaria de un Estadou201d sobre los contribuyentes, permitiendo u201cgravar la totalidad de las rentasu201d a quienes entren dentro de este concepto.

Hubo 620.471 personas que tuvieron en 2017 ingresos menores al primer nivel de aportación, esto es $ 25.277. Foto: F. Ponzetto
Expedientes acumulados en la Dirección General Impositiva. Foto: Fernando Ponzetto

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u201cLos Estados crean impuestos y la obligación de cumplir con los mismos, lo determina la configuración o no de la residencia fiscalu201d, resumió y complementó que u201cen la mayoría de los sistemas tributarios, los países están capacitados para hacer pagar impuestos sobre rentas obtenidas por los residentes fiscales del país en el mundo, y además las rentas obtenidas en el país por no residentes fiscalesu201d.

u201cHay mucha fantasía sobre este temau201d, dijo la abogada argentina, y subrayó que u201clas personas que quieran embarcarse en mudar su residencia deben hacer un análisis personal y exhaustivo de si van a poder sostener esa situación, si podrán estar ausentes de Argentina y de los lazos familiares que queden alláu201d.

En caso que así lo decida, López explicó que sus compatriotas deben en primer lugar u201cobtener la residencia en el país de acogida, luego cumplir las condiciones y pedir la baja fiscal en el país de salidau201d. Señaló que u201clo que no debe hacer es quedarse a mitad de camino, porque podría configurar la figura de doble residente y pagar en los dos ladosu201d.

Sobre las diferencias para el trámite entre ambos países, la abogada indicó que u201cen Uruguay tiene un carácter más objetivou201d, porque si cumplís alguno de los requisitos u201ctenés el certificado automáticamenteu201d, mientras que en Argentina u201chay normas más generalesu201d para otorgar la salida lo que lleva u201ca una evaluación más subjetivau201d.

En ese sentido, un argentino que participó el domingo en otro de los eventos -organizado por CFA Society Uruguay junto a KPMG, WTC Montevideo Free Zone y WTC Punta del Este- preguntó a los especialistas: u201c¿Me van a dejar ir así como así, o la burocracia me va a trancar y voy a estar años peleando contra el fisco?u201d.

El contador Pablo Coccorullo de KPMG Argentina, le respondió que hasta el momento la AFIP está aceptando sin inconvenientes la baja inicial, pero recomendó que u201csi optan por la residencia fiscal uruguaya lo hagan al 100% y cumpliendo con todos los requisitos, porque el fisco argentino los va a requerir, los va a llamar y van a tener que probar que efectivamente la baja correspondeu201d.

Ventajas tributarias.

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Troccoli detalló cuáles son los beneficios u201cque buscan los argentinos mudando su residencia fiscal a nuestro paísu201d: mientras en el vecino una reciente reforma impulsada por Alberto Fernández u201caumentó las tasas del impuesto sobre los activos que residentes fiscales argentinos poseen fuera de su país (hasta el 35%)u201d, un residente fiscal en Uruguay u201csolo tiene gravado a una tasa de 12% los intereses y dividendos que obtiene fuera del país y no se gravan los activos en el exterioru201d.

En agregado, la normativa establece que u201cen los primeros seis años de configurar la residencia fiscal en nuestro país, tienen una exoneración sobre los intereses y dividendos del exterioru201d, expresó Troccoli.

López apuntó a los mismos conceptos, y sostuvo que aunque Uruguay u201cno es el único país que tiene esa ventaja (en referencia a la exoneración por seis años) es el más cercano y hay una afinidad culturalu201d.

Mientras que Leonardo Costa, profesor de Fiscalidad Internacional, manifestó a El País que por ejemplo un argentino que tiene un patrimonio de US$ 10 millones, si deja de ser residente fiscal allí elude el pago de Bienes Personales, que serían unos US$ 225.000 al año. u201cLe conviene Uruguay porque tiene menores impuestos, y además deja atrás un impuesto que hoy es un dolor de cabezau201d para los empresarios del país vecino, concluyó.

La idea a estudio: bajar límites económicos para ser residente
Persona firmando un documento. Foto: Archivo El País

Uno de los requisitos para obtener la residencia fiscal en Uruguay plantea umbrales a superar en valor de inmuebles o de acciones de empresas locales. Una idea que estudia el nuevo gobierno es reducir esos límites, para lo que solo necesita emitir un decreto. El ministro de Economía, Danilo Astori, advirtió a La Diaria que esto sería u201cretrocederu201d y que va a contrapelo de los acuerdos internacionales de transparencia fiscal que suscribió Uruguay.

Sin embargo, el especialista Leonardo Costa dijo que u201cUruguay tiene margenu201d para hacerlo, ya que países como Italia o Portugal han ido por ese camino. u201cEn principio la idea no violenta ningún estándar internacionalu201d, aunque resta ver u201ccómo se aplica y el grado de flexibilizaciónu201d, señaló. Costa apoya esta propuesta, así como que a la hora de evaluar los inmuebles se tome en cuenta una tasación actual y no el valor fiscal, que suele ser menor.

Por su parte, el experto en tributación internacional Carlos Loaiza aclaró que u201cnunca es una decisión unilateral de un paísu201d la de atraer más extranjeros, porque las demás naciones no suelen quedarse quietas y hacen sus movimientos. Sostuvo que Uruguay tiene derecho a modificar sus normas u201cpara dar ventajas fiscales que puedan traer prosperidad al paísu201d y no habría u201cningún reproche internacional si se hace correctamenteu201d. Remarcó que habría que hacerlo considerando u201clas reglas internacionales en materia tributaria (a las que adhirió Uruguay) que nos hacen ser un país seriou201d, porque sino la eventual ganancia podría perderse por la caída de la reputación.

Acerca del debate en torno a la posibilidad de que los argentinos muden su residencia fiscal a Uruguay, Loaiza advirtió que podría darse u201cun conflicto de residenciau201d, por ejemplo si un argentino u201clo único que tiene en nuestro país son sus inversiones (por encima de los límites vigentes) pero mantiene vínculos personalesu201d en el vecino.

Explicó que ambas naciones tienen un tratado de intercambio de información u201ccon una cláusula, que no es usual en estos convenios, de residencia de desempateu201d, que establece criterios para definir de qué país es residente un sujeto ante un conflicto. Señaló que en última instancia u201cdefine de qué país es nacionalu201d la persona, y teniendo en cuenta esto si se continúa con el ejemplo u201ces probableu201d que Argentina ganara la disputa, subrayó Loaiza.

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