FINANZAS DE BOLSILLO

Los consejos de los bancos privados y el BCU para evitar ser víctima de una estafa digital

El avance de la digitalización expuso a personas sin educación en seguridad informática a delincuentes de todas partes del mundo.

El phishing es una de las formas más comunes de estafa. Foto: Shutterstock
El phishing es una de las formas de estafa. Foto: Shutterstock

Aunque ya venía en crecimiento, la pandemia le dio un empuje al uso de los productos digitales que ofrecen las entidades financieras. Por lo tanto, aumentó la exposición a los delitos informáticos, es decir, a los crímenes que suceden o tienen una pata en al ámbito digital. En este Finanzas de Bolsillo haremos un repaso de los cuidados que se pueden tener para evitar ser víctima de una estafa cibernética.

La Asociación de Bancos Privados (ABPU) dio una serie de recomendaciones para protegerse contra el ciberdelito. Primero, advirtió que los bancos, el Banco Central (BCU) y otros organismos públicos, “nunca hacen llamadas telefónicas o contactan a clientes por correo electrónico, SMS, Whatsapp o redes sociales para solicitar contraseñas, pines, números de cuentas o tarjetas”.

Además, pidió que nunca se “entregue contraseñas o información confidencial ante llamadas de personas que se presentan como conocidos o incluso familiares y les planteen situaciones de alarma y urgencia”. Tampoco se debe responder un correo electrónico “que incluya links, botones o espacios para agregar datos”, ni hacer clic “sobre archivos adjuntos sospechosos”.

También señaló que hay que estar alerta “cuando se ingrese en los sitios de los bancos”. Hay que comprobar que la “dirección escrita en el navegador empieza con ‘https’, o bien, que está acompañada por un ícono con forma de candado”.

En esa línea, se debe estar alerta con las “solicitudes de pagos inesperados o irregulares, y con los cambios de cuenta, de banco o de razón social, y con cualquier instrucción de enviar o transferir fondos”.

Mujer mayor de edad usando celular. Foto: Shutterstock
Mujer mayor de edad usando celular. Foto: Shutterstock

Sobre las contraseñas, recomendó que siempre sean seguras. “Deben contener números, letras y signos especiales, con un largo mínimo de seis caracteres. No deben ser datos obvios como fechas de nacimiento, direcciones o nombres”. A su vez, hay que cambiarlas de manera frecuente.

Además, siempre que se “reciba un llamado o contacto sospechoso”, hay que contactar al “banco por los canales oficiales”. De esa manera, se sabe si se trata de una estafa o una comunicación oficial de la casa financiera.

Asimismo, entiende que hay que establecer alertas para las compras que se realizan con la tarjeta y difundir las medidas de precaución con otros, en especial con los adultos mayores.

También puede suceder que se recuerde que hay que pagar la factura de la luz mientras se está en el shopping. Sin embargo, hay que tener cuidado con el uso de los redes wifi públicas. El gerente de seguridad de BBVA en Uruguay, Damien Bourel, dijo que, cuanto más se puedan evitar, mejor. Además, no recomienda su uso “para realizar compras, manejar datos bancarios, de tarjeta de crédito o cualquier otro dato importante”, ni ingresar a las redes sociales.

En esa línea, si es necesario conectarse a una wifi pública, aconsejó usar un servicio de VPN. “Permite ocultar la localización real y crear un túnel virtual de datos cifrados que evitan que el tráfico sea interceptado por atacantes”, explicó.

Por otra parte, hay que cuidar los dispositivos electrónicos como celulares y computadoras. El gerente de ciberseguridad de Santander, Leonardo Martínez, indicó que desde la empresa se recomienda realizar las actualizaciones, ya que las nuevas versiones corrigen debilidades de seguridad que pueden ser aprovechadas por algún virus. Asimismo, hay que tener cuidado con los programas o archivos que se descargan.

Otro punto es tener precaución con la información que se publica en Internet. Martínez subrayó que hay que mantener en reserva ciertas cosas que pueden atentar contra la seguridad propia del usuario.

Por ejemplo, “si pongo en las redes sociales que me encantan las mascotas, un cibercriminal me puede mandar un link con algo relativo al tema porque sabe que es mi pasión. Entonces, hago click y el delincuente toma el control de la computadora”.

Por último, contó que se aconseja reportar el hecho ante la duda de si se trata de una estafa.

Más consejos. 

Por su parte, e​​​​​​​l BCU brindó esta semana una serie de recomendaciones a los usuarios para que puedan "tomar decisiones con seguridad al momento de manejar sus datos personales y operar tanto de forma presencial como en línea".

La autoridad financiera presentó en un comunicado divulgado el martes tres premisas. La primera es pensar "antes de aceptar una oferta de un producto o servicio". Segundo, proteger los "datos financieros al usarlos en internet, servicios de mensajería o lugares públicos". Tercero, reportar ante la "institución financiera siempre que exista algún tipo de sospecha de un fraude".

Por ejemplo, frente a una oferta a través de un medio electrónico como correo electrónico, teléfono o redes sociales, aconsejó pensar bien antes de aceptarla. Además, hay que proteger los datos y contraseñas, evitando entregarlos a otras personas.

Por otra parte, ante una solicitud de actualización de datos, recomendó pensar bien antes de entregar información personal. En esa línea, dice que hay que verificar la autenticidad del mensaje contactando a la institución.

Educarse.

La digitalización de los bancos no llegó hace muchos años. Al mismo tiempo, las personas tienen poco conocimiento sobre las maniobras que utilizan los ciberdelincuentes para estafar. De ahí la importancia de la educación en seguridad informática.

Martínez explicó que los fraudes que antes se cometían en la calle ahora se trasladaron al mundo digital. La diferencia es que hace unos años había que cuidar la billetera y ahora es la clave de seguridad.

Cuando éramos chicos, nos enseñaron a cómo cuidarnos en la vía pública, es decir, en el mundo físico. Después hubo un crecimiento del mundo digital, y a “mucha gente la agarró de golpe y sin la capacitación apropiada”, agregó.

Asimismo, es un problema que atraviesa a todas las generaciones, ya que nadie está exento de recibir un mail que dice que su cuenta bancaria fue bloqueada, comentó.

Persona usando celular. Foto: Estefanía Leal
Persona usando celular. Foto: Estefanía Leal

Los permisos que piden las aplicaciones de celulares

“Se recomienda revisar cuidadosamente los permisos solicitados”, indicó Bourel. Algunos permisos no son necesarios para que la app funcione de manera correcta. Además, a veces “tienen como objetivo extraer información sobre el usuario para enviar publicidad personalizada. Por ejemplo, no es necesario que un juego de solitario requiera acceder a la ubicación del usuario o al registro del teléfono”. Por otra parte, aconseja verificar de manera periódica los permisos de las aplicaciones instaladas.

¿Cómo varió el uso de las tarjetas, la cantidad de transferencias electrónicas y las compras en el exterior?

La cantidad de compras en Uruguay con tarjetas de débito locales creció en los últimos años. La suba fue de 9,96% en 2020 (221.849.606 compras) respecto a 2019 (201.760.204 compras). Si se va más atrás en el tiempo, en 2015 se utilizaron 33.863.183 veces, lo que significó un incremento de 555% hacia 2020, según datos que brindó a El País la Asociación de Bancos Privados (ABPU).

El aumento en la utilización de las tarjetas de crédito se comportó diferente. Entre 2020 y 2019 se registró una leve suba de 0,33% (137.643.962 compras frente a 137.176.491). Si se compara 2015 con 2020, el crecimiento fue de 64% (83.420.759 compras frente a 137.176.491).

Al tomar en cuenta las dos tarjetas (crédito y débito), el incremento de su uso para realizar compras en Uruguay fue de 6% entre 2020 y 2019. Ahora, ¿qué pasa si se compara 2015 con 2020? En ese caso, hubo un aumento de 206%.

Por otra parte, la compra por Internet en el exterior (régimen de encomiendas) también subió. En mayo de este año hubo 22,1% más en relación al mismo mes de 2020. En total fueron 33.463.

En cuanto a las transferencias electrónicas, hubo un incremento en los últimos tres años. En 2020 se registraron 90.691.612, lo que representó un crecimiento de 26% frente a 2019 y 56% frente a 2018.

¿Cómo se genera una contraseña segura?

El gerente de Comunicación Estratégica de Scotiabank, Juan Carlos Raffo, indicó que hay que utilizar claves de acceso con largos mínimos de ocho dígitos. Además, señaló: “No utilices secuencias numéricas o alfabéticas obvias. Tratá de no utilizar nombres propios, fechas (aniversarios, nacimientos, etc.), número de tu casa, matrícula de tu vehículo o cualquier otro dato que pueda ser conocido por más personas y relacionado con vos”.

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