LA SITUACIÓN EN CHINA

Wuhan regresa de a poco a la normalidad, pero bajo un estricto control del gobierno

Esta ciudad china, cuna de la pandemia de coronavirus, no registró ayer oficialmente nuevos casos y tampoco informó de casos sospechosos, ni nuevos ni existentes, entre los 11 millones de residentes.

Wuhan sigue en cuarentena desde enero; en un mercado de animales de esta urbe de 11 millones de habitantes habría surgido el virus a fines de 2019. Foto: AFP
La ciudad china donde todo empezó, está volviendo a la normalidad, pero bajo un estricto control del gobierno. Foto: AFP

Mercados y pequeños negocios, al margen de hospitales y servicios públicos, son de los pocos locales que están abiertos en una Wuhan que regresa aún muy lentamente a la normalidad y que vive todavía bajo el miedo a que los contagios puedan repuntar.

Esta ciudad china, cuna de la pandemia de coronavirus, no registró ayer lunes oficialmente nuevos casos de la COVID-19 y tampoco informó de casos sospechosos, ni nuevos ni existentes, entre los 11 millones de residentes de la azotada capital de la provincia de Hubei.

La práctica ausencia de nuevos contagios -desde el 17 de marzo- ha animado a las autoridades a apostar por tratar de volver a la normalidad, aunque bajo estrictas medidas de prevención.

Quienes no han parado de trabajar desde que comenzó la estricta cuarentena impuesta hace más de dos meses en la ciudad -y que se levantará definitivamente el próximo 8 de abril- son, entre otros, los farmacéuticos, que atendían a todo tipo de pacientes, casi siempre a domicilio.

En Wuhan se han producido al menos 2.547 de las 3.304 muertes por la COVID-19 certificadas oficialmente en China, aunque residentes de la urbe se muestran convencidos de que las cifras son mucho mayores.

Además, medios como Radio Free Asia estiman que, si se tiene en cuenta el número de incineraciones diarias registradas en los primeros meses de la epidemia, el número de víctimas mortales puede rondar las 40.000.

“La cifra es al menos dos o tres veces más que las oficiales”, sugiere a EFE un ciudadano desde el anonimato. Otra residente de Wuhan lo niega, y afirma que son “suposiciones poco razonables”.

El director de la Comisión Nacional de Salud china, Ma Xiaomei, indicó este domingo en Wuhan que en este momento no se trata sólo de “aprender a prevenir y controlar al COVID-19 restringiendo la movilidad”, sino también de hacerlo “en la normalidad”, aunque bajo la premisa de que la prevención siga siendo “la máxima prioridad”.

Aunque la mayoría de tiendas y restaurantes sigue cerrada y sólo se aceptan pedidos para llevar, el distrito comercial de Jiangan, en pleno centro de la ciudad, ofrece un aspecto más concurrido y es de los pocos donde pueden encontrarse puestos abiertos.

Destacan, en medio del desamparo, las tiendas de firmas como Apple y Huawei que ya se preparan para recibir a sus primeros clientes.

Las autoridades de China cerraron los hospitales temporales que se habían habilitado en Wuhan. Foto: Xinhua
Las autoridades de China cerraron los hospitales temporales que se habían habilitado en Wuhan. Foto: Xinhua

Pese a que muchos pueden salir ya a la calle, el miedo al virus les invita a esperar a que las cosas se calmen. Y, dado que muchos residentes aún no han cumplido sus cuarentenas, el resultado es que la urbe todavía se encuentra a media máquina.

Cerca del cerrado Museo de Arte de la ciudad, una madre y su hija pasean y se toman fotografías para celebrar la paulatina vuelta a la normalidad. “Vivimos aquí cerca, hemos venido a comprar un té con leche. Venimos andando porque preferimos no utilizar el autobús, a no ser que sea necesario. No hay mucha gente que lo utilice”, indica la mujer, de nombre Yang.

Este medio de transporte, junto con el suburbano, ya ha comenzado a operar en la ciudad y sólo se puede usar si el residente justifica un buen estado de salud o muestra un código móvil de reconocimiento rápido (QR) de color verde.

“El control del Gobierno es muy estricto todavía”, agrega la hija de la mujer. Es obligatorio salir a la calle con la mascarilla puesta.

“Es mejor evitar las aglomeraciones, protegerse”, dice antes de despedirse.

La Comisión Nacional de Sanidad de China aseguró ayer lunes que el número de contagiados “activos” en el país es de 2.396, la primera vez desde enero que baja de los 2.500.

En cuanto a los nuevos decesos, el organismo oficial contabilizó cuatro, todos ellos en Wuhan, donde se encuentran 597 de los 633 pacientes que, según las cifras del Gobierno, están en estado grave por la resultante neumonía COVID-19 en China.

De acuerdo con la fuente, hasta la medianoche del domingo se diagnosticaron 31 nuevos casos, 30 de ellos procedentes del extranjero: los llamados casos “importados”.

El pasado 12 de marzo el Gobierno chino declaró que el pico de transmisiones había llegado a su fin en el país.

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