ELECCIONES

Voto clave en Argentina para definir quién ocupará la Casa Rosada

Primer paso para saber si Macri tiene chance de reelección o los “K” se acercan al gobierno.

Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández lideran la intención de voto para la primera vuelta electoral. Foto: AFP
Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández lideran la intención de voto para la primera vuelta electoral. Foto: AFP

Los argentinos empezarán a definir hoy quién ocupará la Casa Rosada a partir del 10 de diciembre. Aunque no habrá disputa interna por las candidaturas presidenciales en ninguna de las diez fuerzas políticas que participarán en las elecciones primarias, el caudal que obtenga cada una de las fórmulas será clave para determinar si Mauricio Macri llegará con posibilidades ciertas de alcanzar la reelección en los comicios generales del 27 de octubre o si, por el contrario, el kirchnerismo estará más cerca de retornar al poder.

Casi la totalidad de las encuestas le otorgan ventaja a la principal fórmula opositora, integrada por Alberto Fernández y Cristina Kirchner. No obstante, la brecha sobre el oficialismo, que se acercaba al 10% en mayo pasado, se ha ido recortando en los últimos tres meses.

La estabilidad cambiaria, el descenso paulatino de la inflación y el lanzamiento de una batería de medidas dirigidas a estimular el consumo le permitieron al gobierno alcanzar uno de los objetivos que se había propuesto para el último tramo de la campaña electoral: evitar que la crisis económica monopolice el debate y que puedan emerger a la luz otros aspectos de la gestión macrista valorados por buena parte de la sociedad, como las obras de infraestructura y el combate al narcotráfico. Los resultados de hoy develarán si la muy débil mejora de la economía esbozada en los últimos meses será suficiente para que los decepcionados con el oficialismo vuelvan a depositar la confianza en Macri.

“El gobierno ha venido reduciendo la desventaja en los últimos meses, pero finalmente la distancia con el kirchnerismo estará supeditada al nivel de participación. Cuanta más gente concurra a votar, la distancia se reducirá. En cambio, si el nivel de asistencia es bajo, Alberto Fernández podría obtener una ventaja más amplia”, dijo el analista político Jorge Giacobbe, director de la consultora Giacobbe & Asociados, en Buenos Aires.

Mauricio Macri junto a MIguel Ángel Pichetto y figuras principales de su movimiento. Foto: AFP
Mauricio Macri junto a MIguel Ángel Pichetto y figuras principales de su movimiento. Foto: AFP

Diferencia. 

Desde el macrismo creen que una derrota por una diferencia inferior al 5% los dejará en buenas condiciones para afrontar la elección general. Para esa instancia, el oficialismo confía en atraer a buena parte de los votos que hoy irán al exministro de Economía Roberto Lavagna y al economista ultraliberal José Luis Espert. Además, una derrota por escaso margen, y con posibilidades de ser revertida en las generales de octubre o bien en una eventual segunda vuelta el 24 de noviembre, no desencadenaría una corrida hacia el dólar, lo que permitiría al gobierno mantener la estabilidad cambiaria en los próximos meses.

Sin embargo, la atención no solo se concentrará en la brecha entre las dos principales candidaturas, sino también en la distancia que finalmente separará a la fórmula kirchnerista del 45% de los votos afirmativos (excluidos los sufragios en blanco). En Argentina no es necesario alcanzar el 50% de los votos para evitar la segunda vuelta electoral. Si la fórmula más votada supera el 40% y obtiene más de 10% de diferencia con la segunda, o si cosecha el 45% de los sufragios, se consagrará en la primera vuelta.

En los últimos meses, el debilitamiento de las terceras fuerzas le permitió al oficialismo crecer y descontar la ventaja. Pero la polarización también ha impulsado levemente el caudal electoral de Alberto Fernández, a tal punto que hoy puede quedar cerca del 45% de los votos. Para el kirchnerismo, que, según todos los sondeos, aún sufre un alto nivel de rechazo, la gran apuesta pasa por alcanzar ese porcentaje en octubre y evitar, así, el temido ballotage.

“Con el debilitamiento de las terceras fuerzas, la polarización se ha ido acentuando y entre las dos fuerzas políticas principales sumarán cerca del 85% de los votos. En ese marco, la diferencia entre el primero y el segundo ya no será tan importante. La clave pasará por quién se acercará más al 45% porque, con este nivel de polarización, es muy posible que la elección termine resolviéndose en la primera vuelta”, dijo el analista político Julio Burdman, en Buenos Aires.

Jugada estratégica de Cristina al reducir su exposición pública

Lejos del rol central que ocupó hasta la sorpresiva resignación de su candidatura presidencial, Cristina Kirchner redujo su exposición pública desde mediados de mayo pasado. El paso atrás de la expresidenta es una jugada que intenta suavizar la imagen dura del kirchnerismo duro en el electorado independiente y, a la vez, atraer a gobernadores peronistas que se habían alejado por el manejo arbitrario de los recursos públicos ejercido durante sus ocho años de gobierno. “Los votos de la expresidenta están asegurados para Alberto Fernández, y su repliegue puede favorecer la atracción de votos no kirchneristas. No veo razón por la que no vaya a mantener el perfil bajo de aquí a las generales”, señaló Julio Burdman.

Estrategia.

Sin embargo, la movida estratégica no significa que el kirchnerismo vaya a ceder otras porciones de poder. En caso de triunfar Fernández, Cristina Kirchner pasará a presidir el Senado y su hijo, Máximo, tomará las riendas en la Cámara de Diputados. A esas cuotas de poder podría sumarse el control de la principal provincia si finalmente el exministro de Economía Axel Kicillof vence a María Eugenia Vidal en Buenos Aires.

“La dificultad para atraer votos ajenos no se solucionó con la candidatura de Alberto Fernández. Al igual que con Daniel Scioli en 2015, buscaron un candidato menos irritante para poder captar indecisos. Pero hasta ahora el maquillaje no funcionó porque no solo alcanza con ocultar a Cristina, sino que también hay que hacerlo con buena parte del kirchnerismo. Y eso es imposible”, dijo Jorge Giacobbe. Con los resultados en la mano, a partir de esta noche podrá evaluarse el nivel de efectividad del repliegue táctico de Cristina Kirchner.

Ámbito decisivo.

Para estrechar la diferencia con el kirchnerismo, la Casa Rosada apuesta a obtener amplias diferencias en la ciudad de Buenos Aires y Córdoba. Eso le permitiría compensar, al menos parcialmente, la fuerte derrota que, de acuerdo a las encuestas, sufrirá el oficialismo en las provincias del norte y de la Patagonia.

En ese equilibrio inestable, la provincia que promete inclinar la balanza es Buenos Aires, donde se concentra el 37% del padrón electoral. Allí, en el último año, la imagen negativa de Macri se incrementó con fuerza, sobre todo en el conurbano, donde reside la mitad de los pobres en Argentina. En los municipios que rodean a la capital argentina, la crisis económica desatada en mayo del año pasado se sintió con mayor crudeza que en otras regiones del país. La drástica caída del poder adquisitivo de los salarios, la pérdida de empleos y el cierre de miles de pequeñas y medianas empresas industriales golpearon con fuerza sobre la imagen de Macri. En sentido inverso, los efectos de la crisis consolidaron aún más los históricamente altos niveles de respaldo que cuenta Cristina Kirchner en localidades como La Matanza, un distrito con más de un millón de electores.

En ese contexto, una de las claves de la elección pasará por el desempeño de María Eugenia Vidal, la política con mayor imagen positiva en Argentina que irá por un segundo mandato como gobernadora de Buenos Aires. El macrismo confía en que el impulso de Vidal terminará por incrementar el caudal electoral del presidente en el principal distrito del país. Desde el kirchnerismo, en cambio, apuestan a que Macri y los altos niveles de desaprobación a su gestión económica terminarán arrastrando hacia abajo a Vidal. El resultado de esa pulseada determinará buena parte de la suma final a nivel nacional.

Certezas. 

Entre tantas incógnitas que empezarán a despejarse a partir de hoy, los argentinos irán a las urnas con algunas certezas. El consenso de las encuestas refleja que existe un elevado nivel de rechazo a las dos principales fuerzas políticas. Pero, a la vez, hay una alta predisposición del electorado al voto estratégico para impedir el triunfo de la opción no deseada. Por un lado, pese a la falta de resultados económicos positivos, un sector de la sociedad argentina está dispuesto a renovarle el mandato a Macri con tal de obturar el regreso del kirchnerismo al poder. En el otro extremo, un vasto sector social prefiere ignorar las múltiples denuncias de corrupción que pesan sobre Cristina Kirchner y el peronismo en general para priorizar la salida del macrismo de la Casa Rosada.

Los resultados de las primarias empezarán a develar qué lado de la grieta que divide a la sociedad argentina quedará mejor parado para las elecciones del 27 de octubre.

el escenario electoral

Las redes sociales, en la veda

Las redes sociales solían ser la herramienta ideal para que los candidatos lograran esquivar la veda electoral. Pero, en estas elecciones fueron incluidas en la veda por primera vez. Por eso, los principales candidatos publicaron mensajes antes de las 8:00 horas de ayer, cuando comenzó la veda, informó La Nación. El presidente Mauricio Macri compartió en su cuenta de Facebook, a las 7:42 horas, una foto de la boleta que integra junto con Miguel Ángel Pichetto, acompañada de una pequeña arenga: “Vamos Argentina!!!”.

Renovación parcial de cámaras

En las elecciones primarias que se celebran hoy no solo se elige a las diez fórmulas presidenciales que postulan distintos partidos, sino también surgirán quiénes serán los aspirantes a renovar un tercio de la Cámara de Senadores (24 bancas) y la mitad de la Cámara de Diputados (130 bancas). La definición de candidatos legislativos es fundamental para la acción del gobierno nacional que asumirá el 10 de diciembre. Asimismo, en la Provincia de Buenos Aires, se elegirá a los candidatos a gobernador, vicegobernador, legisladores, alcaldes y representantes comunales.

El pedido dirigido a delegados K

“Quiero pedirles una cosa muy importante. Por nada del mundo se vayan de la mesa hasta que se cuente el último voto. No se vayan hasta que se complete el acto, el certificado y el telegrama”, exhortó Cristina Fernández de Kirchner a los delegados del Frente de Todos, en un mensaje enviado por WhatsApp, de acuerdo con lo que informó Clarín.

La exhortación surge porque el kirchnerismo pidió a la Justicia que aparte a la empresa Smartmatic del recuento de votos, mientras desde el gobierno indican que se busca ensuciar el proceso electoral.

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