Violencia en Francia ya entró a París

| Los autos incendiados ya superan los 3.500 y los detenidos 800. El problema ya se "incubaba" desde hacía décadas

PARIS | AFP y AP

Nada parece detener la ola de violencia que asola Francia. Por primera vez en las once noches consecutivas de vandalismo y enfrentamientos entre policías y manifestantes, el corazón de París fue afectado. Ayer 32 vehículos fueron destruidos y treinta personas detenidas en las cercanías de la emblemática Plaza de la República, en la capital del país. La situación motivó ayer al presidente Jacques Chirac a convocar a una reunión urgente del Consejo de Seguridad Interior (CSI).

La última noche fue la peor de todas. Un total de 1.295 vehículos fueron prendidos fuego entre París y las localidades periféricas, además de destrozos en comercios y edificios.

Hasta ese momento, la violencia se había limitado a los barrios pobres de las afueras de París, donde la desocupación trepa al 20% (a nivel nacional ese índice es de 10%).

Es ahí donde los enfrentamientos tienen como protagonistas a jóvenes franceses, pero integrantes de familias inmigrantes de origen magrebí o africano. Todos ellos se sienten excluidos de la sociedad francesa y gritan su odio contra el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy.

La violencia tuvo su origen en la madrugada del 27 de octubre, cuando dos adolescentes de origen árabe —Bouna Traore (15) y Zyed Benna (17)— murieron electrocutados tras ocultarse en una subestación eléctrica, aparentemente por huir de la policía. Esto ocurrió en el suburbio parisino de Clichy-sous-Bois, donde centenares de jóvenes salen a la calle a incendiar vehículos y comercios como protesta.

En las primeras diez noches de enfrentamientos, ya se han registrado más de 800 detenciones y la quema de 3.500 vehículos.

Esta situación motivó ayer una reunión urgente del CSI, integrado por Chirac, Sarkozy, el primer ministro Dominique de Villepin, y los ministros de Defensa y Economía.

Si bien es habitual que tras estos encuentros las conclusiones no sean anunciadas públicamente de forma inmediata, a su término el presidente francés afirmó que la prioridad de su gobierno en estos momentos es "reestablecer la seguridad y el orden públicos".

De Villepin, por su parte, anunció "un refuerzo de efectivos de seguridad" en todo el país.

INCUBADO. Las palabras "Libertad, Igualdad, Fraternidad" acuñadas por la Revolución Francesa están muy lejos de ser una realidad en los suburbios de ese país donde el malestar ya lleva décadas de incubación, de acuerdo al analista John Leicester, de la agencia noticiosa AP.

Más allá de sucesivos planes de empleo y remodelación urbana, los jóvenes que ahí residen no han sido efectivamente sacados de las calles, donde están a merced de la delincuencia, el narcotráfico y los extremistas islámicos dado su origen étnico.

Es en estas zonas donde los patrulleros policiales no frenan la marcha y circulan con las ventanas bajas.

No es lo único que los afecta. En todo el país, un apellido africano cierra las puertas a empleos, viviendas e inclusive a clubes nocturnos. Una tez oscura motiva la gran mayoría de los cacheos policiales de rutina. Pese a vivir en Francia, quienes residen en esas zonas no pueden evitar sentirse tercermundistas.

Las muertes de dos jóvenes el 27 de octubre fue la chispa que encendió una hoguera que se está formando hace mucho tiempo. "Durante 20 o 30 años, hemos estado cerrando nuestros ojos a los problemas de los suburbios. En ese sentido, Francia ha estado practicando la política del avestruz", dijo ayer el ministro para gobiernos locales, Brice Hortefeux.

Refuerzos

n "Tomamos algunas decisiones para reforzar todavía más la acción de la policía y de la justicia ya que, hoy, la prioridad absoluta es el restablecimiento de la seguridad y el orden público", dijo ayer el presidente de Francia, Jacques Chirac, al término de una reunión de urgencia del CSI. Chirac, muy criticado por la oposición por haber guardado silencio en los primeros días de violencia, afirmó que "La última palabra debe ser la ley. Quienes quieran desatar la violencia o el miedo, serán detenidos, juzgados y castigados". AFP

Datos

Dos personas resultaron seriamente heridas, un bombero con quemaduras en la cara debido a un cóctel Molotov y una discapacitada seriamente lesionada por el ataque a un ómnibus. Este último caso ocurrió el 2 de noviembre. Luego hay varias decenas de heridos leves.

La mayoría de los 3.500 vehículos incendiados estaban estacionados en la región periférica parisina. Decenas de ómnibus, edificios públicos, escuelas, gimnasios, depósitos y comercios también fueron prendidos fuego.

No se ha difundido ninguna estimación económica de los daños. Solamente hay cálculos millonarios en euros a cargo de compañías aseguradoras.

Entre los más de 800 detenidos, el más joven es un niño de sólo diez años. Ya hubo cien personas derivadas a la Justicia, la mitad menores de edad. Ya hubo veinte personas condenadas a penas de prisión, máximo un año.

Las fuerzas de seguridad están compuestas por 2.300 policías antimotines, reforzado por siete helicópteros de vigilancia.

Situaciones de violencia ya se han registrado, además de en París, en otras once importantes ciudades francesas de sur a norte. Estas son: Nantes, Rennes, Rouen, Toulouse, Burdeos, Montpellier, Lyon, Lille, Estrasburgo, Orleans y Blois.

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