Profesionales de variados rubros

Vidas segadas y sueños rotos

Los integrantes del personal se congregaron, en el mediodía, frente al teatro de ópera Liceu, en Barcelona, para rendir homenaje con dos minutos de silencio a dos cantantes que en fecha reciente actuaron allí. 

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Alumnos del colegio Joseph-Köeing en el noroeste de Alemania. Foto: Reuters.

El barítono Oleg Bryjak, oriundo de Kaszajistán, y la contralto Maria Radner, de Alemania, que estuvieron un mes en Barcelona ensayando y después actuando en Sigfrido, de Wagner, se encuentran entre las 150 personas que murieron, el martes pasado, cuando el copiloto del avión de Germanwings, que viajaba de Barcelona a Düsseldorf, en Alemania, hizo caer y chocar el Airbus A320 contra una ladera de los Alpes franceses.

"Cuando se está en una ópera, eso significa trabajar intensamente y estar mucho tiempo en conjunto, por lo que se forma una pequeña familia", dijo Christina Scheppelman, directora artística y de producción de Liceu. "Ellos no solo eran grandes cantantes, sino también colegas magníficos".

Bryjak relató, en una entrevista con Deutsche Welle, en 2014, que creció en Kazajistán, debido a que su padre, nacido en Ucrania, fue enviado al exilio forzoso allí por el régimen de la Unión Soviética. "La parte buena de la historia es que crecí junto a los hijos de otros presos. Por eso, soy absolutamente internacional. Me resulta difícil decir si un país es mejor que otro".

Impacto.

Esas son dos de las 149 vidas segadas por la acción del copiloto Andreas Lubitz, de 28 años, oriundo de Alemania, cuyos motivos todavía permanecen como un enigma muy difícil de desentrañar. Las víctimas procedían de 15 países.

Las estadounidenses Yvonne Selke, de 58 años y su hija Emily Selke, de 22, estaban de vacaciones en Europa. "Nuestra familia está profundamente acongojada por la pérdida de Yvonne y Emily, dos personas maravillosas, cariñosas y asombrosas que significan mucho para mucha gente", indicó Raymond Selke, sobre la muerte de su señora y su hija.

Desde hace 23 años, Yvonne era funcionaria de la consultora de tecnología Booz Allen Hamilton, en Washington. "Yvonne era una empleada maravillosa y dedicada que orientó su carrera a apoyar la misión de la Agencia Nacional Geoespacial y de Inteligencia", coordinando el mapeo de satélites para el Pentágono, señaló la empresa en un comunicado.

Emily era miembro permanente de las Girl Scouts y estudió en la Universidad Drexler, donde obtuvo, en 2013, un título de gestión en la industria músical, de acuerdo con lo que indica su página de Linkedin. Trabajaba en una empresa que ayuda a compañías a encontrar oficinas. Sus amigos y compañeros coinciden en describirla como bondadosa y con la capacidad de hacer reir a todos.

Las víctimas incluyeron a los 16 alumnos liceales alemanes del instituto Joseph-König, de la ciudad de Haltern Am See, que retornaban de un programa de estudios cerca de Barcelona, acompañados de sus dos jóvenes profesoras: una de ellas se había casado en octubre pasado y la otra estaba en planes de hacerlo. En la pequeña comunidad de 38.000 habitantes, la noticia del fallecimiento de los estudiantes tuvo impacto devastador. El director del instituto, Ulrich Wessel, recibió la terrible confirmación de la tragedia, a través del Primer Ministro del estado de Renania Westfalia Norte. "Tuve que informarle a los padres y solo puedo decir que esto es algo que no quiero experimentar más de una vez en mi vida", comentó Wessel, quien estaba visiblemente estremecido y con los ojos enrojecidos. Su imagen fue el fiel reflejo del dolor que se apoderó de la comunidad situada en el noreste de Alemania.

"Envié a los alumnos en este viaje. Firmé los formularios", dijo Wessel. "No siento culpa, pero resulta una carga muy difícil de sobrellevar".

La mayoría de los 51 españoles subieron al avión por obligación, otros por placer y algunos simplemente fueron víctimas de la casualidad funesta. Marina Bandrés López-Belío, natural de la localidad de Jaca, en el Pirineo español, pero que residía en Manchester, Inglaterra, tuvo que viajar a España para asistir al funeral de un tío suyo. No pudo encontrar lugar para ir a Manchester y optó por tomar el vuelo a Düsseldorf, con su bebé de siete meses, para luego abordar otro que la llevaría de retorno a casa.

María de Pablo Nuño, de 38 años, que era empleada desde hace cinco años de una escuela internacional de secundaria, en Düsseldorf, emigró a Alemania en busca de una oportunidad de trabajo. Se casó hace un año con un alemán y aprovechó unas vacaciones escolares para visitar a su hermana, en Barcelona.

Los hermanos Vicente y Eusebio Segundo Martín decidieron ir a Alemania a comprar la maquinaria que necesitaban para su empresa, un negocio familiar de afilados, utilajes y complementos para la industria maderera.

Estela Miguel, de 40 años, nacida en Valencia, era residente en Basilea, donde trabajaba para una multinacional farmacéutica, y había estado unos días visitando a su madre y hermanos.

Ariadna Falguera, diseñadora gráfica de 32 años, y esposa de un político activo en la campaña catalana para independizarse de España, viajaba con destino a Alemania por motivos laborales. La pareja tiene una hija.

Josep Sabaté Casellas viajó solo a Düsseldorf, debido a que su señora, que está embarazada de su cuarto hijo, permaneció en su hogar.

El británico Paul Andrew Bramley, de 28 años, de la ciudad de Hull, había finalizado su primer año en la Universidad César Ritz, de Lucerna, Suiza, donde estudia administración hotelera, indicó su familia en una declaración. Su madre, Carol Bramley dijo: "Era el mejor hijo; era mi mundo".

De dos extremos.

Las víctimas procedían de lugares muy distantes entre sí, como Irán y América Latina. Dos periodistas de deportes iraníes viajaron a Barcelona para realizar la cobertura del clásico entre los dos gigantes del fútbol español, Barcelona y Real Madrid. Milad Hojjatoleslami, trabajaba para la agencia noticiosa Tasnim, en tanto Hossein Javadi era cronista del diario Vatan-e Emruz.

En el vuelo también viajaban los colombianos María del Pilar Tejada, de 33 años, que estudiaba economía en Alemania y retornaba de ver a su marido en Barcelona, y Luis Eduardo Medrano, de 36 años, quien trabajó en Guinea Ecuatorial como arquitecto desde 2009, según una declaración de la Fundación Universitaria Popayán, la universidad colombiana en la que estudió. Desde el avión le envió un mensaje a su padre: "Vuelo hacia Alemania".

El drama también golpeó a Argentina. Sebastián Greco, licenciado en administración de empresas, de 28 años, y su novia Gabriela Maumus, bajista de la banda de géneros shoegaze, dreampop y noise, Asalto al Parque Zoológico, habían llegado a Europa tres días antes de tomar el vuelo de Germanwings, en viaje de vacaciones. "Ellos habían estado otras veces en Europa, pero querían hacer este viaje para visitar lugares que no conocían", relató Tatiana Greco, la hermana de Sebastián.

Juan Armando Pomo, empresario de 51 años, nacido en Salta, pero radicado en Asunción desde hacía dos décadas, trabajaba en una empresa del sector de agroindustria. Estaba casado con una ciudadana paraguaya y era padre de un joven de 20 años y una adolescente de 16.

La tragedia puso abrupto y terrible final a 150 vidas y sus ricas historias personales.

Funerales y misas para evocar a las víctimas.

Los primeros homenajes se realizaron de manera espontánea por parte de amigos, familiares, compañeros y vecinos de las víctimas. Ayer, en la localidad francesa de Digne-les-Bains, situada en zona cercana al lugar donde se estrelló el avión, la Catedral local fue el ámbito de recuerdo y solidaridad. El 17 de abril, en la Catedral de Colonia (Alemania) habrá una ceremonia nacional. Se eligió esa ciudad porque muchas de las 75 víctimas alemanas eran de ese lugar. Al acto asistirán la canciller Angela Merkel, el presidente Joachim Gauck y representantes de otros países. Después, en fecha que todavía no fue fijada, el Gobierno de España prevé organizar un funeral de Estado en Barcelona, debido a que 53 de los infortunados pasajeros —39 españoles y 14 extranjeros—residían en la región de Cataluña. Se coordina el acto con las autoridades de Francia y Alemania.

CUATRO VÍCTIMAS Y SUS HISTORIAS PERSONALES

Carol Friday - Enfermera (AUSTRALIA).

Tenía 68 años de edad y dedicó su vida a la profesión de enfermera, que fue su vocación, en su país natal. Estaba en viaje de vacaciones por varios países de la Unión Europea acompañada de su hijo Greg, que se iba a extender por un periodo de tres semanas.

GregF Friday - Ingeniero (Australia).

El joven de 29 años viajaba junto a su madre, Carol Friday, disfrutando de un periodo de vacaciones en la Unión Europea, como paso previo a iniciar la nueva labor como docente de idioma inglés, en Francia. Al igual que su madre, había nacido en el Estado de Victoria.

Maria Radner - Cantante de ópera (Alemania).

A los 34 años de edad, era una estrella en ascenso de las óperas de Wagner. Realizó su exitoso debut en el Metropolitan Opera de Nueva York, en enero de 2012 y en La Sacala de Milán, en marzo de ese año. Viajaba desde Barcelona junto con su marido y su hijo.

Oleg Bryjak - Cantante de ópera (Kazajistán).

Es miembro de la Deutscher Oper am Rhein, la ópera de Alemania, desde la temporada de 1996-97. El barítono, de 54 años, cantó el año pasado en el prestigioso Festival de Bayreuth, donde tenía previsto actuar nuevamente en agosto de este año.

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