LA LUCHA CONTRA EL VIRUS

Vacuna contra el coronavirus: avance en Reino Unido y crisis política en Brasil

La vacuna que está desarrollando la Universidad de Oxford produjo inmunidad en jóvenes y personas mayores; Jair Bolsonaro se opone distribuir la desarrollada en China.

Mujer recibiendo una vacuna. Foto: AFP
Mujer recibiendo una vacuna. Foto: AFP

Una de las vacunas en desarrollo contra el COVID-19 que mayor expectativa ha despertado en el mundo, la de la farmacéutica AstraZeneca y la Universidad de Oxford en el Reino Unido, produjo una respuesta inmune tanto en adultos jóvenes como en personas mayores.

Esta vacuna también genera menores efectos adversos entre las personas mayores, informó ayer lunes la farmacéutica AstraZeneca.

“Es alentador ver que las respuestas de inmunogenicidad fueron similares entre los adultos mayores y los más jóvenes y que la reactogenicidad -la propiedad de una vacuna de ser capaz de producir reacciones adversas comunes- fue menor en los adultos mayores, donde la gravedad de la enfermedad COVID-19 es mayor”, dijo AstraZeneca.

La Universidad de Oxford precisó por su parte que estos datos provienen de los primeros ensayos clínicos, los llamados de fase 2. La vacuna se encuentra actualmente en el nivel de ensayos clínicos más amplios (fase 3), es decir la etapa previa a su autorización por parte de las autoridades.

Se espera que la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford sea una de las primeras en obtener la aprobación de reguladores en el Hemisferio Occidental, junto con las de Pfizer y BioNTech.

El secretario de Salud británico, Matt Hancock, dijo que su cartera estaba preparando la logística para el posible despliegue de la inmunización en el primer semestre del 2021. Consultado sobre si las personas recibirían la vacuna este año, respondió a la BBC: “No lo descarto pero no es la principal expectativa”.

La política en Brasil.

Los avances científicos para encontrar una vacuna contra el COVID-19 contrastan con las disputas políticas en algunos países. En Brasil, por ejemplo, pese a estar a la vanguardia de estudios clínicos para desarrollar una vacuna, se ha desatado una batalla ideológica en torno a la inmunización de su población.

Brasil está participando con miles de voluntarios en varios ensayos de fase 3 de las vacunas más prometedoras.

Pero la CoronaVac, desarrollada por el laboratorio privado chino Sinovac, ha entrado en la mira del presidente Jair Bolsonaro, que canceló el acuerdo de adquisición de 46 millones de dosis anunciado por su propio ministro de Salud.

La vacuna será producida en Brasil por el Instituto Butantan, organismo público bajo la supervisión del estado de San Pablo, gobernado por Joao Doria, opositor político de Bolsonaro.

Y por ello, “la vacuna china de Joao Doria”, como Bolsonaro la ha llamado, se convirtió en un nuevo asunto de enfrentamiento de cara a las elecciones de 2022, en las que Doria (Partido de la Socialdemocracia Brasileña, PSDB) podría frustrar los planes de Bolsonaro de conseguir un segundo mandato.

China está “desacreditada”, porque “allí fue donde nació el virus” y “ningún país del mundo está interesado” en su vacuna, dijo Bolsonaro.

Vacuna contra el COVID-19. Foto: Reuters
Vacuna contra el COVID-19. Foto: Reuters

“Hay que leer la situación en el contexto de las elecciones municipales (de noviembre) y de las presidenciales (de 2022)”, explica Geraldo Monteiro, politólogo de la Universidad Estatal de Río de Janeiro (UERJ).

“La vacuna (sería) una conquista política para Doria y (Bolsonaro) no lo puede permitir”, agrega.

Brasil ha comprometido 1.900 millones de reales (338 millones de dólares) para adquirir 100 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford.

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