VIDEO

Turquía acusa a un teólogo del asesinato del embajador ruso

La relación con Rusia se mantiene firme y siguen negociando solución en Siria.

Rusia rinde tributo a su embajador asesinado en Turquía
Rusia rinde tributo a su embajador asesinado en Turquía

El asesinato del embajador de Rusia en Turquía por un policía radicalizado que buscaba venganza por las masacres en la ciudad siria de Alepo, no quebró las tensas relaciones entre los gobiernos de Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan. Por el contrario: ambos países se unieron para investigar el magnicidio y aceleraron las negociaciones para sellar un acuerdo que ponga fin a la guerra en Siria.

El policía turco Mevlüt Mert Altintas, de 22 años, asesinó el lunes de varios disparos al embajador ruso Andréi Karlóv durante la inauguración de una exposición de fotos en una galería de Ankara.

Una delegación rusa de 18 expertos llegó ayer martes a Turquía para investigar el asesinato del embajador, al tiempo que las autoridades turcas afirmaron que el predicador Fethullah Gülen, considerada una "bestia negra" por Erdogan, está detrás del crimen.

Gülen, de 75 años, es un teólogo, erudito del islam y multimillonario turco, que supo ser aliado de Erdogan. Los teólogos le citan como un moderado favorable al acercamiento entre las tres grandes religiones monoteístas, con buenos lazos en el Vaticano y en Israel. Es el fundador del Movimiento Gülen conocido como Hizmet. Durante varias décadas fue aliado de Erdogan pero la relación se quebró en 2013 cuando el hoy presidente turco, siendo primer ministro, acusó a Gülen de promover las investigaciones por corrupción que afectaron a su Ejecutivo. Desde entonces Erdogan le ha acusado en varias ocasiones de estar detrás de la desestabilización del país y de los intentos de golpe de Estado. Desde 1999 Gülen vive exiliado en Estados Unidos.

Ayer, durante una entrevista con su homólogo estadounidense John Kerry, el ministro de Relaciones Exteriores turco, Mevlüt Cavusoglu, afirmó que "Turquía y Rusia saben" que detrás del ataque contra el embajador ruso "está FETO", un acrónimo para designar a la red de Gülen.

Pero Gülen niega esta acusación y ayer declaró que sentía una "profunda tristeza" por el asesinato del embajador ruso.

Tanto las autoridades de Moscú como las de Ankara dicen no tener dudas: el objetivo del homicidio era perjudicar las relaciones ruso-turcas y dañar el proceso de paz en Siria.

En cualquier caso las relaciones entre Rusia y Turquía no parecen haber sufrido temblores. Los presidentes Putin y Erdogan al unísono calificaron el asesinato como "una provocación", y las relaciones entre los dos países está menos tensas respecto a algunos meses atrás.

Así lo demuestran los encuentros de ayer en Moscú entre los ministros de Exteriores y de Defensa de Rusia, Irán y Turquía; países que —según declaró el jefe de la diplomacia rusa Sergei Lavrov— están listos a ser "garantes" de un eventual acuerdo de paz entre el gobierno sirio y la oposición "que se está negociando".

Rusia e Irán apoyan al presidente sirio Bashar al-Assad, y Turquía a la oposición. Pero las diferencias entre Moscú y Ankara sobre la cuestión siria, que existen, no fueron reflejadas ayer. El crimen del embajador Karlóv no hizo explotar una nueva crisis diplomática como la que estalló tras el derribo, en noviembre de 2015, de un jet ruso por parte de los F16 turcos en la frontera con Siria.

Según Leonid Isayev, profesor de la Escuela Superior de Economía de Moscú, ni Rusia ni Turquía tienen interés en deteriorar de nuevo las relaciones bilaterales visto que ambos países están aislados a nivel internacional: Moscú por la intervención en Siria y el presunto apoyo militar a los separatistas en Ucrania, y Ankara por la represión masiva tras el frustrado golpe de Estado de julio último.

Detenidos.

Seis personas, entre ellas la hermana, la madre, el padre y un tío del homicida del embajador ruso, fueron detenidas en Aydin, ciudad del oeste de Turquía. El tío del policía es el único que hasta ahora logró libertad condicional. Se desempeñaba como administrador de una escuela local de los "gulenistas", que sobrevivió tras el fallido golpe de Estado de julio. Según los investigadores, se trata de un primer vínculo con el presunto "Estado paralelo" del imán.

En un instituto de la red de Gülen había estudiado Altintas para preparar su examen de ingreso a la Academia de Policía. Hace algunas semanas, como otros miles de agentes, había sido víctima de las purgas post golpe, de las que luego logró salir "limpio": suspendido el 4 de octubre pasado, fue reincorporado en sus funciones el 16 de noviembre.

Entre el 16 y 18 de julio, al día siguiente del intento de golpe, Altintas habría obtenido una licencia, mientras otros miembros de las fuerzas de seguridad eran convocados a servicio obligatorio. Quien lo autorizó fue un superior suyo, luego arrestado como "gulenista".

Estos elementos no aclaran, sin embargo, el vínculo del asesino con la causa de la ciudad de Alepo ni el uso de consignas generalmente atribuidas a grupos islamistas en Siria.

Altintas, que no se encontraba de servicio, entró en la galería de arte tras mostrar su chapa de policía y después de que los servicios de seguridad de la galería detectaran que llevaba un arma, indicó el diario progubernamental Sabah. El policía, que se mantuvo detrás del embajador en la típica posición de los custodias, sacó de pronto su pistola y mató de varios balazos en la espalda al diplomático. Tras el asesinato, el policía gritó "Dios es grande" y afirmó que vengaba a la ciudad de Alepo, reconquistada por el ejército sirio con el apoyo de Rusia. Luego fue abatido por las fuerzas de seguridad.

En tanto, los restos del embajador fueron repatriados ayer martes en un avión ruso. Su viuda fue recibida en Moscú por el ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, y su homólogo turco, Mevlut Cavusoglu, mientras el féretro fue trasladado con homenajes militares.

Cavusoglu declaró en Moscú que la calle donde se encuentra la embajada rusa en Ankara se llamará Andréi Karlóv.

Putin: frente común en contra del terrorismo

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, llamó ayer martes a "un frente común internacional" y una lucha unida contra el terrorismo. "Lo hemos propuesto muchas veces y lo volvemos a proponer ahora: se necesita un frente común contra el terrorismo internacional, esta es la única manera de conseguir la victoria", afirmó Putin.

El líder del Kremlin lo afirmó durante una ceremonia de los servicios de inteligencia rusos, al comentar la matanza del lunes en Berlín. "Muchas personas han muerto en Berlín, expresamos nuestras condolencias y deseamos una pronta recuperación a los heridos", dijo el presidente ruso.

En el mismo acto, Putin ordenó a los servicios secretos de su país tomar medidas de seguridad adicionales en Rusia y para las misiones rusas en el exterior tras el asesinato en Ankara del embajador Andréi Karlóv, a quien ayer cientos de miles de personas recordaron en Moscú. La orden fue anunciada por el mismo presidente ruso durante una ceremonia en la que se conmemoró el día de los servicios secretos rusos. "Pido a los servicios especiales que tomen medidas adicionales para garantizar la seguridad en el interior de Rusia y en el extranjero, y que aumenten la seguridad de las organizaciones rusas en el extranjero y de sus colaboradores", declaró Putin.

Repatriación: los restos del embajador ruso fueron llevados ayer a Moscú. Foto: .EFE
Repatriación: los restos del embajador ruso fueron llevados ayer a Moscú. Foto: .EFE
Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados