Segundo día del G20

Trump-Xi, el plato principal

La bilateral entre los presidentes de EE.UU. y China centra la atención en el cierre de la cumbre del G20 en Buenos Aires.

Teatro Colón: los líderes del G20 disfrutaron de un espectáculo en el histórico escenario de Buenos Aires. Foto: Reuters
Teatro Colón: los líderes del G20 disfrutaron de un espectáculo en el histórico escenario de Buenos Aires. Foto: Reuters

Con una declaración que estará lejos de sellar acuerdos sobre los grandes temas que los trajeron a Buenos Aires, los líderes del G20 cerrarán hoy sábado una cumbre donde el foco estuvo más en las reuniones bilaterales que en el plenario. Así como en el día previo a la cumbre toda la atención se la robó el presidente francés Emmanuel Macron, ayer, en el primera jornada oficial del G20, el protagonista fue el estadounidense Donald Trump.

Trump llegó a la capital argentina luego de cancelar su bilateral con Vladimir Putin por la crisis entre Rusia y Ucrania, y teniendo como primer punto en su agenda la guerra comercial con China. Así, la bilateral que todos seguirán hoy sábado será la de Trump con el chino Xi Jinping. Luego, cada uno a su casa.

En uno de los pocos momentos de concordia en este G20, Estados Unidos, México y Canadá firmaron un nuevo tratado de libre comercio tras meses de tensión, idas y venidas. Bautizado T-MEC por los mexicanos, el pacto reemplaza al TLCAN o NAFTA que regía el comercio entre estos tres países desde 1994 y que fue derribado por Trump.

Otra buena noticia fue el encuentro entre el presidente argentino Mauricio Macri y la primera ministra británica Theresa May, un hecho inédito entre mandatarios de los dos países desde la guerra de las Malvinas en 1982. 

Como sucede siempre en estas cumbres del G20, los líderes se reunieron con miles de personas manifestando en las calles. El operativo de seguridad fue tan impresionante, que ninguno llegó a incomodarse. 

Trump-Xi.

La reunión de hoy sábado entre Trump y su homólogo chino será el punto más fuerte de este primer G20 en América del Sur. Gobiernos, mercados y empresas estarán pendientes de los resultados de este encuentro.

Trump dijo ver "buenas señales" en las relaciones comerciales entre ambos países. Pero también se mostró reticente a un acuerdo en las últimas horas. "Creo que estamos muy cerca de hacer algo con China pero no sé si quiero hacerlo", dijo el jueves en Washington antes de partir hacia Buenos Aires.

Al exigir que Pekín ponga fin a prácticas comerciales, Trump impuso aranceles que alcanzaron 300.000 millones de dólares, incluyendo 250.000 millones de dólares sobre productos chinos, y afectaron a importaciones de acero y aluminio de otros países. Y China no tardó en reaccionar con medidas recíprocas, lo que ha avivado la "guerra comercial" que los analistas temen pueda golpear la economía mundial. La próxima batería de aumentos está prevista para el 1 de enero, cuando los aranceles de Estados Unidos a importaciones chinas por unos 200.000 millones de dólares podrían subir de 10% a 25% si los dos gigantes no llegan a un acuerdo antes.

El rusiagate.

Apenas dejar Washington, Trump canceló su cita prevista en Argentina con su par ruso debido al conflicto con Ucrania. Las tensiones entre Kiev y Moscú alcanzaron su punto álgido estos días luego de que Rusia apresara a tres navíos militares ucranianos frente a las costas de Crimea. A continuación, el presidente ucraniano Petro Poroshenko alertó contra "la amenaza de una guerra total" con Rusia.

La anulación del encuentro ocurre en medio de la controversia en Estados Unidos por nuevas revelaciones en la investigación sobre una presunta injerencia de Rusia en la campaña presidencial estadounidense de 2016.

Trump reiteró su inocencia en relación a un acuerdo inmobiliario con Moscú que ha formado parte de la investigación. "Caza de brujas", tuiteó.

La polémica está al rojo vivo luego de que su exabogado Michael Cohen se declarara culpable de mentir al Congreso sobre ese negocio para limitar la pesquisa sobre la injerencia rusa en la campaña electoral.

Clima caliente.

Trump deberá también medir fuerzas con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien pretende incluir en los primeros puntos de la agenda del G20 el calentamiento global, antes de la conferencia climática COP24 del 2 de diciembre en Polonia.

Pero el presidente estadounidense, quien no se cansa de poner en duda el cambio climático, retiró a su país de los acuerdos ambientales de París en junio de 2017, poco después de llegar a la Casa Blanca.

En ese contexto, será difícil que este G20 cumpla la promesa que hizo en su primera cumbre diez años atrás: el multilateralismo para asegurar la "prosperidad" en el mundo.

"Hay un muy buen avance en lo que es una de las materias delicadas, que es lo relativo al comercio", señaló a periodistas el canciller argentino Jorge Faurie, que aclaró que también están trabajando en la redacción sobre el aspecto climático.

Sin embargo, aún había incertidumbre sobre la posibilidad de lograr un consenso. "Nosotros estamos haciendo el mejor esfuerzo para que haya documento, pero no lo podemos asegurar porque depende de que exista un consenso real", dijo el viceministro argentino de Hacienda, Miguel Braun.

A principios de mes, funcionarios de los países asistentes a una cumbre Asia-Pacífico no pudieron ponerse de acuerdo por primera vez sobre una declaración conjunta, cuando la delegación de Estados Unidos, encabezada por el vicepresidente Mike Pence, se enfrentó con China por el comercio y la seguridad.En mayo, Trump rechazó una declaración de colegas líderes de las economías industrializadas del G7 luego de que una tensa reunión terminara en una condena, nuevamente por los aranceles y el comercio.

El príncipe incómodo.

Mohammed bin Salmán es acusado por la CIA del asesinato del periodista. Foto: AFP
Mohammed bin Salmán. Foto: AFP

La presencia en Buenos Aires del príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman, que llegó en medio de una amplia controversia sobre el asesinato en octubre del periodista Jamal Khashoggi en el consulado de Arabia Saudita en Estambul, ya ha generado rispideces. El príncipe fue dejado ayer viernes en los márgenes de la foto oficial de la cumbre, parado en el extremo de la foto grupal e ignorado en los saludos posteriores.

La primera ministra británica, Theresa May, le dijo al príncipe en un encuentro en el marco del G20 que debería actuar para impedir que sigan ocurriendo incidentes como el asesinato del periodista, de acuerdo con la oficina de la mandataria.

El único que saludó efusivamente a Bin Salman fue Putin, que "chocó los cinco" y rió con él al inicio de la cumbre.

En medio de tantas tensiones, anoche los líderes disfrutaron de un espectáculo en el imponente Teatro Colón de Buenos Aires. El anfitrión Mauricio Macri se emocionó tanto que no ocultó sus lágrimas al caer el telón.

Merkel se perdió el arranque de la cumbre

Angela Merkel. Foto: AFP
Angela Merkel. Foto: AFP

La canciller alemana, Angela Merkel, finalmente llegó ayer a Buenos Aires para participar del G20 tras el problema técnico en el avión en el que viajaba, que la obligó en la noche del jueves a hacer escala en Colonia. Merkel llegó a la capital argentina a mitad de la tarde, aunque la organización del grupo no informó de su arribo, como sí hizo con el resto de altos mandatarios que participan en la cumbre, que comenzó ayer y en cuyas primeras horas la alemana estuvo ausente.

Cuba-Venezuela-Nicaragua, el eje antidemocrático
Donald Trump. Foto: AFP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reafirmó ayer viernes durante su participación en la cumbre del G20 que su gobierno trabaja para estrechar lazos con sus aliados de América Latina en comercio, seguridad y defensa de la democracia. "Mi gobierno está abocado a asegurar los derechos humanos en Cuba y Venezuela y a estrechar nuestros lazos culturales con todos nuestros socios de América Latina", dijo Trump en un comunicado. Los ejes de esa colaboración son la profundización del comercio, la lucha contra los regímenes autoritarios y el combate contra el crimen organizado, precisó la Casa Blanca.

En ese sentido, recordó las sanciones que el gobierno estadounidense impuso a Venezuela, Cuba y más recientemente a Nicaragua en rechazo de "los regímenes autoritarios en la región que rechazan respetar el clamor de sus pueblos por democracia".

También remarcó que "Estados Unidos trabaja junto a sus socios para reducir el tráfico de drogas, dinero y armas y para combatir la trata de personas".

En el plano comercial, Estados Unidos trabaja en la iniciativa América Crece para ampliar las exportaciones e incrementar la inversión en la región.

En ese sentido, citó que al margen de las deliberaciones del G20, Estados Unidos firmó varios acuerdos con Argentina. Se trata de seis principios de acuerdos por unos 3.000 millones de dólares para inversiones en áreas estratégicas que incluyen energía, transporte y la construcción de oleoductos.

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