ESTADOS UNIDOS

Trump procura hacer las paces con Silicon Valley

“No hay nadie como ustedes en todo el mundo”, les alabó.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Reuión: justo a directivos de principales compañías de tecnología. Foto: AFP

Donald Trump busca hacer las paces con Silicon Valley. El presidente electo y su segundo, Mike Pence, se sentaron ayer miércoles en la misma mesa con los multimillonarios jefes de Apple, Microsoft, Amazon, Facebook, Oracle y otras compañías tecnológicas en las alturas de la Trump Tower de Manhattan. Estaban algunos de los críticos más feroces de Trump. "Queremos que continúen con la increíble innovación. No hay nadie como ustedes en el mundo. En el mundo", les alabó Trump al final de la reunión, en unos pocos minutos en los que permitió el ingreso de periodistas.

Estaban los presidentes de Apple, Tim Cook; Microsoft, Satya Nadella; Alphabet (Google), Larry Page; e Intel, Brian Krzanich. También el presidente de Amazon, Jeff Bezos; el fundador de Tesla y SpaceX, Elon Musk; la jefa financiera de Facebook, Sheryl Sandberg, y la presidenta de Oracle, Safra Catz. Tampoco faltó Uber, empresa que está en el centro de una polémica en Uruguay. Estaba asimismo Peter Thiel, el co-fundador de Paypal y único gran ejecutivo de Silicon Valley que le respaldó durante la campaña, y que ahora integra su equipo de transición. Trump lo catalogó de visionario.

Una gran ausencia fue la del presidente de Twitter, Jack Dorsey. Una ausencia que creó una pequeña novela, teniendo en cuenta que Dorsey no había sido incluido en la lista de los invitados del empresario.

La reunión con los cerebros de Silicon Valley coincidió además con el día de la esperada decisión de la Reserva Federal de subir las tasas de interés.

Trump tenía mucho para arreglar con estas compañías. En el caso de Apple la acusó de realizar sus productos en China, y con Facebook, su gurú Mark Zuckerberg condujo la rebelión de los empresarios contra el muro en la frontera con México. Por no mencionar al número uno de Amazon, Jeff Bezos, propietario del Washington Post, el diario que divulgó el video sexista de Trump durante la campaña electoral.

Con Barack Obama, Silicon Valley dio un salto hacia adelante enorme, con un récord de ganancias. Ahora Trump es visto como una amenaza a todo eso, un freno a esta carrera sin pausa de los últimos ocho años. Una carrera favorecida por reglas y leyes federales (teniendo en cuenta la neutralidad de Internet) y de un antitrust que tuvo una actitud más que benévola hacia los gigantes Hi-Tech.

"Vamos a hacer acuerdos comerciales justos. Vamos a hacer que para ustedes comerciar a través de fronteras sea mucho más sencillo", dijo Trump a la élite de Silicon Valley.

Es difícil anticipar los efectos de un gobierno de Trump en el sector. Si bien es probable que la industria de la tecnología se oponga a toda barrera o esfuerzos para limitar la inmigración —precisa desesperadamente de cerebros extranjeros—, se espera que muchas empresas den la bienvenida a la baja de impuestos corporativos prometida por Trump, especialmente a ganancias repatriadas desde el extranjero.

Las firmas tecnológicas son responsables de gran parte de los 2,5 billones de dólares que las empresas estadounidenses mantienen en el extranjero, y son reticentes a repatriar ese dinero y enfrentar una inmensa factura impositiva.

Escéptico del cambio climático a Energía.

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, nombró al exgobernador de Texas Rick Perry secretario de Energía, dando el cargo a un escéptico sobre el cambio climático con estrechos vínculos con la industria petrolera que una vez propuso abolir esa cartera.

Su elección se suma a una lista de nombramientos para altos cargos en el futuro gobierno de Trump que parecen apuntar a complacer a una industria ansiosa de expandirse, pero preocupan a grupos ambientalistas inquietos por el papel de Estados Unidos en el cambio climático global. El martes, Trump nombró secretario de Estado a Rex Tillerson, presidente ejecutivo del gigante petrolero Exxon. Su elección para la Agencia de Protección Ambiental es el fiscal general de Oklahoma Scott Pruitt, un fervoroso opositor a las medidas del presidente Barack Obama para limitar el cambio climático.

Trump, que asumirá su mandato el 20 de enero, ha hecho de la política energética un tema central de su agenda.

Prometió reactivar las perforaciones de petróleo y gas y la extracción de carbón suavizando regulaciones. REUTERS

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