SEGURIDAD EN LAS FONTERAS

Trump pide ley de inmigración dura para frenar a delincuentes

Se reúne con familiares de víctimas de la banda MS-13 y denuncia crímenes.

Preocupado: el presidente Donald Trump quiere terminar con el ingreso de delincuentes al territorio de Estados Unidos. Foto: Reuters
Preocupado: el presidente Donald Trump quiere terminar con el ingreso de delincuentes al territorio de Estados Unidos. Foto: Reuters

Una semana después de que utilizó la palabra "animales" para describir a los peligrosos delincuentes que entran a Estados Unidos ilegalmente, el presidente Donald Trump viajó al epicentro de los asesinatos cometidos por la banda MS-13, para poner énfasis en sus reclamos de leyes de inmigración más severas.

Robert Mickens, un padre entristecido, le dijo al presidente que el asesinato de su hija adolescente cometido por miembros de la MS-13, valida la cruzada de Trump para erradicar a esa banda mediante el cierre de las fronteras de Estados Unidos a los delincuentes violentos.

"Es obvio que este un tema muy sensible porque involucra a la inmigración", indicó Mickens, cuya hija, Nisa Mickens, fue asesinada en 2016, mientras a su lado su esposa lloraba durante una mesa redonda en Long Island organizada por la Casa Blanca. "Todos los que vinieron a este país querían el sueño americano", manifestó Mickens. "El sueño americano todavía está. Pero, si alguien piensa venir aquí a cometer actos de violencia, es mejor que se quede en su propio país con esa intención, porque no los necesitamos aquí".

Trump viajó a Long Island por segunda vez desde que asumió la presidencia para enfocar el problema de la MS-13 o Mara Salavtrucha 13 —una pandilla transnacional que tiene vínculos con El Salvador y usa machetes para asesinar— e insistir en la necesidad de aprobar leyes de inmigración más duras.

Trump describió nuevamente a los miembros de la banda como "animales", burlándose de las voces críticas que lo fustigaron por sus comentarios como si hubieran estado dirigidos contra todos los inmigrantes. Describió en detalles elocuentes los crímenes terribles que deben mover al liderazgo político del país a endurecer las "horribles" leyes de inmigración.

En Maryland, los miembros de la banda MS-13 están acusados de apuñalar a un hombre cien veces, decapitarlo y arrancarle el corazón", dijo Trump durante el encuentro.

Dolor.

Trump ha buscado poner a la MS-13 como el rostro de los peligros en materia de inmigración desde antes de convertirse en presidente.

En ocasiones, aparenta sugerir que la mayoría del flujo de inmigrantes hacia Estados Unidos, desde México, son miembros de la brutal banda. En efecto, de las decenas de miles de personas detenidas en la frontera en el año fiscal que finalizó en septiembre de 2017, solo 228 eran miembros de la MS-13, un descenso en relación con los 437 en 2014, de acuerdo con cifras del servicio de Aduanas y Protección Fronteriza.

En la reunión, Mickens y su señora, Elizabeth Alvarado, estuvieron acompañados de Evelyn Rodríguez y Freddy Cuevas, los padres de Kayla Cuevas. Los cuatro también habían asistido al Congreso en enero, cuando Trump dio el Mensaje Sobre el Estado de la Unión. Alvarado tenía una camiseta negra con la imagen de su hija y la frase "Justicia para Nisa".

Entre el público, las familias de tres de los cuatro jóvenes asesinados por la MS-13 detrás de una cancha de fútbol en Central Islip, en abril de 2017, sollozaban. Lourdes Banegas, cuyo hijo, Michael Lopez, murió en el ataque en abril, manifestó que apoyaba los esfuerzos del presidente para perseguir a la MS-13. Pero, puntualizó que el lenguaje contrario a la inmigración puede ser difícil de escuchar. "Quienes mataron a mi hijo son animales. Esa es la verdad", señaló Banegas. "Merecen ser deportados. Pero, debido a que son latinos, y nosotros también lo somos, nos ponen a todos en la misma situación. Ese es el problema".

Geraldine Hart, comisionada de Policía del Condado de Suffolk, describió el impacto que causó en su comunidad los numerosos crímenes cometidos por MS-13. El comisionado de Policía de Nassau, Patrick J. Ryder, indicó que siete de las nueve personas detenidas en esos casos se encontraban en Estados Unidos sin autorización.

El Condado de Suffolk, situado en el extremo este de Long Island, ha aceptado al mayor número de niños sin acompañantes que entraron al país desde 2014 —4.975, precisó Hart. Ella y Ryder dijeron que esos niños con especialemnte vulnerables a ser reclutados por la banda.

Formada en la zona central de Los Angeles por refugiados de El Salvador que huyeron de la guerra civil en la década de los 80 del siglo pasado, se estima que MS-13 tiene 10.000 miembros en 40 estados, según el FBI, con predominio en tres áreas metropolitanas: Los Angeles, Long Island y una zona en las afueras de Washington.

Los rostros de varios participantes de la mesa redonda confirmaron que en Long Island, muchas de las víctimas de la violencia de esta banda transnacional son los propios inmigrantes.

Reducirá ayuda a países que no impiden cruce ilegal de la MS-13

Donald Trump advirtió que trabaja en un plan para reducir la ayuda a naciones que él dice que no hacen nada para impedir que los miembros de la MS-13 crucen ilegalmente hacia Estados Unidos."Estamos revisando toda nuestra estructura de ayuda. Va a cambiar muy radicalmente", dijo Trump en la mesa redonda en Long Island. No dio detalles sobre su plan para recortar los fondos para los países de los cuales son originarios los miembros de la MS-13, pero adelantó que las sanciones serían grandes. Tampoco identificó a países. "A muchos de estos países les damos enormes cantidades de ayuda", dijo Trump. "Vamos a tener que trabajar en una política en la que cada vez que alguien llega desde cierto país, deduzcamos una buena cantidad del dinero que entregamos en asistencia".

En lo que va de 2018, 212.000 inmigrantes han sido arrestados a lo largo de la frontera sudoccidental. FUENTE: REUTERS


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