TRANSICIÓN EN ESTADOS UNIDOS

Trump se enfrenta con la CIA y a los republicanos

El magnate inmobiliario aseguró no creer que Rusia haya colaborado en el proceso electoral en su favor.

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Donald Trump dijo que es "ridículo" pensar que Rusia lo ayudó. Foto: AFP

El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, ahondó ayer su brecha con la agencia de inteligencia que estará a su cargo a partir de enero y con algunos de los líderes republicanos más destacados en el Congreso, al poner en duda que Rusia lanzara ciberataques para ayudarle a ganar las elecciones.

Trump dijo no creer que Rusia interfiriera en el proceso electoral en su favor y opinó que esa teoría, contenida en un informe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), fue "impulsada" por la oposición demócrata porque están "avergonzados" por su derrota en las elecciones presidenciales y se resisten a aceptarla.

"Creo que es ridículo. No me lo creo, no me lo creo en absoluto", afirmó Trump en una entrevista emitida ayer en la cadena de televisión Fox News.

"Creo que los demócratas están impulsando esto porque sufrieron una de las mayores derrotas en la historia de Estados Unidos" y están "avergonzados", añadió el presidente electo, que ganó a su rival demócrata, Hillary Clinton, en el colegio electoral (por 306 frente a 232) pero no logró imponerse en el voto popular.

Trump desacreditaba así un informe de la CIA que salió a la luz en el diario The Washington Post y que indicaba que esa y otras agencias de inteligencia estadounidense habían concluido que los ciberataques de Rusia no buscaban simplemente desestabilizar el proceso electoral de EE.UU., sino ayudar al candidato republicano.

El presidente electo se ha resistido hasta ahora a atribuir a Rusia los ciberataques que, entre otras cosas, generaron el robo y la publicación de 20.000 correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata (DNC) y otros muchos mensajes de la campaña de Clinton.

Rusia ha negado en varias ocasiones su implicación en esos ciberataques y Trump se ha mantenido del lado de Moscú a pesar de que, en octubre pasado, las agencias de inteligencia estadounidenses concluyeron una investigación que relacionaba con el pirateo a varios funcionarios rusos.

"Podría ser Rusia, podría ser China, podría ser alguien sentado en una cama en algún lugar", reiteró ayer el presidente electo.

Críticas a la CIA.

La reacción de Trump al último análisis de la CIA llega después de que, este viernes, su equipo de transición desacreditara en un comunicado a los responsables de esa agencia al asegurar que eran "los mismos que dijeron que Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva", en referencia al motivo de la invasión de Irak en 2003.

Ese comentario, que mete en el mismo saco a toda la comunidad de inteligencia por los errores en la información de inteligencia en un solo caso, ha generado alarma entre los espías del país, según informan varios medios estadounidenses.

"Dada su proclividad a la venganza y su notoria susceptibilidad, esto amenaza con resultar en una relación de desconfianza y tirria entre el presidente y la comunidad de inteligencia", señaló el exagente de la CIA Paul Pillar al Washington Post.

La poco ortodoxa postura de Trump también ha generado confusión entre varios miembros de su propio partido, como el senador republicano John McCain, quien aseguró ayer que no entiende por qué el presidente electo pone en duda la evaluación de la CIA.

"Está claro que los rusos interfirieron", afirmó McCain a la cadena de televisión CBS News.

El que fuera candidato presidencial en 2008 emitió ayer un comunicado junto al senador republicano Lindsey Graham y los legisladores demócratas Chuck Schumer y Jack Reed en el que reclaman una investigación del Congreso sobre los ciberataques de Rusia, algo que "debería alarmar a todos los estadounidenses"."Esto no puede convertirse en un asunto partidista. Hay demasiado en juego para nuestro país", afirman los cuatro senadores, que tratarán de "unificar" al resto de legisladores para "investigar y detener los graves retos que suponen los ciberataques cometidos por Gobiernos extranjeros".

El actual presidente estadounidense, Barack Obama, ha pedido también que, antes de abandonar el poder el 20 de enero, las agencias de inteligencia le entreguen una revisión exhaustiva sobre los ciberataques contra el proceso estadounidense.

Preguntado ayer por esa revisión, Trump dijo que es "una buena idea", pero opinó que "no solo debería centrarse en Rusia, sino también en otros países e individuos".

Rechaza acuerdos.

Trump aseguró que desde su elección el pasado 8 de noviembre ha cerrado la puerta a acuerdos por valor de "miles de millones de dólares", y que la semana pasada dijo que no a "siete acuerdos con alguien muy importante" porque pensó que "podía percibirse como un conflicto de intereses".

"No voy a estar negociando acuerdos en absoluto (desde la Casa Blanca). Tengo el derecho a hacerlo. Pero simplemente no quiero hacerlo", afirmó el candidato.

Evalúa si retirarse del pacto sobre el clima.

El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, dijo ayer que sigue "estudiando" si retirarse del Acuerdo de París contra el cambio climático, porque teme que seguir sus reglas suponga perder competitividad económica ante países como China.

"Estoy estudiando lo de (el acuerdo de) París. No quiero que nos ponga en una desventaja competitiva con otros países, no quiero que le dé a China u otros países una desventaja sobre nosotros", afirmó Trump en una entrevista emitida ayer en la cadena de televisión Fox News.

A Trump no le sería tan fácil retirar a Estados Unidos de ese acuerdo que reúne a más de 100 países, dado que este ya ha sido ratificado.

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