ESTADOS UNIDOS

Trump cercado por el escándalo de presión a Ucrania para reunir información sobre Biden

Desde que llegó a la Casa Blanca, Donald Trump ha enfrentado implacable ofensiva del Partido Demócrata. Ahora van por el juicio político.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Foto: AFP
Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Foto: AFP

Un segundo funcionario de inteligencia que está alarmado por los tratos del presidente Donald Trump con Ucrania, evalúa la posibilidad de presentar su propia denuncia y prestar testimonio ante el Congreso, indicaron fuentes vinculadas al caso.

El funcionario tiene más información directa sobre los hechos que el primer denunciante, cuya queja de que Trump usaba su poder para presionar a Ucrania para investigar y lograr información comprometedora y perjudicial sobre el exvicepresidente Joe Biden -su probable rival en las elecciones presidenciales de noviembre de 2020-, desató la investigación para un juicio político iniciada por los legisladores del Partido Demócrata.

El segundo funcionario ha sido entrevistado por el inspector general de Inteligencia, Michael Atkinson con la finalidad de verificar las denuncias realizadas por el primer agente de la CIA. El viernes, Atkinson informó a los legisladores en una reunión reservada sobre la manera cómo procesó la denuncia.

Pero, la nueva denuncia, sobre todo por provenir de una persona más cercana a los hechos, puede ratificar la credibilidad de la revelación original del funcionario de la CIA que actuó en el ámbito del Consejo Nacional de Seguridad de Estados Unidos. Este sostuvo que reunió información de varios funcionarios para formar su alegato sobre la postura de Trump de solicitar una intervención extranjera que puede darle beneficios políticos.

Una transcripción de la conversación telefónica, en julio, entre Trump y el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, difundida por la Casa Blanca, mostró a Trump presionando al gobernante ucraniano. Trump pensó que la difusión frenaría el impulso del juicio político, pero en realidad envalentonó a los diputados demócratas.

Los funcionarios que denuncian se han convertido en una nueva amenaza para Trump. El presidente y sus allegados intentaron desacreditar al funcionario de la CIA, indicando que no fue testigo del diálogo y recibió información “de segunda mano”. Los miembros de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes tomaron el liderazgo en la investigación de la denuncia para determinar si Trump abusó de su poder en su beneficio.

Explosivo.

El jueves, los legisladores demócratas difundieron textos explosivos que intercambiaron funcionarios del Departamento de Estado con Rudolph Giuliani, el abogado personal de Trump, sobre la presión para tener el compromiso de los ucranianos de que realizarían las investigaciones en beneficio político de Trump.

Congreso de Estados Unidos. Foto: Reuters
En la Cámara de Representantes se vota el juicio político que se hace en el Senado. Foto: Reuters

En un intercambio, los estadounidenses buscaron que el presidente Zelenski difundiera una declaración prometiendo investigar a Burisma, la empresa de gas natural de Ucrania en la que Hunter Biden -el hijo menor del ex vicepresidente- fue director.

Pero, el principal diplomático de Estados Unidos en Ucrania, William B. Taylor, planteó su preocupación sobre la decisión de la Casa Blanca de congelar la asistencia militar a Ucrania por US$ 391 millones, ligándola directamente a la campaña de presión para que los ucranianos reunieran información comprometedora sobre Biden. “Como dije por teléfono, creo que es una locura retener la asistencia de seguridad para ayudar a una campaña política”, escribió Taylor, el 9 de septiembre, a Kurt D. Volker, el ex enviado especial del Departamento de Estado a Ucrania, y Gordon D. Sondland, el embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea.

Los textos muestran la discusión entre los diplomáticos respecto de si el presidente intentó usar la ayuda militar o la posibilidad de una reunión con Zelenski como elemento de presión. Es la acusación que está en el centro de la investigación para el juicio político.

De manera reiterada, Trump ha negado que haya hecho un planteo a cambio de algo a Ucrania y que su único interés es vigilar la corrupción. “Esto no se trata de política, sino de corrupción”, dijo. “Como presidente tengo la obligación de poner fin a la corrupción, incluso si eso significa solicitar ayuda a otros países”.

Repercusiones internacionales

En el mundo, la conversación con el presidente Zelenski ha reforzado la impresión que se tiene de Trump sobre su estilo establecido de tejemanejes y transacciones. Más allá del juicio político, muchos analistas de medios del exterior asumen que Trump continuará desempeñando el cargo, aunque se preguntan si lo que ocurrió con el presidente de Ucrania no fue un exceso.

“Los presidentes siempre piden muchas cosas, pero lo diferente en este caso es la característica del pedido”, estimó Simon Jackman, quien encabeza el Centro de Estudios de Estados Unidos en la Universidad de Sidney, en Australia, país al que en fecha más reciente Trump parece haber presionado para que renueve las investigaciones sobre sus adversarios políticos. “No se trata de contribuir a una operación de defensa que los países realizan en conjunto ni de un tema comercial”, agregó. “Se trata de saber ¿bajo qué circunstancias Australia se sintió comprometido a pasar información de inteligencia sobre la interferencia en las elecciones que lo ayudó a ser presidente? Esta es una nueva categoría”.

Pero, en Australia casi nadie se sorprende. El mismo sentimiento prevalece en la mayor parte de Europa, junto con un sombrío sentido entre los críticos de que nada parece dañar políticamente a Trump. Muchos esperan que continúe hasta el final de su mandato y que posiblemente el juicio político refuerce su reelección y le permita proclamar su victoria sobre “la elite de Washington”.

“Todos sabemos que el juicio político es un asunto político y no de carácter legal”, señaló Jan Techau, un analista del Fondo Marshall, en Berlín. “Si mantiene la presión sobre Trump, cuyas reacciones ya muestran la tensión, le puede costar votos. Pero, si fracasa y se desinfla, puede envalentonarlo como una persona que es intocable”.

Desconcierto.

En Alemania -un país que a Trump le encanta criticar- Techau dijo que “existe gran esperanza que el juicio político tenga éxito, pero no hay confianza en que los legisladores demócratas puedan conducir este proceso con eficiencia”.

“Los alemanes están desconcertados porque en Estados Unidos no hay un líder natural de la oposición”, comentó. “Existe la sensación de que Trump domina tanto el escenario político que no hay lugar para otra persona”.

En Francia la reacción ha sido silenciosa. El juicio político no está en las portadas de los diarios, aunque Le Monde lo comentó.

Emmanuel Macron, Angela Merkel y Donald Trump. Foto: Reuters.
El presidente Emmanuel Macron y la canciller Angela Merkel tienen una compleja relación con Donald Trump. Foto: Reuters

Pero, el analista francés François Heisbourg estimó que la idea del juicio político no es muy conocida en el exterior. “Nadie fuera de Estados Unidos entiende el juicio político”, dijo. “Muchos estarán conformes si funciona, pero todos asumen que fortalecerá y no debilitará a Trump”. En su enfoque, más importante fue el impacto en Ucrania y la postura de Zelenski respecto de la canciller de Alemania, Angela Merkel y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, a quienes criticó con más dureza que Trump en su conversación telefónica, pese a que los europeos proveen más asistencia económica a Ucrania que Estados Unidos.

La transcripción parcial de la conversación daña la relación de Trump con otros líderes, quienes ya no pueden confiar en la privacidad de sus conversaciones, pero “hace aparecer a Zelenski increíblemente ingenuo y hasta estúpido, aunque no lo es”, consideró Heisbourg.

“Zelenski no solo dejó que Trump insultara a Merkel y Macron, sino que él mismo lo hace”, dijo Heisbourg. “Cuando la gente dice que no se lo tomarán contra él, están equivocados. A Macron y Merkel no les agradará y de un golpe, Zelenski perdió mucha buena voluntad”.

Norbert Röttgen, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento de Alemania, mostró su desagrado. La transcripción de la conversación “documenta con amargura cómo Donald Trump, detrás de la escena, explota su poder sobre el presidente de un estado que depende del apoyo estadounidense y trabaja para sus intereses privados, su campaña electoral, así como contra Alemania y Europa”, escribió en Facebook.

En el mundo árabe, los informes de los esfuerzos de Trump por lograr favores de líderes extranjeros, en general han sido recibidos con indiferencia, debido a que muchas personas en la región están acostumbradas a que sus líderes se comporten de una manera similar.

Hay mayoría en Diputados pero no en el Senado

La investigación de tres comisiones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos están en marcha para definir los artículos que serán presentados al plenario con vista a iniciar el juicio político. En la Cámara de Representantes se necesitan 218 votos para plantear el juicio -que se realiza en el Senado-, y los demócratas superan la exigencia al tener 235. En el Senado, el panorama cambia, ya que se necesitan dos tercios (67 votos) para destituir al Presidente. Los republicanos tienen 53 senadores, los demócratas 45 y hay dos independientes.

Putin sin temor por publicar diálogos
Vladimir Putin, presidente de Rusia. Foto: Reuters

El presidente de Rusia, Vladimir Putin aseguró el miércoles último, que no le preocupa si la Casa Blanca hace públicas las conversaciones que sostuvo con su par de Estados Unidos, Donald Trump en una cumbre el año pasado, porque no nay nada que lo incrimine en esos diálogos.

Putin, un ex espía del KGB, señaló que su trabajo anterior le había enseñado que toda conversación que sostenga puede ser publicada.

“Por tanto, cuando trataron de hacer un escándalo por la reunión con el presidente Trump en Helsinki, le dije a la administración de manera directa; si alguien quiere averiguar algo, publíquenlo; no nos oponemos”, expresó Putin en una conferencia sobre energía realizada en Moscú. “Puedo asegurar que no hay nada allí que pueda comprometer al presidente Trump”, enfatizó.

Pero, el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que Moscú no quiere que se hagan públicas las conversaciones entre Trump y Putin, en medio del revuelo causado por la transcripción del diálogo entre Trump y Zelenski.

Las características de la relación de Donald Trump con Vladimir Putin están cubiertas por el misterio y son motivo de intenso interés debido a las pruebas de que Rusia interfirió en la elección de 2016 para beneficiar a Trump, quien tiene una postura más amistosa hacia Moscú que sus antecesores. Varias veces, Trump ha indicado que le cree a Putin, -que niega la interferencia en las elecciones-, por sobre las agencias de inteligencia de Estados Unidos.

Al ser preguntado, el miércoles último, si Rusia tenía intención de intervenir en las elecciones del 2020 en Estados Unidos, Putin, con su estilo típico, respondió en tono jocoso. “Le voy a decir un secreto: sí, seguramente lo haremos, para que ustedes allá se sientan contentos”, dijo Putin y suscitó el aplauso del público, integrado por jerarcas del gobierno de Rusia y los jefes de empresas energéticas rusas y de otros países. “No se lo diga a nadie”, pidió.

Respecto de la conversación entre Trump y Zelenski, Putin aseguró que no vio “nada comprometedor” en la transcripción.

“El presidente Trump habló con su colega para pedirle que investigue posibles tratos corruptos de un ex jerarca del gobierno”, dijo Putin. “El líder de cualquier Estado hubiera hecho lo mismo”. Considera que el Partido Demócrata utiliza cualquier pretexto, por menor que sea, para atacar a Trump. (The New York Times)

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