EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

Trump bloquea a musulmanes y desata caos en los aeropuertos

Por 120 días tienen prohibido el ingreso a Estados Unidos los ciudadanos de siete países.

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Irán respondió con una medida espejo y no deja entrar estadounidenses. Foto: AFP

Las líneas aéreas comenzaron a rechazar ayer sábado el embarque de ciudadanos de siete países hacia Estados Unidos, horas después que el presidente Donald Trump prohibiera por 120 días el ingreso de viajeros de Irán, Irak, Libia, Siria, Somalia, Sudán y Yemen.

En la primera reacción enérgica contra la medida de la Casa Blanca, el gobierno iraní la calificó de "insultante" y anunció medidas de reciprocidad y la prohibición de ingreso de ciudadanos estadounidenses a Irán. "La República Islámica de Irán (...) manteniendo su respeto al pueblo estadounidense y para defender los derechos de sus ciudadanos, decidió aplicar la reciprocidad luego de la insultante decisión estadounidense", dijo un comunicado leído por la televisión estatal.

El decreto estadounidense había sido firmado por Trump con el pretexto de luchar contra los "terroristas islámicos radicales".

La compañía Qatar Airways informó a sus pasajeros que los ciudadanos de los siete países abarcados por la decisión de Trump únicamente podrán embarcar si son residentes permanentes en Estados Unidos.

En Teherán medios de prensa dieron cuenta de muchos casos de iraníes cuyo embarque hacia Estados Unidos fue rechazado. En Viena, al menos tres iraníes tampoco pudieron partir, según un portavoz de Austrian Airlines.

Responsables de dos agencias de viaje, además, dijeron haber recibido instrucciones de las compañías Emirates, Etihad y Turkish Airlines de rechazar la venta de billetes incluso a ciudadanos iranies que tengan visa estadounidense.

Una joven iraní que estudia administración en California dijo a la AFP, bajo anonimato que su "billete (de regreso a EEUU) en Turkish para el 4 de febrero fue anulado".

Teherán y Washington carecen de relaciones diplomáticas desde hace 37 años, pero según estimaciones iraníes, un millón de jóvenes de este país estudian en Estados Unidos. Además muchos iraníes viajan regularmente para visitar a sus familias que emigraron.

En El Cairo una pareja de iraquíes y sus dos hijos, todos con visas para Estados Unidos, fueron rechazados en un vuelo de EgyptAir, con el argumento de las nuevas normas migratorias.

Fuad Sharef, que trabaja en la industria farmacéutica, tuvo que volver a Erbil, en el Kurdistán iraquí. "Vendí mi casa, mi coche, mis muebles. Mi mujer y yo hemos dejado nuestros empleos", contó a la AFP. La pareja tenía previsto instalarse en Tennessee, en el sur de Estados Unidos, tras haber recibido un visado de inmigración. "Donald Trump ha arruinado mi vida", dijo, afirmando que, en un momento dado, puso "su vida en peligro por trabajar con los estadounidenses".

Demandas judiciales.

Varias asociaciones, entre ellas la Unión Civil de Libertades Americanas, presentaron una demanda ayer sábado en territorio estadounidense contra el decreto de Trump, luego del arresto en un aeropuerto de Nueva York de dos iraquíes. Uno de ellos es un ex empleado del gobierno estadounidense y el otro el esposo de una ex contratista de Seguridad del país.

Mohamed Eljareh, un investigador libio que trabaja para el centro de análisis Atlantic Council, teme que el texto firmado por Trump afecte a las personas que viajan regularmente a Estados Unidos por cuestiones laborales o de estudios. "Es probable que esta disposición impacte a los estudiantes libios en Estados Unidos y sus familias, y también sobre los investigadores con vínculos con universidades estadounidenses", dijo.

El decreto unicamente excluye a los ciudadanos con visa diplomática o a los que trabajan con estatutos asimilables, como por ejemplo empleados de organizaciones multilaterales al estilo del Banco Mundial.

Una portavoz del Departamento de Seguridad Nacional dijo que las medidas adoptadas incluyen a personas que cuentan con la residencia permanente o "green card".

El decreto firmado por Trump también prohíbe el ingreso de más refugiados sirios en Estados Unidos. Ese país ha recibido 18.000 refugiados de ese origen desde 2011.

El ministerio de Relaciones Exteriores sudanés "lamentó" la decisión y deploró que haya sido tomada días después del levantamiento "histórico" de sanciones económicas contra el país africano. El 13 de enero el entonces presidente Barack Obama había anunciado el levantamiento parcial de sanciones al constatar "progresos" de parte de Jartum, acusada en el pasado de apoyo a grupos islámicos armados.

Ayer al caer la tarde en Washington, Trump afirmó que su "muy estricta" ofensiva contra la inmigración musulmana está funcionando "muy bien".

"Está funcionando muy bien. Se ve en los aeropuertos, se ve en todas partes", dijo Trump a los periodistas.

Apoyo de Israel.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, saludó ayer sábado en un tuit el anuncio que hizo esta semana Trump sobre la construcción de un muro en la frontera con México. En una entrevista con la cadena de televisión estadounidense Fox News el jueves, justificó su decisión sirviéndose del ejemplo de Israel que, según él, consiguió "frenar en un 99,9%" la inmigración ilegal construyendo un muro.

"El presidente Trump tiene razón. Construí un muro a lo largo de la frontera sur de Israel. Eso frenó la inmigración ilegal. Gran éxito. Idea formidable", tuiteó el sábado Netanyahu, rematando su mensaje con dos banderas, una israelí y una estadounidense.

Unas horas más tarde, el portavoz del ministerio israelí de Relaciones Exteriores, Emmanuel Nahshon, precisó en un tuit que Netanyahu "se refería a nuestra experiencia específica en el campo de la seguridad, que estamos deseosos de compartir".

"No nos posicionamos sobre las relaciones entre Estados Unidos y México", agregó.

Netanyahu no ha escondido su satisfacción por la elección de Trump. Sus aliados más nacionalistas ven en la llegada de Trump a la presidencia una oportunidad única para proseguir con la colonización de Cisjordania y Jerusalén Este (territorios palestinos ocupados), e incluso de anexionar la mayor parte de Cisjordania.

Terrorismo.

Donald Trump debería firmar en estas horas un decreto dando 30 días a sus responsables militares para que le presenten un plan "para vencer" al grupo Estado Islámico, indicó un alto responsable de la administración. El viernes, Trump se reunió con los mandos militares en el Pentágono para tratar la forma de acelerar la lucha contra el Estado Islámico. Trump podría decidir modificar la estrategia de su predecesor Barack Obama.

MEDIDAS CONTRA LOS INMIGRANTES.

May evita condenar a Trump.

La primera ministra británica Theresa May rechazó condenar la decisión de Donald Trump de suspender la admisión de refugiados. "Estados Unidos es responsable de la política estadounidense sobre los refugiados. Reino Unido es responsable de la política británica sobre los refugiados", respondió May, después de que le hubieran pedido en varias ocasiones que se pronunciara, en una rueda de prensa con su homólogo turco, Binali Yildirim, en Ankara. May fue la primer mandatario en reunirse con Trump el viernes.

Cesan a jefe de Policía de Fronteras.

El jefe de la Policía de Fronteras de Estados Unidos, Mark Morgan, abandonó su puesto este jueves, al día siguiente de que Donald Trump firmara las órdenes para reforzar la agencia fronteriza y construir un muro con México. Fuentes del cuerpo dijeron a Associated Press y a Reuters que Morgan ha llamado a sus subordinados para decirles que no ha dimitido, sino que la Administración Trump le ha pedido que deje el puesto. Fue nombrado hace seis meses y fue el primer jefe en más de 90 años que no había sido agente de fronteras.

Deportan a primeros 439 ilegales.

Desde que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos, hace una semana, aterrizaron en El Salvador cinco vuelos federales con 439 personas deportadas. La cifra es similar al promedio semanal de 2016, cuando fueron deportadas un total de 21.340 personas vía aérea, casi un 10% más que el año previo. El ex presidente Barack Obama marcó un récord de deportaciones en sus dos mandatos consecutivos, al expulsar a casi tres millones de indocumentados del país, lo que le valió el apodo de "el Deportador en Jefe".

LOS SOÑADORES DIVIDEN AL EQUIPO DE ASESORES

Los asesores de Donald Trump están divididos sobre si se debe acabar con la política de Barack Obama que protege a jóvenes inmigrantes de la deportación, según fuentes del Congreso. A pesar de que Trump prometió en su campaña que revertiría los decretos de Obama sobre inmigración, aún ha dejado intacto uno que protege a 750.000 personas que fueron llevadas ilegalmente a Estados Unidos siendo niños, y a quienes se conoce como "soñadores". El asunto se ha convertido en un punto de fricción para los asesores de la Casa Blanca, divididos entre una facción más moderada, que incluye al jefe de gabinete Reince Priebus, y los más duros, como Stephen Miller y Steve Bannon. Priebus ha dicho públicamente que Trump trabajará con el Congreso para obtener una "solución de largo plazo". En tanto, Miller sigue las ideas de su ex jefe y defensor de la antiinmigración Jeff Sessions, futuro Fiscal General de los EE.UU. Bannon, ex director del medio de derecha Breitbart News, ha alentado a Trump a tener una posición dura y eliminar las protecciones a los inmigrantes.Dos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional esperan que Trump simplemente deje de renovar los permisos para que los "soñadores" puedan trabajar, conducir y estudiar. Bajo ese plan, las autorizaciones más recientemente renovadas expirarían en dos años. REUTERS

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