LAS RELACIONES CON AMÉRICA LATINA

La “troika de la tiranía” en la agenda de EE.UU.

El secretario de Estado, Antony Blinken, en cada ocasión que puede pide a sus aliados acciones contra los regímenes castrista, sandinista y chavista.

Una calle de La Habana luego de las protestas contra el régimen. Foto: AFP
Una calle de La Habana luego de las protestas contra el régimen. Foto: AFP

El exasesor en Seguridad Nacional del republicano Donald Trump, John Balton, denominó a Cuba, Nicaragua y Venezuela como la “troika de la tiranía” en América Latina. Ahora, bajo la administración del demócrata Joe Biden, este trío sigue ocupando un lugar destacado en la agenda de la Casa Blanca, al punto que el secretario de Estado, Antony Blinken, en cada ocasión que puede pide a sus aliados acciones contra los regímenes castrista, sandinista y chavista.

Así lo hizo Blinken ayer jueves durante su primer contacto telefónico con el nuevo ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

Blinken telefoneó a Albares para “felicitarlo por su nuevo cargo” y abordar temas de interés común, indicó el Departamento de Estado en un comunicado. En concreto, Blinken detalló la política estadounidense hacia Cuba y su respuesta a las protestas del pasado 11 de julio, en particular “el apoyo de Estados Unidos a los derechos de los cubanos de asamblea pacífica, libertad de expresión y democracia”, según el comunicado.

Durante su llamada con Albares, Blinken también “abogó por negociaciones exhaustivas que lleven a elecciones libres y justas en Venezuela” y “detalló sus preocupaciones respecto a Nicaragua” por la ola de arrestos a opositores, según el Departamento de Estado.

También defendió que Estados Unidos quiere promover una “migración segura, ordenada y humana” y coincidió con Albares en la necesidad de “hacer frente a las causas de raíz que generan la emigración irregular desde Centroamérica”.

Blinken le hizo un planteo similar al nuevo presidentes de Perú, Pedro Castillo, cuando lo llamó el pasado lunes para felicitarlo por su proclamación. El secretario de Estado le expresó a Castillo que en la Casa Blanca esperan de él “un rol constructivo” respecto de Venezuela, Cuba y Nicaragua.

Ese mismo lunes, Blinken obtuvo el apoyo de una veintena de países -Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala y Honduras son los latinoamericanos que adhirieron- para hacer un llamado al régimen cubano para que libere a los detenidos durante las protestas del 11 de julio.

“Instamos al gobierno cubano a que preste atención a las voces y a las demandas del pueblo cubano”, dice la declaración conjunta, que también pide el fin de las restricciones de Internet. “La comunidad internacional no vacilará en su apoyo al pueblo cubano y a todos aquellos que defienden las libertades básicas que toda persona merece”.

Corea del Sur, aliada tradicional de Estados Unidos, fue la única nación asiática que se sumó, mientras que desde Europa apoyaron Austria, Polonia y Grecia.

La declaración sobre Cuba, sin embargo, no está firmada por otros aliados cercanos de Estados Unidos, como Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Japón y España, a pesar del entusiasmo que han mostrado por trabajar estrechamente con Biden tras las turbulentas relaciones con Trump.

El presidente Luis Lacalle Pou ha defendido el derecho del pueblo cubano a manifestarse y calificó al gobierno de la isla de dictadura. En tanto, el embajador uruguayo ante la OEA, Washington Abdala, dijo esta semana en una carta a las otras delegaciones de ese organismo que “lo que se está viviendo en Cuba no ambienta dilaciones” y advirtió que “el tiempo corre en contra de la defensa de los derechos y la vida de muchas personas” en la isla. Abdala, en su condición de actual presidente del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), comunicó por carta al resto de las delegaciones la suspensión de la sesión prevista para este miércoles que iba analizar la situación en la isla a partir de las protestas masivas del domingo 11 de julio.

Cuba registró ese día manifestaciones inéditas en más de 40 localidades, en medio de la peor crisis económica de la isla en décadas y de un fuerte aumento de los contagios por COVID-19. Las protestas dejaron un muerto, decenas de heridos y más de un centenar de detenidos. (Con información de AFP y EFE)

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