COVID-19

Tres noticias esperanzadoras en medio de la pandemia del coronavirus

Hay lugares en los que se vuelve a la vida normal, personas en población de riesgo que se curan y avances científicos que permiten acelerar la detección del coronavirus.

Coronavirus. Foto: Pixabay
Coronavirus. Foto: Pixabay
Una mujer de 103 años sobrevive al nuevo coronavirus en Irán
Tehran. Foto: Reuters

Una mujer de 103 años se curó del nuevo coronavirus en Irán, a pesar de la alta mortalidad que sufren las personas mayores de 70 años, informó la agencia oficial iraní Irna. La paciente había sido hospitalizada en la ciudad de Semnan, a unos 180 km al este de Teherán, informó Irna, que no reveló de la mujer. Fue "autorizada a salir del hospital después de haberse recuperado completamente", añade el artículo citando a Navid Danayi, director del centro hospitalario universitario de la ciudad.
Según la agencia, es el segundo paciente de edad muy avanzada que contrae la enfermedad covid-19 y se recupera en Irán. Irna cita el caso de un hombre de Kerman, en el sudeste del país, que sobrevivió a la neumonía viral a los 91 años. Este se curó después de haber estado enfermo durante tres días, a pesar de sufrir de hipertensión y asma, circunstancias agravantes. Irna no especifica el tratamiento que recibieron estos dos pacientes. Fuera de China, país donde se registraron los primeros casos de enfermedad a finales de 2019, Irán es uno de los países más afectados por la epidemia mundial de covid-19. Casi 1.000 personas murieron debido al nuevo coronoavirus, que no perdona a ninguna de las 31 provincias de Irán, según el último balance oficial, que da cuenta de más de 16.000 contagiados confirmados. AFP

Virólogo belga descubre cómo "multiplicar infinitamente" los test de COVID-19
Muestra de sangre infectada con coronavirus. Foto: Archivo El País

El virólogo Benoît Muylkens de la Universidad de Namur (Bélgica) ha descubierto una manera de "multiplicar infinitamente" las pruebas para detectar el COVID-19 que puede ayudar a agilizar ese trámite, informó este miércoles el diario francófono "Le Soir". Para conseguirlo, Muylkens utiliza una técnica de extracción de ácido ribonucleico (ARN) derivada de la química básica y publicada por primera vez en 1987. "Es un protocolo muy simple que requiere mucho tiempo y mano de obra; sin embargo, puede duplicarse hasta el infinito, en cualquier parte del mundo siempre que haya suficientes investigadores, especialistas y productos básicos", explicó el investigador a "Le Soir". Así pues, para revelar la presencia del coronavirus en un organismo, los científicos solo necesitarían una campana extractora específica, una centrifugadora de cuatro grados y el reactivo tiocianato de guanidinio-fenol-cloroformo, fabricado en Bélgica y disponible en grandes cantidades. "Con estos elementos podemos identificar el elemento clave del virus, podemos buscar el ARN viral, transformarlo en ADN y amplificarlo", explicó Muylkens al medio belga. El pasado lunes, el virólogo ya obtuvo algunas muestras para probar la técnica gracias a la colaboración del Hospital Mont-Godinne (Namur), y el martes, la Agencia Federal de Medicamentos y Productos de Salud (FAMHP) belga validó oficialmente el uso de este protocolo para detectar la enfermedad en el país.
Ese mismo día, la Universidad de Namur realizó 200 pruebas, y se espera que al final de la semana ya puedan realizarse unos 480 test diarios.
Muylkens aseguró que compartirá su técnica y la pondrá "a disposición de los laboratorios de todo el mundo". "El concepto es suficientemente simple, pero requiere coordinación entre laboratorios, fuerza de voluntad, solidaridad entre investigadores, manos y coraje para lograr el objetivo juntos", puntualizó el virólogo. EFE

China vuelve poco a poco a una vida normal
Pareja prueba sillas en un local comercial en Beijing. Foto: AFP

China, donde en diciembre apareció por primera vez el nuevo coronavirus, intenta recuperar poco a poco una vida normal, como demuestran las cada vez más numerosas mujeres jubiladas que salen a los parques para bailar, eso sí, a distancia y con mascarilla. Las últimas cifras indican que el número de nuevas contaminaciones es cercano a cero mientras Europa es ahora el epicentro de la epidemia, con estrictas medidas de confinamiento en muchos países. Fuera de la provincia de Hubei, el epicentro de la pandemia, la circulación aumenta un poco más cada día en las grandes ciudades. Los comercios, cerrados durante casi dos meses, vuelven a abrir sus puertas. Pero la vuelta a la normalidad todavía queda lejos. La gran mayoría de los habitantes continúa llevando máscara, hay que tomarse la temperatura para entrar en un supermercado o en un restaurante, donde está prohibido sentarse frente a frente. Aunque perdura el miedo al contagio, en Pekín varias jubiladas han salido de nuevo al parque para practicar el baile en grupo, muy popular en China. "Durante la epidemia todo el mundo tenía mucho miedo. Ahora toca relajarse" explica Wang Huixian, de 57 años, llevando una mascarilla negra. "Somos prudentes y guardamos nuestras distancias para evitar cualquier riesgo de contagio", añade Wang, mientras baila a una distancia de tres metros de sus compañeras.

En Shangái, los cafés y algunas atracciones turísticas volvieron a abrir su puertas. Los habitantes de la capital económica de China practican taichí y otros se hacen fotos en el Bund, el célebre paseo con edificios 'art déco'.
"Tuve mucho miedo", dice Zhang Min, un empresario de 50 años que está en un parque. "Ahora todo va bien. No como en los países del extranjero, donde la gente asalta los supermercados". Con cerca de 81.000 contaminaciones y más de 3.200 muertos, China es de momento el país más afectado por el virus. La semana pasada el presidente Xi Jinping dijo que la epidemia estaba "prácticamente contenida". Pero la manera de vivir ha cambiado. La gente sigue sin darse la mano y muchos cafés y restaurantes retiraron la mitad de las sillas para que la gente no se siente demasiado cerca. Para distraerse en las largas noches en casa, las discotecas han inventado la "discoteca virtual" que permite escuchar a sus disc-jockey preferidos. Taxx, uno de los clubes más conocidos de Shangái, asegura que miles de personas se conectan cada noche a sus servicios en línea.
"Si traemos un poco de alegría a la gente que se aburre en casa, vale la pena", dijo MC Charlz, uno de los disck-jockeys del Taxx, al periódico The Paper. El maquillaje también se adapta a los nuevos tiempos y las 'influencers' de las redes sociales enseñan a sus millones de seguidores como maquillarse solo la parte de arriba de la cara, sin tocar la mascarilla.
"Si comparamos el maquillaje a un examen, podemos decir que antes había que responder a diez preguntas y ahora solo a tres, es mucho más fácil", explica una de estas estrellas de las redes. AFP

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