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Tres halcones de línea dura para dirigir la CIA, Seguridad y Justicia

Perfiles ultraconservadores, hostiles a los inmigrantes y con antecedentes de racismo.

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Si alguien esperaba que Donald Trump moderara algunos de sus planteos de la campaña electoral, en particular sobre los inmigrantes ilegales en Estados Unidos, las tres designaciones de ayer echan por tierra esa posibilidad.

Los cargos clave de asesor en Seguridad Nacional, director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y de director del Departamento de Justicia (fiscal general) serán ocupados por ultraconservadores del círculo más cercano a Trump, considerados verdaderos halcones de vuelo alto en el Partido Republicano. Además, los tres arrastran pasados polémicos, con declaraciones contra los inmigrantes, y otras de filo racistas o cuestionadoras de los servicios de inteligencia.

El senador Jeff Sessions fue propuesto como fiscal general y titular del Departamento de Justicia; el congresista Mike Pompeo para dirigir la CIA y el general retirado Michael Flynn como asesor de Seguridad.

Apenas se conoció la designación de Sessions, los medios estadounidenses recordaron que el actual senador de Alabana tiene un perfil extremadamente duro ante la inmigración ilegal, uno de los ejes centrales de la campaña de Trump, que prometió expulsar a unos tres millones de indocumentados con antecedentes criminales.

Durante los gobiernos de George W. Bush y de Obama, Sessions se opuso a varios proyectos de regularización de migrantes. También fue un defensor entusiasta de la promesa de Trump de construir un muro en la frontera con México.

Además tiene una mancha en su legado difícil de borrar. En 1986, el Senado rechazó su confirmación como juez federal por sus comentarios racistas. Ese año, cuando era fiscal federal en Alabama, reprochó a un abogado blanco haber defendido a un cliente negro, lo que, a su juicio, era "una vergüenza para su raza".

Pero Trump lo eligió por su fino conocimiento de los hilos del poder en Washington.

El general retirado Flynn será el asesor de Seguridad. Entre 2012 y 2014 dirigió la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA). Flynn es partidario de seguir una línea muy agresiva frente al extremismo islámico. Defiende, en cambio, el acercamiento con Rusia y China y, durante una cena en Moscú, se dejó ver junto al presidente Vladimir Putin en diciembre de 2015. Como militar estuvo destacado a Afganistán e Irak.

En la CIA estará el congresista por Kansas Mike Pompeo, quien llegó a la Cámara de Representantes como parte del Tea Party, el ala ultraconservadora del Partido Republicano.

En 2012, integró la comisión del Congreso que investigó el ataque contra la sede diplomática de Estados Unidos en Bengasi, Libia, en el que murieron cuatro personas. Allí, dijo que el gobierno de Obama estaba más preocupado por proteger a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, que por saber qué pasó.

Los tres aceptaron sus designaciones. Flynn no requiere la aprobación del Senado, pero los otros dos cargos sí.

Estas nominaciones fueron celebradas por los republicanos, pero alarmaron a los demócratas, que todavía están digiriendo el nombramiento de Steve Bannon —jefe del portal de extrema derecha Breitbart— como principal estratega y asesor de Trump.

El fin de semana, Reince Priebus, de 44 años y presidente del Comité Nacional del Partido Republicano, también fue elegido como jefe de gabinete de la Casa Blanca.

Europa sin Obama, pronta para hacerle frente a Rusia

Barack Obama y sus principales aliados europeos pidieron ayer viernes en Berlín seguir cooperando dentro de la OTAN y mantener las sanciones contra Rusia, unas posiciones alejadas de las del futuro presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Preocupados por la llegada de Trump, los jefes de gobierno de Alemania, Reino Unido, España, Italia y Francia se reunieron con Obama en su última gira antes de dejar el cargo el 20 de enero.

Por el momento las intenciones de Trump son bastante vagas. Sin embargo, a lo largo de toda la campaña suscitó inquietud en las capitales europeas con un mensaje proteccionista y más aislacionista. También criticó duramente la OTAN, cuyo principio está basado en la solidaridad entre los miembros en caso de agresión, y anunció su intención de reformarla.

Además, Trump abogó por un acercamiento a Rusia a pesar del conflicto en Ucrania y el apoyo al régimen de Siria.

Obama, Angela Merkel, François Hollande, Matteo Renzi, Mariano Rajoy y Theresa May reafirmaron "la importancia de la cooperación dentro de las instituciones multilaterales, incluyendo la OTAN", indicó la Casa Blanca. Están también "unánimemente de acuerdo en que (...) las sanciones contra Rusia ligadas a Ucrania deben seguir vigentes" hasta la aplicación de los acuerdos de paz de Minsk en este último país. Además, acordaron "buscar una solución diplomática a los conflictos en Siria y Ucrania.

Tras despedirse de los dirigentes europeos, Obama despegó a primera hora de la tarde rumbo a Perú, para participar en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).

Obama utilizó su visita para tranquilizar a sus socios, mostrándose "moderadamente optimista" sobre Trump. Obama rindió un homenaje particular a Merkel, a quien calificó de "socio extraordinario". La canciller alemana debería anunciar mañana domingo su candidatura para las elecciones de 2017 buscando un cuarto mandato. (En base a AFP)

TRUMP PAGA US$ 25: EN UN JUICIO POR ESTAFA

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, acordó pagar 25 millones de dólares a un grupo de exestudiantes de su ya inexistente Universidad Trump, para poner punto final a los incontables procesos por estafa.

De acuerdo con el fiscal de Nueva York, Eric Schneiderman, más de 6.000 exestudiantes de la fracasada universidad se beneficiarán de la indemnización.

De esta forma, el entendimiento pone fin a dos demandas colectivas y a un juicio iniciado por el fiscal Schneiderman en 2013 por haber "estafado a los neoyorquinos que trabajan duro".

Los estudiantes que presentaron la demanda colectiva afirman haber sido víctimas de publicidad engañosa luego de haber pagado hasta 35.000 dólares y no haberse beneficiado de los servicios prometidos por el programa educativo, que no otorgaba diploma.

La universidad estuvo activa entre 2005 y 2011.

Trump aseguró durante mucho tiempo no sentirse intimidado ante la posibilidad de tener que ir a juicio, ya que así podría demostrar su inocencia.

En plena campaña electoral, publicó un mensaje en la red social Twitter donde afirmó que podría haber aceptado un acuerdo para cerrar el caso pero que no lo haría "por una cuestión de principio".

Pero su abogado afirmó la semana pasada en Los Ángeles, durante una vista celebrada en el marco del primer proceso, estar abierto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo amistoso.

Durante la campaña presidencial, Trump había criticado reiteradamente al juez encargado de la demanda colectiva, Gonzalo Curiel, acusando al magistrado nacido en Indiana (norte de Estados Unidos) de no poder ser imparcial a causa de sus orígenes mexicanos. (AFP)

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