toman más ciudades en Siria e Irak, pese a ataques que lidera EE.UU.

Terrorismo avanza por fracaso de coalición

Los combatientes islamistas en el terreno en Irak y Siria se mueven con más celeridad que la coalición internacional organizada contra ellos, por lo que después de la reunión realizada en París, parece poco probable que esa coalición pueda revertir, en poco tiempo, el impulso de los extremistas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Soldados de Turquía observan a ciudadanos desplazados de Siria por la guerra. Foto: Reuters

Los gobiernos de Francia y Estados Unidos hicieron de anfitriones de 24 ministros de Relaciones Exteriores o sus representantes que se congregaron tras las fuertes pérdidas ante el Estado Islámico (EI) en Irak y Siria, el mes pasado, y ante la posibilidad de que se pierda más territorio en los próximos días. El grupo ni siquiera abrazó grandes cambios y pareció enfocado en continuar en el actual derrotero, a pesar de que en las últimas semanas al gobierno del presidente Bashar Assad, en Siria, le arrebataron la ciudad de Palmira, que es estratégicamente importante, en tanto el gobierno de Irak, encabezado por el primer ministro Haider Al Abadi, perdió el control de la ciudad de Ramadi, la capital de la Provincia de Anbar, a manos del EI.

Las dos urbes tienen significado estratégico y simbólico, y ahora la ciudad de Aleppo, situada en el Norte de Siria, también está en peligro de caer en manos de los extremistas.

Los comentarios realizados por el primer ministro Al Abadi, funcionarios del Departamento de Estado y el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Laurent Fabius, pintaron un retrato de debilidades en la lucha contra el EI y ofrecieron un reconocimiento renuente, aunque definido por el lenguaje neutral de la diplomacia, de que los esfuerzos de la coalición son inadecuados.

Deterioro.

Las tomas de Ramadi y Palmira por el EI "destacan la urgencia de renovar y expandir nuestro emprendimiento colectivo", indicó la declaración difundida al final de la reunión, por el secretario de Estado John Kerry (no asistió, debido al accidente que tuvo), Fabius y Al Abadi. La declaración describió la situación en Siria como de "continuo deterioro".

A medida que diferentes figuras políticas en la conferencia articularon los problemas, pareció que se culpaban unos a otros por lo que ha salido mal.

El EI está más fuerte, mejor equipado y es más letal y organizado que nunca antes. Irak necesita más ayuda, sostuvo Al Abadi.

Muchos en la coalición argumentaron que no importa cuán duro se luche, el territorio perdido nunca podrá ser recuperado en Irak, a menos que la población suní de ese país combata junto con el Ejército iraquí, que es de mayoría chiíta.

La situación en Siria tiene alguna similitud. El presidente Assad, furtemente respaldado por Irán y las milicias apoyadas por los iraníes, combate a una insurgencia que en su mayoría es suní.

Sin embargo, en Siria, continúa una colección significativa de grupos insurgentes que se oponen tanto al EI como al gobierno, mientras Estados Unidos intenta reclutar a algunos de ellos para ser entrenados y equipados como fuerza de primera línea contra los extremistas. Pero, el esfuerzo, hasta ahora, involucra a escaso número de combatientes y enfrenta el hecho de que la mayoría de los insurgentes sirios ve como su máxima prioridad la lucha contra Assad y no contra el EI.

El ministro Fabius señaló, la semana pasada, que el EI no podrá ser derrotado en Irak a menos que el gobierno haga un gran esfuerzo para atraer a los suníes y los convierta en los jugadores principales en el país. "No hay una solución militar sin una solución política", afirmó.


Si no puede ver la infografía haga click aquí

Desconfianza.

La mayoría de los iraquíes son chiítas, pero en las zonas donde avanzó el EI, los suníes son la rama predominante. Muchos se muestran renuentes a luchar en nombre de un gobierno dominado por chiítas, que suscita desconfianza entre los iraquíes suníes.

Consciente de que el foco debe estar en la inclusión, Al Abadi ofreció una diversidad de planes para incluir a los suníes. Por ejemplo, indicó que espera movilizar a las tribus suníes de la provincia de Al Anbar.

Pero, también describió a los combatientes del EI como mejor equipados y más formidables que hace seis meses, sugiriendo que su país necesita más ayuda. Creció el número de combatientes extranjeros y comenzaron a usar camiones bomba que son "vehículos blindados enormes, llenos de explosivos", explicó Al Abadi, quien agregó que los misiles iraquíes son ineficaces contra ellos. Cuando los camiones explotan, "son como una pequeña bomba nuclear", describió.

Expresó sus quejas porque la campaña de bombardeos aéreos de la coalición "no es suficiente" y debido a que Irak necesita más inteligencia y vigilancia de la coalición liderada por Estados Unidos, así como armas. Al Abadi dijo que Irak busca ser excluido de las sanciones internacionales sobre armas aplicadas a Irán para poder comprar armamento de origen iraní. Asimismo, indicó que intenta restituir a comandantes suníes en el Ejército de Irak.

Sus preocupaciones por los combatientes extranjeros fueron compartidas por el Departamento de Estado, que a través de un informe que hizo un alto funcionario indicó que hay 22.000 extranjeros de 100 países combatiendo. "Esto es algo que el mundo nunca presenció en esta escala", apuntó el funcionario.

En los comentarios que hizo al final del encuentro, el ministro Fabius sostuvo que "existe una total determinación de la coalición en la lucha contra el Estado Islámico", y estimó que es un combate a largo plazo.

La división histórica que tiene impacto en la actualidad de Irak.


La división en el mundo musulmán entre chiítas y suníes es uno de los elementos clave en Irak, donde hay mayoría chiíta, incluido el gobierno del primer ministro Haider Al Abadi. Por ello, muchos suníes no muestran disposición a enfrentar al Estado Islámico en nombre del gobierno de mayoría chiíta.

La división de las dos ramas musulmanas se originó poco después de la muerte del Profeta Mahoma respecto de quién debería liderar a la comunidad musulmana. Los suníes sostuvieron la necesidad coincidente con muchos de quienes acompañaron al Profeta de que el nuevo líder debía ser elegido entre los más capaces de desempeñar el liderazgo. Así, el primo, amigo cercano y asesor de Mahoma, Abu Bakr se convirtió en el Primer Califa de la nación islámica. Por otro lado, hay musulmanes que consideraron que el liderazgo tenía que permanecer en el ámbito de la familia de Mahoma, entre aquellos elegidos por él, o entre los Imanes elegidos por el propio Dios. Los chiítas consideraron que el liderazgo debió pasar a su primo, Ali Bin Abu Talib. Pese a la división, comparten credos fundamentales, así como la oración, el ayuno y la perenigración a la Meca. Tienen diferencias, en materia de doctrina, teología y organización religiosa.

La gran mayoría de los musulmanes son suníes, estimándose entre 85% y 90%. (FUENTES: BBC Y THE NEW YORK TIMES).

SABER MÁS

EVALUACIÓN


"Enormes pérdidas" terroristas, dice EE.UU.

Tras la reunión realizada en París por la coalición internacional liderada por Estados Unidos, el subsecretario de Estado, Antony Blinken, calificó de "enormes" las pérdidas del Estado Islámico (EI) y cifró en 10.000 los muertos en los últimos nueve meses, en una entrevista con la emisora "France Inter". Aún así, el número dos de la diplomacia estadounidense apuntó que la organización terrorista continua "resistiendo y siendo capaz de tomar la iniciativa" como demuestran la toma de las ciudades de Palmira y Ramadi.


Blinken defendió el plan de acción llevado a cabo por la coalición internacional, que ha realizado 4.000 ataques aéreos durante los últimos nueve meses y descarta por ahora el apoyo con hombres en el terreno. Se mostró confiado en el resultado de la campaña y subrayó que los ataques "acabarán por hacer efecto, aunque tomará tiempo" y recordó que se trata de una operación de tres años de la que solo han pasado nueve meses.

En París, el primer ministro de Francia, Manuel Valls, afirmó, en una exposición ante el Senado que al menos 110 personas procedentes de Francia murieron en Irak y Siria, entre las cuales nueve en acciones suicidas en territorio iraquí. También sostuvo que "más de 860 individuos han estado en esos países. Ahora hay 471 y 110 están registrados como muertos". Subrayó que el número de franceses o personas residentes en Francia que están implicados actualmente en la yihad en Siria e Irak es de 1.730, cifra que se duplicó en un año. (FUENTES: AFP Y EFE).

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)