CRIMEN EN BERLÍN

Tensión entre Alemania y Rusia por el asesinato de un checheno

Un excombatiente separatista checheno, acusado de terrorista por Rusia, fue asesinado a plena luz del día en un parque céntrico de Berlín.

Policía alemana trabaja en la escena del crimen. Foto: AFP
Policía alemana trabaja en la escena del crimen. Foto: AFP

Es una historia propia de la Guerra Fría que podría dar pie a una película de espías ambientada en los años 60: un excombatiente separatista checheno, acusado de terrorista por Rusia, y asesinado a plena luz del día en un parque céntrico de Berlín.

El caso es real, ocurrió en agosto pasado y acaba de desatar un nuevo incidente diplomático entre Rusia y Alemania.

Ayer jueves el gobierno de Vladimir Putin anunció la expulsión de dos diplomáticos alemanes, en respuesta a una medida idéntica tomada la semana pasada por el gobierno de Angela Merkel, tras el asesinato del separatista checheno.

El ministerio ruso de Relaciones Exteriores convocó al embajador alemán para decirle que “dos trabajadores de la embajada van a ser declarados ‘persona non grata’ y tendrán siete días para salir” del país. Inmediatamente.

El 4 de diciembre el gobierno alemán anunció que dos miembros de la embajada rusa iban a salir inmediatamente del país ya que Berlín reprochaba a Moscú que no cooperaba con la investigación del asesinato, el pasado 23 de agosto, del separatista checheno.

“Una cooperación seria e inmediata de las autoridades rusas sigue siendo una necesidad urgente, en opinión del gobierno”, subrayó el ministerio de Relaciones Exteriores alemán ayer jueves.

Sin embargo, Putin dijo el lunes que estas expulsiones mutuas no significaban que había una crisis diplomática y que Moscú haría “todo lo posible” para ayudar a Alemania a aclarar las circunstancias del crimen.

El checheno asesinado era conocido como Tornike Khangochvili (aunque su nombre verdadero era Zelimján Jangoshvili). Tenía 40 años y recibió tres balazos. Los testigos describieron una verdadera “ejecución”.

El tribunal federal alemán, encargado de los asuntos de espionaje, lleva adelante la investigación y el principal sospechoso hasta ahora es un ruso de 54 años que fue detenido y que usaba una identidad falsa.

El presunto asesino fue identificado en medios rusos como Vadím Sokolov, pero según el portal de investigación The Bellingcat se llama realmente Vladímir Krásikov y estaría vinculado a otro asesinato muy parecido cometido en 2013 en Moscú.

El sospechoso fue detenido el 23 de agosto pasado poco después de la muerte de Khangochvili. Le habría disparado desde una bicicleta en pleno Tiergarten, el parque central de la capital alemana.

Para la justicia alemana, el crimen fue cometido “ya sea por encargo de entidades vinculadas al Estado de la Federación de Rusia, o bien por encargo de la República autónoma chechena”, dirigida por Ramzan Kadyrov.

Varios ex combatientes chechenos han sido asesinados en el exilio, entre ellos el presidente separatista Zelimkhan Ianderbiev, muerto al explotar una bomba cuando viajaba en un automóvil en Catar en 2004. Dos agentes secretos rusos fueron condenados por este crimen.

Tornike Khangochvili es una figura poco conocida en Rusia pero combatió al lado de los chechenos en torno al año 2000.

En el marco de una cumbre en París sobre el conflicto de Ucrania, Putin tildó el pasado lunes a Khangochvili de “terrorista” y de “cruel y sanguinario” y le acusó de estar implicado en atentados contra el metro de Moscú.

Sin embargo, la prensa rusa subrayó, un día después de la declaración de Putin en París, que el nombre de Khangochvili nunca había sido mencionado en las investigaciones sobre estos ataques.

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