UNA REGIÓN CLAVE

Temor por defensa del Golfo Pérsico, zona clave de energía para el mundo

Temor por defensa del Golfo Pérsico, zona clave de energía para el mundo.

Aramco. Foto: AFP.
Aramco. Foto: AFP.

Durante décadas, las monarquías ricas en petróleo del Golfo Pérsico han dependido de la promesa de protección de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, un compromiso sellado con la derrota de Irak tras la invasión a Kuwait en 1990 y reforzado por la media docena de bases militares estadounidenses que surgieron a lo largo de la región.

Ahora, ese compromiso es puesto a prueba como nunca desde la Guerra del Golfo: el ataque con al menos 17 misiles y drones que provocó grandes daños a la instalación petrolera central de Arabia Saudita y temporariamente liquidó el 5% del suministro mundial de petróleo.

Estados Unidos y Arabia Saudita acusaron a Irán, pero este lo desmintió, y el presidente Donald Trump amenazó que Estados Unidos estaba pronto para la acción. Sin embargo, pese a meses de bravuconadas de ese tenor, Trump ha dudado iniciar acciones militares que pueden arriesgar una guerra expandida. En el mejor o peor de los casos, la respuesta contenida puede ser una señal de un punto de inflexión para la región.

“Es enorme”, señala Gregory Gause, un académico especializado en temas del Golfo Pérsico, que se desempeña en la Universidad Texas A&M. “Este es el desafío más serio -desde la invasión a Kuwait- al estatus de Estados Unidos somo superpotencia que debe proteger el flujo de energía desde la región, y a menos que haya un gran cambio en la respuesta del gobierno de Trump, creo que los líderes del Golfo comenzarán a cuestionar el valor del compromiso de seguridad”.

El ataque y sus consecuencia han dejado en evidencia una cascada de revelaciones sobre el equilibrio de poder en esa región. El impactante éxito del ataque demuestra que los miles de millones de dólares de gasto militar de Arabia Saudita han dejado vulnerable a la principal industria del reino, y también mostró al mundo que la creciente disponibilidad de misiles cruceros de vuelo bajo y drones pueden haber convertido en obsoletos a varios sistemas de defensa.

También muestra al mundo una nueva característica del impulsivo gobernante de facto del reino, el príncipe Mohammed bin Salman, quien en este caso se ha visto obligado a desistir de de dar una respuesta militar a su némesis, Irán.

Principales bases navales y aéreas en el Golfo. Infografía: AFP.
  

Estrategia

Si Irán realizó el ataque de manera directa, como sostienen Estados Unidos y Arabia Saudita, entonces dio un paso descarado más allá de su estrategia habitual de trabajar a través de grupos militantes aliados para golpear a sus enemigos, sorprendiendo a la Casa Blanca.

Irán puede sentirse tentado a realizar otros ataques, al calcular que Trump evitará otra guerra en la región. El ataque contra Arabia Saudita es el último de una serie realizado por Irán o un tercero -incluyendo los ataques a buques tanques que transportan petróleo y el haber abatido un dron estadounidense- una acción casi sin costo para Irán.

Trump, enfocado en su reelección, hasta el momento se ha mostrado con poca voluntad de igualar la escalada de Irán más allá de sus posteos feroces en Twitter sobre la “destrucción” y “el final oficial de Irán”. En lugar de enfatizar el interés tradicional de Estados Unidos por el flujo libre de petróleo, el presidente parece haber retornado a la visión que expuso antes de su triunfo electoral: “Arabia Saudita debe pelear sus propias guerras”, como escribió en un tuit en 2014.

La posibilidad de que Irán, de alguna manera, atacara la producción petrolera saudita, era esperada. Los expertos pronosticaron durante meses que la campaña de “máxima presión” con sanciones a las ventas petroleras de Irán, aplicada por Trump, llevaría a los iraníes a golpear la producción de petróleo de Arabia Saudita y los estados árabes del Golfo.

Los gobernantes de esos estados árabes ya habían acusado al presidente Barack Obama de intentar retirarse del compromiso estadounidense en la región. Lo culparon por negociar el acuerdo para limitar el programa nuclear de Irán a cambio de que se aliviaran las sanciones económicas sin haber limitado, entre otras, las actividades militares iraníes.

Ahora, algunas voces prominentes de los estados árabes del Golfo acusan al presidente Trump de cometer una traición aún mayor.

“Trump, en su respuesta a Irán, es peor que Obama”, sostuvo Abdulkhalek Abdula, un prominente experto en ciencias políticas de los Emiratos Árabes Unidos.

Abdulla argumentó que Trump decepcionó a sus socios árabes al no haber dado una respuesta más enérgica a la agresión iraní.

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Fuerza defensiva y sanciones a Irán

Estados Unidos enviará refuerzos militares al Golfo Périso a pedido de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos tras los ataques contra instalaciones petroleras saudíes atribuidos a Irán, anunció el secretario de Defensa, Mark Esper, horas después de que el presidente Donald Trump impusiera nuevas sanciones contra Irán, “las mayores” jamás aplicadas a un país.

Trump aclaró, sin embargo, que no planea desplegar una represalia militar sobre la república islámica.

El Pentágono, por su parte, anunció en rueda de prensa el despliegue de tropas, en un movimiento que definió como de “naturaleza defensiva”.

Joseph Dunford, presidente del Estado Mayor Conjunto, dijo sin embargo que sería un contingente “moderado”, que no llegará a los miles.

Acusación. Desde que se retiró unilateralmente de un acuerdo internacional de 2015 sobre la energía nuclear iraní, Estados Unidos ha impuesto una batería de sanciones contra Irán, política que denomina de “máxima presión” y que afecta al Banco Central y otras instituciones esenciales para la economía de Irán.

Pero las nuevas sanciones, consideradas como “las mayores” nunca impuestas a un país, se aplicaron por “terrorismo”, dijo el Tesoro de Estados Unidos, que agregó que el banco emisor de la república islámica proporcionó “miles de millones de dólares” a dos grupos que integran listas negras en Estados Unidos.

El secretario del Tesoro, Steven T. Mnuchin que indicó que estas sanciones apuntan contra mecanismos de financiación cruciales para las Fuerza Qods, unidad de los Guardianes de la Revolución encargada de las operaciones exteriores, el movimiento libanés chiita Hezbolá y otros grupos.

Irán respondió el viernes a las sanciones y dijo que demuestran la nula capacidad de influencia de Washington, según la agencia de noticias estatal IRNA. (Fuente: AFP)

“Se basan en mentiras”, afirma Irán

Un ataque militar de Estados Unidos o Arabia Saudita contra Irán tendrá como consecuencia guerra sin límite, advirtió el ministro de Relaciones Exteriores iraní Mohamad Javad Zarif y reiteró el desmentido de su gobierno de responsabilidad en los ataques contra las instalaciones petroleras sauditas.

Los rebeldes hutíes en Yemen, que son apoyados por Irán en su lucha contra la coalición liderada por los sauditas, asumieron la responsabilidad del ataque, pero las autoridades de Estados Unidos culparon a Irán.

En una entrevista con CNN, Zarif sostuvo: “Esto es agitación para fomentar una guerra porque todo se basa en mentiras y en el engaño”.

“Estoy haciendo una declaración muy seria de que no queremos una guerra. No queremos comprometernos en una confrontación militar”, agregó. “Pero no vamos a parpadear para defender nuestro territorio”.

Respecto de los hutíes, Zarif dijo:”No tengo ninguna certeza de que lo hicieron, porque recién tuvimos su declaración. Sé que nosotros no lo hicimos”.

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, describió el ataque del fin de semana, que inicialmente redujo a la mitad la producción de petróleo saudita, como un acto de guerra y ha estado discutiendo posibles represalias con Arabia Saudita y otros aliados de Washington en el golfo Pérsico.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso el miércoles una nota de cautela, al decir que había muchas opciones antes de una guerra con Irán.

El ministro Zarif señaló que Pompeo era parte del llamado “equipo B”, que incluye al príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salman y trata de embaucar a Trump para que opte por una guerra.

Arabia Saudita mostró el miércoles los restos de 25 drones y misiles que, según dijo, fueron utilizados en el ataque y son evidencia innegable de la agresión iraní.

Pompeo se dirigió a Emiratos Árabes el jueves para conversar con el príncipe de la corona de Abu Dabi después de reunirse con el principe saudita Bin Salman.

Pompeo consideró que los ataques serían un foco importante de la reunión anual que realizará la Asamblea General de la ONU esta semana y sugirió que Riad podría exponer su caso en ese ámbito. (The New York Times y Reuters)


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