EL PEOR MOMENTO

Temer busca aliados para salvar su plan económico y mantenerse

Algunos medios en Brasil comienzan a manejar con fuerza la renuncia del presidente.

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Temer pidió ayer a Fiscalía acelerar investigaciones sobre sobornos. Foto: AFP

Michel Temer se aferra a su plan económico para sobrevivir en el gobierno, en medio del mayor escándalo de corrupción en la historia política de Brasil. El plan persigue tres objetivos: sacar a la economía brasileña de su estancamiento tras dos años de recesión, mejorar el nivel de aprobación a la gestión del desprestigiado gobierno, y acallar los pedidos de renuncia que cada vez se escuchan más en las principales ciudades. Las medidas de estímulo incluyen pasos para aliviar a los endeudados consumidores y también para obligar a las compañías de tarjetas de crédito a pagar a las empresas más rápido que los actuales 30 días. Temer cuenta que el Senado apruebe hoy martes la congelación del gasto público por 20 años, pieza clave de su plan de disciplina fiscal.

Con apenas seis meses en el gobierno, la sobrevivencia política de Temer está amenazada por las acusaciones de que él, miembros de su gabinete y líderes de su partido recibieron sobornos de parte del grupo Odebrecht, la principal constructora brasileña. Además, la desaprobación al gobierno de Temer subió a 51% desde 31% en julio, según un sondeo de Datafolha publicado el domingo. Más preocupante para Temer es que un 63% de los brasileños quiere que renuncie y que se realicen nuevas elecciones.

En los últimos dos años las investigaciones por corrupción involucraron a figuras del Partido de los Trabajadores (PT) del ex presidente Lula da Silva y de la destituida Dilma Rousseff. Ahora la investigación mira al PMDB, el partido de Temer.

Claudio Melo Filho, exvicepresidente de relaciones instituciones de Odebrecht, reveló que Temer pidió 10 millones de reales (3 millones de dólares) para la campaña electoral de su partido en 2014. A cambio, le aseguraba al grupo económico ganar licitaciones en la petrolera estatal Petrobras y la aprobación de leyes y decretos para favorecerlo.

La de Melo Filho es la primera de las "delaciones premiadas" —a cambio de una reducción de sus eventuales condenas— de casi 80 directivos de Odebrecht que se firmaron hace menos de dos semanas.

Temer ha conseguido hasta ahora, con el apoyo de sus aliados en el Congreso, acelerar su plan de ajuste fiscal para tratar de recuperar la confianza de los mercados, en un país que cerrará en diciembre su segundo año consecutivo en recesión.

Las incertidumbres políticas provocaron ayer lunes una caída de 2,19% del índice Ibovespa de la Bolsa de San Paulo.

La próxima gran reforma en agenda es la del sistema de jubilaciones, que fijará en 65 años la edad mínima de retiro para mujeres y hombres (actualmente funciona esencialmente por tiempo mínimo de contribución).

El ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, anunció por su parte que el gobierno prepara en paralelo una serie de medidas microeconómicas para estimular la productividad.

"No existe nada que funcione como un pase de magia, pero esperamos que la confianza aumente", afirmó Meirelles, citado por el periódico O Estado de Sao Paulo, sin otros detalles.

Buscando apoyo a sus medidas económicas, Temer aceleró ayer las negociaciones. Reunió a puertas cerradas a miembros de su base parlamentaria y, según dijeron fuentes oficiales, les instó a concentrarse en la "agenda económica", en un intento por aquietar a los mercados y atajar la nueva crisis de corrupción.

Temer dejó sin efecto su participación en un evento en San Pablo para reunirse con los senadores Aécio Neves y Aloísio Nunes Ferreria, ambos del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), agrupación que integra la coalición gobernante. Según trascendió, Temer y Aécio Neves analizaron la incorporación de más dirigentes del PSDB al gabinete, como forma de robustecer al gobierno.

Por su parte el diario Valor Económico informó ayer que Temer mantuvo reuniones de urgencia en Brasilia con el ministro Eliseu Padilha, del PMDB, también acusado en la delación de Odebrecht, filtrada a los medios.

En los medios brasileños moneda corriente las especulaciones sobre la salida anticipada de Temer del cargo; su período vence el 31 de diciembre de 2018. Fuentes cercanas al gobierno y del Congreso consultadas por Folha de San Pablo dijeron "sin rodeos que el gobierno corre serio riesgo de caer".

La comentarista Vera Magalhaes, de Estado de San Pablo, escribió que en Brasilia hay dudas sobre la capacidad de Temer de llegar al fin de su gestión debido a las denuncias de corrupción que lo involucran.

En los medios y en los corrillos políticos comenzó a especularse sobre quién podría asumir el gobierno de transición si Temer saliera anticipadamente. Entre los nombres citados para asumir el Planalto están los del expresidente Fernando Henrique Cardoso y Nelson Jobim, ex titular del Supremo Tribunal Federal. Ante esas especulaciones, Cardoso aseguró que no está en sus planes asumir el gobierno. "No soy candidato (presidencial), las especulaciones afectan al país", afirmó Cardoso, líder histórico del PSDB, partido comandado por Aécio Neves. "Yo no voy a colaborar en afectar la confianza (en el gobierno), cualquier especulación respecto de que yo pueda ser presidente va a perjudicar la confianza, y yo no soy de asumir ese tipo de posición", insistió Cardoso, que gobernó Brasil entre 1995 y 2003, al diario Estado de San Pablo.

REUTERS, AFP, ANSA, EFE

Investigación.

El presidente Michel Temer le pidió ayer a la Fiscalía que acelere la investigación sobre los sobornos pagados a decenas de autoridades por la constructora Odebrecht, en las que figura como uno de los citados. La petición fue hecha al Procurador General de la República, Rodrigo Janot, en un memorando oficial enviado por la Abogacía General de la Unión, órgano que representa a la Presidencia en procesos judiciales. El gobierno alegó en la petición que la divulgación "ilegítima" de las acusaciones hechas por la Odebrecht ha provocado "interferencias" en el proceso de votación de las medidas de ajuste fiscal.

Marina Silva, favorita para las elecciones de 2018.

La ex senadora Marina Silva lidera todos los escenarios para la segunda vuelta de la elección presidencial de 2018 en Brasil, según un sondeo del instituto Datafolha, superando tanto al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva como a otros posibles candidatos, publicó el lunes el diario Folha de S.Paulo.

Según la encuesta, Lula lidera las intenciones de voto en la primera vuelta en todos los escenarios simulados, pero perdería en un balotaje.

De acuerdo a uno de los escenarios, Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), tendría un 25% de los votos en primera vuelta, frente a un 15% para Silva, del partido Rede Sustentabilidade (REDE), y un 11% del senador Aécio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). En tanto, en una segunda vuelta Silva obtendría un 43% de las preferencias frente a un 34% de Lula, según Datafolha. Frente a candidatos del PSDB en segunda vuelta, Silva vencería a Aécio Neves por un 47% frente a un 25%; al gobernador de San Paulo, Geraldo Alckmin, por 48% contra 25%; y al canciller José Serra, por un 47% frente a un 27%.

El estudio también arrojó que el presidente Michel Temer ahora ocupa el primer lugar en el rechazo para la primera vuelta electoral, con un 45%, frente a un 29% en el sondeo de julio. El segundo posible candidato con mayor nivel de rechazo es Lula, que alcanzó un 44%.

FISCALÍA VA POR RENAN CALHEIROS.

Acusación al titular del Senado.

La fiscalía de Brasil denunció ayer lunes al presidente del Senado, Renan Calheiros, por corrupción pasiva y lavado de dinero en el caso Petrobras, la primera acusación formal contra este poderoso aliado del gobierno en la trama de desvíos que sacude a la política brasileña. Calheiros fue acusado junto al diputado Aníbal Gomes —también del gobernante PMDB— de cobrar sobornos por 800.000 reales (242.000 dólares al cambio actual) a la empresa Serveng a cambio de apoyo político para que ésta obtuviera contratos con la petrolera estatal.

Según la fiscalía, la empresa de infraestructura Serveng pagó los sobornos disfrazándolos de donaciones oficiales al PMDB, cuyo destinatario final era Calheiros. A cambio del dinero, Calheiros y Gomes "ofrecieron apoyo político para mantener a Paulo Roberto Costa en el cargo de director de Abastecimiento de Petrobras y éste tomó las medidas necesarias para que Serveng participase de licitaciones en la empresa pública", afirma la fiscalía.

Calheiros, de 61 años, afirmó en un comunicado que sus cuentas electorales "ya fueron aprobadas" y que se siente "tranquilo".

El senador es objeto de otras investigaciones relacionadas con el caso Petrobras y enfrenta un juicio por malversación de fondos públicos en otro caso.

La semana pasada Calheiros protagonizó una escalada de tensión entre los poderes Legislativo y Judicial, cuando un juez de la suprema corte ordenó suspenderlo. Calheiros no cumplió la orden judicial y decidió mantenerse en su puesto hasta que el plenario de la corte se manifestara sobre el asunto. Finalmente, el Supremo Tribunal Federal optó por dejarlo en el cargo.

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