Apertura económica llegó a Cuba también en comidas europeas y de ee.uu.

Ahora tienen sushi, dulces de Japón y los "gelatos"

Los trabajadores privados en Cuba, que suman más de medio millón, dan ya a la gastronomía de La Habana una "nueva personalidad" con negocios "distintos", como el de "gelatos" italianos, "sushi" y dulces japoneses y hamburguesas de recetas estadounidenses.

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Uno de los típicos edificios antiguos y con deterioro de La Habana. Foto: AFP

Son actualmente novedades exitosas dos "gelaterías" fundadas en Miramar y en Siboney, barrios residenciales en las afueras de La Habana, una privada, llamada La Casa del Gelato, y la otra "Palenque", propiedad de un complejo estatal con productos de la firma italiana Babbi Gelati.

Los helados artesanales de Italia enfrentan una fuerte competencia en Cuba. Durante décadas la heladería Coppelia, administrada por el Estado, con sus sabores para el trópico y precios muy bajos, ha sido dominante en la isla. Pero la clientela aumenta en las dos "gelaterías", tanto de italianos de vacaciones, como de habaneros.

A Reinold Guanche dice gustarle "el nuevo sabor suave y nuevo" que nota en los "gelatos", sobre todo en los que se hacen en la "cuentapropista" Casa del Gelato, una residencia adaptada en uno de sus espacios a ese negocio, donde dos sabores en un cono cuestan 1,50 CUC, moneda nacional casi equivalente al dólar.

El negocio ofrece además dulces y panes hechos con recetas italianas. "Cada vez que puedo vengo con la familia", afirmó.

En la parte más antigua de La Habana, surgió recientemente un pequeño restaurante de comida japonesa, de una periodista de Tokio, Sayura Yoshida, casada con un cubano. Aunque sirve el famoso sushi, el negocio tiene una especialidad llamada el "Crepe Sayu", una versión habanera de dulces que se come enrollado sin necesidad de usar cuchillo y tenedor y que puede ser además salado, al contener carnes, huevos o camarones.

En tiempos de acercaiento con Estados Unidos, no podía faltar un auge de las hamburguesas, aunque estas no desaparecieron del todo del mercado cubano en cinco décadas de conflicto. No pocos eslocales privados en Cuba venden "comida rápida", pero muchos habaneros mencionan al "Paladar La Pachanga", que usa carne de res, tocino, queso, huevo, aceitunas, verduras y papas.

"Chico, puedo decirte que vivo en Nueva York, soy un aficionado a las hamburguesas de allá, pero cuando vengo a Cuba me percato que las de aquí son mejores", afirmó Carlos Méndez, de 63 años, nacido en La Habana. Sobre los resultados que pueda tener el "deshielo" en los comercios cubanos gastronómicos aconsejó que a los norteamericanos "les ofrezcan hamburguesas, pollo frito y pastel de manzana. Van a hacer un negocio redondo".

Una lista en internet menciona decenas de esos lugares solo en la capital cubana, como el Teppanyaki, de comida japonesa, la Casa Miglis Cuban, sueca y griega, Le Chansonnier con especialidades francesas, Nazdarovie, de ofertas de la "cocina soviética", El Gijonés, restaurante español, y el italiano Restaurante Moscatelli.

La mayor parte de los negocios privados abiertos en Cuba en los últimos cinco años son "paladares", o sea restaurantes de cuentapropistas.

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