CRISIS EN VENEZUELA

Una supuesta rebelión militar abona el caos tras el golpe de Maduro

El gobierno dice que fue un “ataque terrorista” de derecha.

El caos reina en Venezuela. Una Asamblea Constituyente que la inmensa mayoría de los venezolanos y la comunidad internacional desconoce; un Parlamento electo democráticamente de mayoría opositora que el régimen chavista no reconoce; y hora la duda de si efectivamente las Fuerzas Armadas siguen leales a Nicolás Maduro o comienza a quebrarse el bloque militar.

Sobrevuelo de helicópteros, barricadas, tanquetas, detonaciones: la tensión se apoderó ayer domingo de la ciudad de Valencia, en el norte de Venezuela, donde el gobierno denunció que fue atacada este domingo la base militar de Paramacay, con saldo de dos muertos y ocho detenidos. Los sublevados eran unos 20, y los que no fueron muertos o arrestados lograron escapar con armas, dijo Maduro en su programa dominical en la televisión oficial. Una foto de los arrestados, algunos con golpes en sus rostros, fue difundida por el ministro de Información, Ernesto Villegas, en Twitter.

Maduro se atribuyó el crédito de haber aplastado lo que llamó un "ataque terrorista" organizado desde el exterior. "Yo estuve al frente de la dirección como comandante en jefe" de la Fuerza Armada, sostuvo.

Uno de los capturados es un teniente que desertó hace varios meses y está "colaborando activamente", y los demás son civiles, dijo el mandatario. "Hace una semana les ganamos con votos, y hoy hubo que ganarle con balas al terrorismo", afirmó luego, aludiendo a las elecciones de su poderosa Asamblea Constituyente.

Maduro negó que fuera una "rebelión" militar y remarcó que se trató de un "ataque terrorista", según él, financiado desde Bogotá y Miami. "Toda Venezuela ha estado en paz, hay un incidente allá que lo atendimos bien", afirmó.

Sin embargo, en Valencia (180 km al oeste de Caracas) la situación fue tensa. Los alrededores de la base, sede de la 41ª brigada del Ejército, fueron sobrevolados por helicópteros y custodiados por uniformados en tanquetas y con armas largas. Tras el incidente, decenas de personas levantaron barricadas en las cercanías de esa ciudad, donde pusieron troncos de árboles y quemaron basura, desatándose choques con militares de la Guardia Nacional que las dispersaron con gases lacrimógenos y perdigones.

Más temprano, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, aseguró que fue un ataque de "tipo paramilitar", según un comunicado que filmó ante una cámara junto a otros mandos y con su habitual consigna: "¡Chávez vive, la lucha sigue!".

La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) destacó en un comunicado que "la crisis (...) se manifestó expresa y públicamente en los cuarteles de nuestra Fuerza Armada", al tiempo que el presidente del Parlamento, Julio Borges, exigió al gobierno la "verdad" sobre este hecho y abstenerse de una "cacería de brujas".

Maduro, que pidió la "pena máxima" para los atacantes en el juicio que ya comenzó, denuncia con frecuencia planes de golpe de Estado de sus oponentes políticos, apoyados por Estados Unidos.

El incidente de ayer se conoció luego de la difusión en redes sociales de un video grabado supuestamente en la 41ª brigada, en el que un hombre que se presenta como el capitán Juan Caguaripano se declara en "rebeldía" contra Maduro y exigió un "gobierno de transición".

"Nos declaramos en legítima rebeldía (...) para desconocer la tiranía asesina de Nicolás Maduro. Aclaramos que esto no es un golpe de Estado, esta es una acción cívica y militar para restablecer el orden constitucional", afirma el hombre junto a unas 15 personas vestidas de camuflaje, algunas armadas.

Autoridades militares acusaron ayer domingo a la oposición de estar vinculada a la rebelión de Valencia, abriendo la posibilidad de más detenciones.

Los detenidos "han confesado haber sido contratados en los estados Zulia, Lara y Yaracuy, por activistas de la extrema derecha venezolana en conexión con gobiernos extranjeros", según un comunicado leído en la televisora estatal.

"El pronunciamiento de hoy (fue) claramente infiltrado desde hace días por los servicios de inteligencia. Servirá de excusa para una feroz persecución a lo interno de la Fuerza Armada", opinó la analista de temas militares Rocío San Miguel.

Otro drama: Miles de hogares bajo agua por inundaciones

A la crisis política y económica, Venezuela sumó una climatológica. Opositores informaron de que estados del sur y del oriente del país se han visto afectados por las lluvias y por el desborde de la represa de Guri, la principal del país, lo que ha dejado a miles de hogares bajo las aguas. "Desde Guayana informan: Guri colapsado. No pueden cerrar compuertas porque podrían romperse los muros. Puerto Ordaz inundado", dijo el diputado Jorge Millán en Twitter.

El parlamentario Ángel Medina indicó, por su parte: "Crecida del Orinoco y mal manejo técnico de las compuertas del complejo hidroeléctrico (Guri) han causado afectación de +1mil familias en Bolívar". La opositora María Corina Machado, también se manifestó: "Tan corruptos, como ineptos. Ciudad Guayana bajo las aguas porque no pueden manejar ni una represa. Mi solidaridad con Bolívar, falta poco". (EFE)

Leopoldo López sale de prisión

El líder opositor Leopoldo López retornó en la noche de este sábado a prisión domiciliaria, tras haber permanecido encarcelado cuatro días, informó su esposa, Lilian Tintori. "Acaban de trasladar a Leopoldo a la casa. Seguimos con más convicción y firmeza para lograr la Paz y la libertad de Venezuela!", escribió Tintori en su cuenta de Twitter. Una decena de patrullas con agentes encapuchados del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) permanecían frente a la vivienda de López en Caracas.

López, de 46 años, y el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, de 62, fueron llevados a la prisión militar de Ramo Verde (en las afueras de Caracas) en la madrugada del pasado martes, después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) les revocara la prisión domiciliaria, acusándolos de planear fugarse. Ledezma fue traslado de vuelta a su vivienda en la madrugada del viernes.

Ambos habían hecho llamamientos contra la elección de la Asamblea Constituyente.

López y Ledezma, los más emblemáticos de un grupo de 500 presos políticos, habían sido sacados de sus residencias por agentes del Sebin. El arresto de ambos líderes opositores causó una fuerte condena internacional. El presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó "las acciones de la dictadura de Maduro".

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