Netanyahu se disculpó y dijo que apoya dos estados; Obama volvió a criticarlo

Son aliados, pero en clima áspero

Benjamin Netanyahu pidió disculpas, el lunes pasado, por haber hecho comentarios que fueron condenados ampliamente como racistas cuando dijo —en la jornada electoral— que los ciudadanos árabes israelíes concurrían a votar "en manadas".

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Obama expresó discrepancias con Netanyahu. Foto: Reuters.

Sin embrago, mientras el primer ministro de Israel habló con un grupo de árabes israelíes en su residencia, en Jerusalén, la Casa Blanca emitió una nueva señal de que continúa furiosa con Netanyahu por sus declaraciones en la campaña electoral, en las que pareció cerrar la puerta a una solución de dos estados para el conflicto con los palestinos.

En los días transcurridos desde las elecciones en Israel, en las que triunfó al lograr 30 bancas en el Parlamento contra 24 de la coalición de centro-izquierda Unión Sionista, obtuvo su cuarto mandato y posteriormente formó nuevo gobierno, Netanyahu ha sido denunciado por dos declaraciones que hizo en el tramo final de la campaña: su afirmación de que no se crearía un Estado Palestino mientras él desempeñe el gobierno, y su alarma por los votos emitidos por los ciudadanos árabe israelíes. Ha intentado dar marcha atrás en los dos temas, con éxito limitado.

En Washington, el secretario de la Presidencia, Dennis McDonough, dijo en un discurso que las aseveraciones de Netanyahu en la campaña sobre un Estado Palestino eran "muy inquietantes". Fue la última de una serie de reprimendas públicas por altos miembros del equipo de Obama, incluyendo una del propio presidente, en rechazo de los intentos del primer ministro de explicar lo que afirmó.

"Después de las elecciones, el primer ministro dijo que no había cambiado de posición, sin embargo, para muchos en Israel y en la comunidad internacional, esos comentarios contradictorios ponen en duda su compromiso de una solución de dos estados", sostuvo McDonough en la conferencia anual J Street, un grupo proisraelí alineado con el Partido Demócrata.

Después de la votación, Netananyahu afirmó en relación con los árabes israelíes que no tuvo intención de disuadirlos de votar, sino de alentar a sus propios seguidores para que concurrieran a emitir el voto. Asimismo, comentó que sus declaraciones sobre un Estado Palestino fueron erróneamente entendidas porque él sigue apoyando esa idea, pero no bajo las condiciones actuales.

La Casa Blanca permaneció impasible ante la puntualización, y Obama hizo dura crítica a Netanyahu en una entrevista con The Huffington Post.

Meta.

Si bien, el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, dijo que resultaba apropiado que Netanyahu pidiera disculpas por sus comentarios sobre los árabes israelíes, no surgieron señales de que se suavizara la ira del gobierno hacia Netanyahu por los comentarios de éste sobre el tema palestino.

"No podemos pretender simplemente que nunca se hicieron esos comentarios", dijo, a su vez, McDonough. Asimismo, dijo que la ocupación de Cisjordania por parte de Israel "debe terminar".

Agregó que la solución de dos estados "permanece hoy como nuestra meta, debido a que es la única manera de asegurar el futuro de Israel como un estado judío y democrático".

En gran medida, líderes israelíes y judíos estadounidenses habían aceptado la marcha atrás de Netanyahu sobre el Estado Palestino y su insistencia de que no abandonó el apoyo al concepto de dos pueblos y dos estados que expresó en 2009. Sin embargo, la manera como se refigiró a los 1,4 millones de árabes que son ciudadanos israelíes, fomentó la discordia interna.

"Sé que mis comentarios, la semana pasada, ofendieron a algunos ciudadanos israelíes y ofendieron a miembros de la comunidad árabe israelí", señaló Netanyahu, de acuerdo con una traducción entregada por su partido político, Likud. "Nunca tuve es intención. Pido disculpas por esto".

Después, Netanyahu fue más allá y expresó sus disculpas a un grupo de musulmanes, cristianos, beduinos y drusos que invitó. "Me veo como el primer ministro de cada ciudadano de Israel, sin perjuicios basados en la religión, la etnicidad ni el género", dijo en Jerusalén. "Veo a cada ciudadano como mi socio en la construcción de un estado de Israel más seguro y más próspero y una nación que beneficia las necesidades e intereses de toda nuestra ciudadanía".

Entre las voces críticas estuvo la del presidente de Israel, Reuven Rivlin. "Todos deben ser cuidados con los comentarios que hacen, especialmente aquellos a los que todo el mundo escucha", señaló Rivlin.

Posibilidad "muy débil" de un estado palestino.

Obama volvió a mostrar, el martes pasado, que no le convence la explicación de Netanyahu. "No parece haber ninguna perspectiva para establecer un marco significativo que llevaría a un Estado Palestino", comentó. "No es una cuestión de relaciones entre dos dirigentes. Se trata de un desafío muy claro y significativo", advirtió. "Creemos que dos estados es la mejor solución en aras de la seguridad de Israel, las aspiraciones de los palestinos y la estabilidad regional. Es nuestro punto de vista y seguirá siéndolo. El primer ministro israelí tiene otra visión". Estimó difícil que los palestinos tengan un estado, "basándonos en los comentarios del primer ministro". Agregó que "esa posibilidad parece muy débil".

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