Argentina

Sindicatos presionan a Macri con huelga de alto acatamiento

Reclaman abrir las negociaciones con nuevas pautas; el gobierno anuncia “recomposición” salarial.

Buenos Aires: las calles estuvieron ayer casi vacías; solo algunos grupos radicales manifestaron. Foto: EFE
VEA EL VIDEO. Foto: EFE

Los sindicatos paralizaron ayer lunes Argentina, en una demostración de fuerza ante el gobierno de Mauricio Macri y en rechazo al acuerdo con el FMI. Sin trenes, metro, autobuses ni vuelos, los sindicatos se felicitaron por una masiva adhesión al paro que dejó Buenos Aires semidesierta, con la mayoría de los locales comerciales cerrados y prácticamente sin tránsito. No funcionaron los bancos ni abrieron las escuelas.

"La huelga tuvo un altísimo nivel de acatamiento en todo el país", dijo Juan Carlos Schmid, dirigente de la Confederación General del Trabajo (CGT).

"Los paros no contribuyen a nada, no suman, yo no veo que haya habido un gobierno en décadas con tanta preocupación por el empleo y el trabajador y por generar nuevas oportunidades", respondió Macri en un acto.

El presidente publicó ayer un breve video en su cuenta oficial en Instagram. Flanqueado por los granaderos y edecanes en la Casa Rosada, Macri se paró frente a la cámara y dijo con contundencia: "Acá se trabaja". Después siguió caminando rumbo a su despacho.

Hugo Moyano, líder de los camioneros y uno de los impulsores de la protesta, sostuvo que "a este gobierno le es muy difícil traer soluciones. Son un instrumento del poder porque se han entregado al FMI".

Moyano: el líder del sindicato de camioneros se enfrentó al gobierno. Foto: AFP
Moyano: el líder del sindicato de camioneros. Foto: AFP

Por su lado, el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, manifestó su descontento con la huelga a través de un mensaje en su cuenta de Twitter: "El paro de hoy le va a costar a los argentinos casi 29.000 millones de pesos (1.075 millones de dólares). La única manera de sacar adelante nuestro país es trabajando".

En el área de Rosario, donde se encuentra el mayor polo agroexportador de Argentina, los embarques de granos y subproductos quedaron paralizados. "No se puede exportar nada", dijo Guillermo Wade, gerente de la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas (CAPyM).

Con un malestar creciente por la situación económica, que empujó al gobierno a hacer un acuerdo con el FMI, la huelga de ayer se presentó como la ocasión para que todos los sectores sindicales, a menudo enfrentados, se mostraran unidos. Como propuesta concreta, los sindicatos plantean que se reabra la negociación de ajustes salariales de este año, para que se alineen a la proyección de inflación, calculada ahora por el Banco Central en 27%.

Argentina-FMI: la reunión empezó con un “tirón de orejas” de Lagarde al ministro Dujovne por la falta de mujeres en la delegación. Foto: Reuters.
Dujovne y Lagarde negociaron el acuerdo. Foto: Reuters.

La mayoría de las negociaciones tuvieron como referencia la meta de inflación anual de 15%, que el gobierno debió abandonar porque el acumulado entre enero y mayo fue de 11,2%.

"Si (el gobierno) no convoca a un diálogo social vinculante para discutir cómo salir de esta crisis, va a seguir habiendo conflictividad", advirtió Pablo Michetti, secretario general de la Central de Trabajadores Argentinos. "Ya estamos dejando de consumir cuestiones elementales. Tenemos una cantidad de gente que no come, que está con problemas para alimentarse", agregó Michetti.

La de ayer lunes fue la tercera huelga nacional convocada por la CGT en lo que va de la gestión de Macri, que asumió el 10 de diciembre de 2015.

El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, calificó de "innecesaria" la huelga y aseguró que va a haber una "recomposición" de los salarios de los trabajadores. "Nosotros entendemos que hay preocupación, que los últimos meses han sido de preocupación para muchos argentinos, pero también tienen que tener claro que hay un gobierno que está trabajando para resolver los problemas", señaló.

"El gobierno está en una coyuntura muy difícil, se encuentra en su pico más bajo y enfrenta un fuerte cuestionamiento de parte del sector asalariado", explicó a la AFP el politólogo Diego Reynoso, de la Universidad de San Andrés, en Buenos Aires.

La desocupación se ubicó en 9,1% en el primer trimestre de este año, frente al 7,2% del último trimestre de 2017.

Para enfrentar una corrida cambiaria que comenzó a fines de abril y que ha implicado una depreciación de la moneda de casi 35% en lo que va de este año, el FMI otorgó a Argentina un crédito stand by por 50.000 millones de dólares, el mayor que haya concedido ese organismo. El crédito tiene una vigencia de tres años y a cambio Argentina se compromete a llevar a cero en 2020 su déficit fiscal, que el año pasado cerró en 3,9% del PIB. Para ello, se debe frenar la obra pública, reducir el tamaño del Estado y limitar las transferencias que se hacen a las provincias. Como previsión, se incluyó una cláusula que permite al Estado elevar el gasto en planes sociales en caso de que aumente la pobreza, que en 2017 fue de 25%.

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