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"Ahora será primero, EE.UU."

Prometió “quitarle el poder a Washington” y anunció dos “reglas simples”: comprar y contratar en Estados Unidos.

Donald Trump asumió la presidencia de EEUU
Donald Trump asumió la presidencia de EEUU

Los olvidados y olvidadas de nuestros país dejarán de estar olvidados", dijo Donald Trump, en un discurso de 15 minutos muy parecido a la versión más extrema de los que pronunciaba en la campaña electoral que le dio la victoria el 8 de noviembre ante la demócrata Hillary Clinton. "Nunca volveréis a ser ignorados", agregó más tarde.

Rodeado de los máximos representantes del poder en Washington, entre ellos expresidentes, congresistas y jueces del Tribunal Supremo, ante un público escaso comparado con otras ocasiones, Trump retrató EE.UU. como un país en un estado de crimen y caos, donde las élites se han enriquecido y han maquinado a espaldas del pueblo.

"Vamos a quitarle el poder a Washington y devolverlo a vosotros, el pueblo americano", comenzó. "El 20 de enero de 2017 será recordado como el día en que el pueblo se convirtió de nuevo en el gobernante de la nación". El mensaje del discurso era claro: Trump, convencido del éxito de su retórica y sus métodos, no cambiará como presidente.

Al mediodía en punto, hora de Washington, Trump puso la mano izquierda sobre dos ejemplares de la Biblia —uno que le regaló su madre y otro que perteneció a Abraham Lincoln, el presidente que liberó a los esclavos— y repitió las 35 palabras del juramento y se convirtió en el 45º presidente de EE.UU.

En algunos momentos el discurso parecía inspirado en la retórica de Ronald Reagan, que en su primera inauguración dijo que había que resistir a la tentación de creer que "el gobierno por un grupo de élite es superior al gobierno por y para el pueblo", y que "el gobierno no tiene otro poder que el que le concede el pueblo". Pero el tono de Trump era muy distinto, no optimista y confiado como el de Reagan, sino pesimista y apocalíptico. "Esta carnicería americana se detiene aquí y ahora", dijo después de describir un país azotado por los cierres de fábricas, la educación deficiente y la plaga de las drogas.

Con Trump, la ola populista que golpea a ambas orillas del Atlántico se instala en el núcleo del poder mundial, la Casa Blanca. Las tensiones que la globalización y la robotización causan en las clases medias de los países desarrollados, unidas a un cambio demográfico acelerado que alienta los miedos entre los blancos de origen europeo, han impulsado este movimiento. Fue un discurso nacionalista y con acentos autárquicos. "Hemos hecho ricos a otros países mientras la riqueza, la fuerza y la confianza en nuestro país desaparecían del horizonte", dijo. "A partir de ahora, será Estados Unidos primero".

El America first, o "Estados Unidos primero", refleja el proteccionismo de la nueva administración pero también tiene resonancias pasadas. America first era el eslogan de los filonazis y antisemitas estadounidenses contrarios a la entrada de EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial. La breve referencia en el discurso a las alianzas internacionales, que Trump ha cuestionado, la usó para decir que estas debían ampliarse y servir para "erradicar el terrorismo islámico radical completamente de la faz de la tierra".

Trump llega a la Casa Blanca como el nuevo presidente más impopular en cuatro décadas, bajo el signo de la división social que él mismo atizó durante la campaña, y entre protestas en la calle y un boicot de decenas de congresistas del Partido Demócrata. Estados Unidos no lo recibe con entusiasmo. Su rival en las elecciones, Hillary Clinton, le sacó casi tres millones de votos de ventaja, y solo ganó gracias al sistema de elección presidencial basado en la ponderación de voto por estados en vez del voto popular absoluto. Desde que Richard Nixon juró por segunda vez el cargo en 1973 no se había visto una inauguración tan crispada como esta. Nixon acabó destituido un año y medio después.

El ritual del traspaso de poder es el momento más monárquico de una república que se fundó en rebelión contra la corona británica. La ceremonia que garantiza la continuidad pacífica de la democracia comenzó a primera hora de la mañana con los Trump saliendo de la Blair House, la residencia frente a la Casa Blanca donde tradicionalmente se alojan el presidente electo y su esposa la noche anterior a asumir el poder. De ahí se desplazaron a la vecina iglesia episcopaliana de San Juan, conocida como la iglesia de los presidentes. Y de ahí a la Casa Blanca para tomar un té con los Obama. Juntas, la familia que ha ocupado la residencia de los presidentes en los últimos ocho años y la que la reemplazará en los cuatro próximos se dirigieron al Capitolio para la ceremonia de investidura. En base a El País de Madrid

Con la mano derecha levantada y la izquierda apoyada en dos biblias, Trump juró como presidente. Foto: AFP
Con la mano derecha levantada y la izquierda apoyada en dos biblias, Trump juró como presidente. Foto: AFP

Primeros decretos e ironías como presidente.

Donald Trump rubricó ayer sus primeros decretos. Firmó la exención legislativa aprobada por el Senado en los últimos días a la ley que prohíbe que un militar retirado hace menos de siete años, como es el caso de James Mattis nominado para el Departamento de Defensa, pueda asumir la jefatura civil del Pentágono. De esta forma, el recién ungido mandatario allanó el camino para que Mattis, apodado "Perro Loco", sea confirmado como el próximo jefe del Pentágono. Asimismo, el mandatario firmó otros documentos relativos a sus nombramientos para su equipo presidencial, y el decreto por el que ha hecho oficial que el día de ayer sea el Día Nacional del Patriotismo en Estados Unidos. Trump, rodeado de algunos de sus asesores y familiares, bromeó mientras firmaba la exención de Mattis. "Pensé que era la ley sanitaria", ironizó al aludir a la derogación del Obamacare. EFE

Las frases destacadas.

"A partir de este día, una nueva visión gobernará nuestro país. Desde este momento será solo primero Estados Unidos. Cada decisión sobre comercio, impuestos, inmigración, política exterior se hará para beneficiar a los trabajadores y las familias estadounidenses. (...) Seguiremos dos reglas simples: compra (productos) estadounidense y contrata estadounidenses".

Reforzaremos viejas alianzas y formaremos otras nuevas, y uniremos el mundo civilizado contra el terrorismo islámico radical, que erradicaremos completamente de la faz de la Tierra".

"No estamos meramente transfiriendo el poder de una administración a otra, o de un partido a otro, sino que estamos transfiriendo el poder de Washington DC y se lo estamos dando a ustedes, el pueblo estadounidense". "El 20 de enero de 2017 será recordado como el día en que el pueblo se convirtió en los gobernantes de esta nación de nuevo. Los hombres y mujeres olvidados de nuestro país no serán olvidados nunca más".

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