Obama confía en lograrlo, pero el supremo líder iraní lanzó advertencias

Una semana clave para el acuerdo nuclear con Irán

Estados Unidos cuenta con varias opciones para impedir que Irán desarrolle la bomba atómica, en caso de que fracasen las negociaciones internacionales con Teherán, aseguró este domingo el director de la CIA (Agencia Central de Inteligencia), John Brennan.

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Alí Jamenei dijo que antes del acuerdo EE.UU. deberá levantar las sanciones a su país.

"Hay varias cosas que Estados Unidos puede hacer para impedir que Irán tenga la bomba" en caso de ruptura de las negociaciones, afirmó Brennan en el programa Fox News Sunday.

"El presidente (Barack) Obama ha dejado muy claro que vamos a impedir que Irán desarrolle el arma nuclear", indicó Brennan. "Por lo tanto, si (los iraníes) deciden seguir por ese camino, saben que lo harán bajo su propio riesgo", añadió.

Interrogado sobre el peligro que supondría que los iraníes mantengan en secreto sus instalaciones nucleares —como procuró demostrar un grupo de opositores iraníes al exhibir a congresistas pruebas sobre la existencia de laboratorios secretos—, Brennan expresó su confianza en el poderío estadounidense e internacional de vigilancia e inteligencia. "Creo que tenemos un amplio conocimiento de lo que abarca el programa nuclear de Irán", acotó.

Asimismo, el director de la CIA descartó el riesgo de que un eventual acuerdo genere una escalada nuclear en la región. Los países del Golfo, incluyendo Arabia Saudita, "confían en que Estados Unidos será una suerte de garantía de seguridad" para prevenir una escalada nuclear, comentó.

"Vamos a mantener una comunicación estrecha, confío en que los sauditas serán un socio responsable y un actor en la región", opinó Brennan.

Las grandes potencias y Teherán reanudarán el miércoles sus negociaciones sobre el controversial programa nuclear de la república islámica. Fue la decisión tomada el viernes pasado por Estados Unidos e Irán tras una semana de conversaciones que aún no han permitido sellar un acuerdo antes de la fecha límite del 31 de marzo.

ISRAEL PRESIONA.

Una delegación israelí de alto nivel viajó ayer a París para tratar de convencer al presidente francés, François Hollande, de que frene el acuerdo en gestación sobre el programa nuclear de Irán, informó la edición digital del diario Haaretz.

La delegación israelí mantendrá reuniones de alto perfil con funcionarios franceses hoy, dos días antes de que las grandes potencias e Irán retomen el diálogo en Suiza con vistas a alcanzar un acuerdo marco antes de fin de mes, agrega el diario.

Israel, que ve ese programa nuclear como una amenaza a su existencia, tratará de apelar al país occidental que más reacio se ha mostrado hasta ahora al acuerdo en ciernes, Francia, con la esperanza de que sigan en vigor las sanciones hasta que Teherán cancele el enriquecimiento de uranio.

La delegación israelí incluye al asesor de seguridad nacional, Yossi Cohen, al ministro de Asuntos de Inteligencia, Yuval Steinitz, y a otros altos funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores y de los cuerpos de inteligencia.

Siempre según el diario, la delegación aspira a ser recibida por el ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, y miembros del equipo negociador con Irán, entre otros altos funcionarios galos.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que se opone tajantemente a lo que él califica "un mal acuerdo" que deje en manos de Irán el enriquecimiento de uranio, cree que se puede influir aún en el Gobierno francés, que hace unos días manifestó sus diferencias con otros miembros del Grupo 5+1.

El premier israelí intentó convencer a los propios estadounidenses al hablar días antes de las elecciones que lo dieron triunfador en su país, invitado por el presidente de la Cámara de Representantes de EE.UU., John Boehner.

Francia ha exigido, por ejemplo, que Irán cumpla la demanda de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEI) y desclasifique los posibles aspectos militares de su programa nuclear, como condición para cualquier acuerdo.

A raíz de esas diferencias entre EE.UU. y Francia, los ministros de Exteriores de ambos países se entrevistaron en Londres el sábado con sus colegas de Gran Bretaña y Alemania, en un intento de consensuar posturas con vistas al acuerdo.

Las potencias occidentales reafirmaron en Londres su unidad en este terreno tras una semana de discusiones. "Es tiempo ahora, en particular para Irán, de tomar las decisiones difíciles", declaró el ministro británico de Relaciones Exteriores, Philip Hammond.

Barack Obama mantiene un prudente optimismo sobre el avance de las negociaciones, sin eludir el tema de la rispidez reinante entre Israel e Irán.

"Es evidente que muchos israelíes desconfían de Irán. Es comprensible. Irán ha manifestado posturas infames, posturas antisemitas, posturas sobre la destrucción de Israel", subrayó el presidente estadounidense.

"Es precisamente por eso que dije, incluso antes de convertirme en presidente, que Irán no debía acceder al arma nuclear", señaló.

Para llegar a un acuerdo "se necesita antes que nada que Irán demuestre que no está desarrollando el arma nuclear y que lo podamos verificar", dijo.

"Honestamente, hasta ahora (los iraníes) no han anunciado los compromisos que yo estimo indispensables para llegar a un acuerdo final. Pero evolucionaron, lo cual hace que ese acuerdo sea realizable", afirmó.

Sin embargo, el supremo líder de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, no se mostró del todo dispuesto a un acuerdo (ver nota aparte). Pero además sugirió que a quien sirve el acuerdo en realidad es a Estados Unidos. Además, Jamenei resaltó que las negociaciones con el Grupo 5+1 solo incluyen el tema nuclear y "ningún otro asunto regional o temas relacionados con nuestros asuntos internos. Irán y los EE.UU. tiene visiones opuestas en temas regionales. Nosotros queremos seguridad y calma en la región, pero los poderes arrogantes liderados por América persiguen una política de sembrar inseguridad, algo bastante opuesto a nuestros objetivos". Irán, acuerdo nuclear, Estados Unidos, Francia, Israel, negociaciones

Ayatolá no acepta pacto sin levantar sanciones

El líder supremo de Irán, Alí Jamenei, consideró que el levantamiento de las sanciones económicas que pesan sobre su país es una condición imprescindible para poder alcanzar un acuerdo sobre el desarrollo del programa nuclear pacífico del país asiático y nunca será el resultado de la aplicación del mismo.

"Nos dicen, firmaremos el acuerdo y vigilaremos el comportamiento de Irán. Luego levantaremos las sanciones. Eso es un error y es inaceptable. Nunca lo aceptaremos", reiteró el líder.

General iraní asesora a Irak en el combate contra el EI

El general Ghasem Suleimani, alto funcionario iraní, ayudará a Irak "desde el momento en que le necesitemos", afirmó ayer domingo el comandante de una de las milicias chiitas que combaten al grupo yihadista Estado Islámico (EI), afincado en ese país.

El general Suleimani "dio muy buenos consejos —durante la ofensiva en Tikrit— y ha vuelto a su cuartel general", declaró Hadi al Ameri, el comandante de las milicias Badr, que se pronunció ante los periodistas en el sector de Al Alam, en el norte de Bagdad.

La operación en Tikrit fue lanzada a principios de marzo para retomar el control de esta estratégica ciudad, en manos del EI, en la que los yihadistas están sitiados desde entonces.

"Ghasem Suleimani estará (en Irak) cuando le necesitemos", insistió Hadi Al Ameri, cuya milicia recibe el apoyo del Irán chiita en su combate contra el EI, un grupo extremista sunita.

Estos comentarios sobre el general Suleimani, que dirige la Fuerza Qods, una unidad de los Guardianes iraníes de la Revolución encargada de operaciones exteriores, ilustran la implicación de Irán en el conflicto en Irak.

El papel jugado por Teherán y la importancia del general Suleimani en el plano militar no se ven con buenos ojos por Washington, que dirige la coalición internacional contra el EI, de la que Irán no forma parte.

El general Suleimani ha aconsejado a las fuerzas iraquíes en el frente durante numerosas operaciones contra el EI, que se apoderó de extensos pedazos de territorio iraquí durante una fulgurante ofensiva lanzada en junio de 2014.

Pero en este país, fronterizo con la República Islámica de Irán, vuelve a surgir la chispa del conflicto intrarreligioso que acosa a Medio Oriente: el enfrentamiento entre la mayoritaria corriente sunita y la minoritaria chiita, que sentó sus bases en Irán hace casi cuatro décadas. El control de la zona por razones religiosas y políticas es vital para Teherán.[AFP]

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