BRASIL

Segundo juez anula nombramiento de Lula da Silva

Una magistrada del Supremo Tribunal negó hábeas corpus.

Una magistrada del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil mantuvo ayer suspendido el nombramiento del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva como jefe de gabinete de Dilma Rousseff, ya bloqueado por otro juez federal.

La decisión de la juez Rosa Weber mantiene igualmente vigente, hasta que un plenario del STF falle definitivamente sobre el tema, la decisión de devolver a un juez de primera instancia las acusaciones contra Lula por presunta corrupción en el caso Petrobras. Weber "no analizó el mérito" del recurso de hábeas corpus presentado por los abogados de Lula, limitándose a reafirmar que solamente un plenario del STF puede modificar una decisión de uno de sus jueces, indicó la asesoría de prensa de esa instancia judicial.

La próxima reunión plenaria del STF está agendada para el 30 de marzo, recordó la asesoría, sin precisar si ese asunto figuraría en el orden del día.

Otro juez del STF, Luiz Fux, había rechazado la víspera un recurso del gobierno contra la suspensión de la asunción de Lula como ministro, por razones similares. El viernes pasado, el magistrado Gilmar Mendes suspendió el nombramiento de Lula por sospechar que se trataba de una maniobra para quitar su legajo judicial al juez de primera instancia Sergio Moro, y a ponerlo al abrigo de una eventual orden de arresto.

Mendes determinó asimismo que la causa volviera a manos del juez Moro, a cargo de la operación "Lava Jato" que en los últimos dos años puso al descubierto una gigantesca red de sobornos pagados por grandes constructoras a ejecutivos de Petrobras y a políticos para ganar licitaciones.

Dilma reacciona.

La presidenta Dilma Rousseff, dijo ayer que no renunciará bajo ninguna circunstancia y comparó los intentos por llevarla a un juicio político con un "golpe de Estado", ya que no ha cometido delito. Rousseff pidió a la corte superior del país, el Supremo Tribunal Federal (STF), que se mantenga imparcial en la disputa política que ha amenazado con derribar a su Gobierno. Sus oponentes impulsan un juicio político en el Congreso, en medio de un enorme escándalo de corrupción en torno a la petrolera estatal Petrobras.

"Nunca renunciaré bajo ninguna circunstancia", dijo la complicada presidenta en un discurso a expertos legales. "No he cometido ningún crimen que justifique recortar mi mandato", insistió Rousseff.

Partidos de oposición iniciaron los procedimientos para un juicio político contra Rousseff por supuestamente haber manipulado las cuentas fiscales, con el fin de permitir que su Gobierno gastara más en la campaña para su reñida reelección en 2014.

La mandataria podría ser suspendida de sus funciones incluso en mayo si sus partidarios no bloquean el llamado "impeachment" en la Cámara de Diputados.

Rousseff también criticó al juez federal Sergio Moro, aunque sin nombrarlo directamente, y dijo que el Poder Judicial no puede abandonar la imparcialidad y transformarse en un "militante de partido". Moro tiene en sus manos toda la mega- causa Petrobras, así como el pedido de prisión preventiva que aún pesa sobre Lula a pedido de la Fiscalía paulista.

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